sábado, 15 de agosto de 2026

(1) DONNIE DARKO, de Richard Kelly (2001)

Embrollo de hojalata
veces, mezclar demasiados ingredientes en una misma cazuela y no ponerles la cantidad adecuada puede dar como resultado un plato poco logrado. Eso es, precisamente, lo que le ocurre a esta película que con el tiempo se ha convertido en una obra de culto, pero que, en mi opinión, pese a tener algunos momentos rescatables, se pierde en sus enrevesados bucles. Conejos de hojalata, drama adolescente, religión, pseudofilosofía, viajes en el tiempo... Es más de lo que puede abarcar.
Es importante apuntar que las buenas intenciones para hacernos reflexionar son incuestionables; ahora bien, como espectador no me creo nada y tengo la sensación de que todo está hecho como de juguete.
Podría extenderme más en el análisis de algunos valores humanos que esta obra trata (y sí, lo hace; eso no lo voy a negar), pero creo que no vale la pena, porque ni de lejos mejora su calidad. Porque Donnie Darko, además de ser un filme que, en conjunto, no funciona, es un embrollo pretencioso y mal resuelto.

DONNIE DARKO. 2001. Estados Unidos. Color. 113 Min.
Dirección: Richard Kelly 
Intérpretes: Jake Gyllenhaal, Jena Malone, Mary McDonnell, Drew Barrymore, Patrick Swayze, Holmes Osborne, Maggie Gyllenhaal, Noah Wyle, James Duval, Beth Grant, Ashley Tisdale, Jerry Trainor, Lee Weaver
Guion: Richard Kelly 
Música: Michael Andrews
Fotografía: Steven Poster

viernes, 14 de agosto de 2026

(2) SI YO TUVIERA UN MILLÓN, de James Cruze, H. Bruce Humberstone, Ernst Lubitsch, Norman Z. McLeod, Stephen Roberts, William A. Seiter, Norman Taurog (1932)

Dinero inesperado
El industrial John Glidden está cerca de la muerte. Harto de estar rodeado de buitres (familia y supuestos amigos) que esperan su fallecimiento para disfrutar de su fortuna, decide repartir su herencia al azar (tirando una gota de agua sobre el listín telefónico). A partir de ese hecho se desarrollan ocho historias, con diferente calidad artística, supeditadas al citado eje central. Aunque predomina la comicidad, siempre queda un poso dramático y social donde podemos encontrar diferentes aspectos de la condición humana. He aquí:

(4) China Shop, de Norman Z. McLeod

En mi opinión esta primera historia es la más completa porque mezcla con maestría comedia y drama. Henry Peabody es infeliz tanto en el trabajo como en casa. Tiene la mala suerte (escenas hilarantes) de, involuntariamente, romper piezas de porcelana de la tienda. El jefe se lo descuenta de la nómina y, además, su esposa lo riñe. La llegada del cheque por parte de Glidden desembocará en un desenlace muy divertido. 

(3) Violet, de Stephen Roberts

La soledad y desesperanza de una prostituta (Violet) se ven reflejadas y denunciadas en este episodio. Comicidad y cine social.

(2) The Forger (El falsificador), de H. Bruce Humberstone

Siguiendo el hilo de la anterior narración, ahora se centra en la figura de un falsificador. Una inteligente trama en espiral que demuestra que no siempre lo aparentemente bueno nos traerá la felicidad. 

(2) Road Hogs (Conductores que cambian constantemente de carril), de Norman Z. McLeod

Esta historia tiene su agudeza, deudora de los gags y slapstick de la época, pero resulta cargante para el espectador con tanta colisión automovilística.

(3) Death Cell (La celda de la muerte), de James Cruze

Este capítulo es el más crudo de todos. La ignominiosa pena de muerte (hoy en día instalada en algún estado de EE. UU.) es el denominador común. La dureza fagocita cualquier atisbo de comedia. Interesante. 

(2) The Clerk (El empleado), d'Ernst Lubitsch

Este acto de Lubitsch es muy corto. Previsible, pero con una puesta en escena muy ingeniosa.

(2) The Three Marines (Los tres marines), de William A. Seiter

Un lío muy divertido de ese trío que al final se vuelve contra ellos.

(3) Grandma (La abuela), de Stephen Roberts

Éste supondrá el epílogo que cierra el círculo y donde el señor Glidden pone la guinda a sus andanzas. Divertida.

IF I HAD A MILION. 1932. Estados Unidos. Blanco y negro. 140 Min. 
Dirección: James Cruze, H. Bruce Humberstone, Ernst Lubitsch, Norman Z. McLeod, Stephen Roberts, William A. Seiter, Norman Taurog
Intérpretes: Gary Cooper, Charles Laughton, George Raft, Jack Oakie, Richard Bennett, Charles Ruggles, Frances Dee, W.C. Fields
Guion: Robert Hardy Andrews, Claude Binyon, Whitney Bolton, Malcolm Stuart Boylan, John Bright, Joseph L. Mankiewicz, Sidney Buchman, Lester Cole, Isabel Dawn, Ernst Lubitsch, Boyce DeGaw, Oliver H.P. Garrett, Harvey Gates, Grover Jones, Lawton Mackall, William Slavens McNutt, Robert Sparks
Música: John Leipold
Fotografía: Harry Fischbeck, Charles Edgar Schoenbaum, Gilbert Warrenton, Alvin Wyckoff

jueves, 13 de agosto de 2026

(2) LA CIUDAD DE LAS MUJERES, de Federico Fellini (1980)

El femenino felliniano
El universo femenino a través de la mirada de Fellini cuenta, en primera instancia, con una valiente y contundente denuncia hacia el machismo universal. Se señala abiertamente el comportamiento nauseabundo masculino que, por una idea irracional, piensa que el hombre es superior a la mujer y la puede cosificar a su antojo. La exaltación del movimiento feminista y de la liberación de la mujer se lleva hasta el extremo para, así, mostrar la necesidad de la idea de revolución e igualdad.
Por otra parte, el director —como es costumbre en su filmografía— se introduce en ensoñaciones infantiles como una especie de catarsis donde aflora su despertar sexual, con todos sus deseos e impulsos que ha ido acumulando a lo largo de su vida.
Sin embargo, la obra resulta demasiado larga porque el director se emborracha en un maremágnum de metáforas y en una excesiva teatralidad. Un film menor, pero con aspectos interesantes.

LA CITÀ DELLE DONNE. 1980. Italia. Color. 140 Min. 
Dirección: Federico Fellini
Intérpretes: Marcello Mastroianni, Anna Prucnal, Bernice Stegers, Donatella Damiani, Jole Silvani, Ettore Manni
Guion: Bernardino Zapponi, Federico Fellini
Música: Luis Bacalov
Fotografía: Giuseppe Rotunno

Críticas de Fellini (clicad en este mismo enlace)

miércoles, 12 de agosto de 2026

(4) EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE, de John Ford (1962)

Trabajando por una sociedad justa
La educación como base para conformar la importancia de las normas y el orden de la ciudadanía. Si esto ya es difícil en la sociedad contemporánea, podemos imaginarnos cómo sería en la época del Viejo Oeste que se muestra en la película. Un Far West —ya en su crepúsculo— donde John Ford hace una aproximación al cambio que supone el impacto del ferrocarril, con unas normas cívicas más cercanas a una sana civilización, alejada de la venganza y del comportamiento asilvestrado (ya se sabe: el conocido y recurrente Wild West). Como decíamos, era época de cambios (o, cuando menos, de intentos de cambio): educación en lugar de ignorancia, sustituir la ley del más fuerte por una ley justa (si se me permite el oxímoron)... En definitiva, modernidad —en el buen sentido del término— que pudiera conducir a la gente hacia una sociedad más igualitaria.
Y si también se me concede la licencia para personificar, diría que Ransom Stoddard sería la democracia (pero la democracia verdadera), que Liberty Valance sería la corrupción (característica intrínseca de la violencia), que Tom Doniphon sería el equilibrio y la bravura (la bravura revolucionaria de un pueblo que se levanta contra el poder establecido) y, finalmente, que Marshal Link Appleyard  sería la cobardía (el pueblo estulto y acobardado). No hace falta decir que no me olvido de otros personajes importantes como Dutton Peabody, Pompey, Hallie..., cada uno de ellos reforzando algunos o todos los valores mencionados.
Y todo este preámbulo social se sustenta gracias a una historia que contiene un pulso narrativo, unas imágenes, situaciones y una puesta en escena que, desde el primer momento y de alguna manera, nos implican y nos comprometen como espectadores y espectadoras. Los géneros se mezclan desde la tragedia hasta la comedia, con personajes muy acentuados, como hemos dicho antes: el malo, el valiente, el intelectual, el cobarde... Elementos cinéfilos admirables que se combinan con un simbolismo progresista. Sí, progresista, porque este filme es un canto a la libertad, una invitación a ser libres como seres humanos, a poder expresarnos, a tener derechos y a buscar una igualdad —aunque el tema racial y el de la mujer todavía estaban en pañales— que siente las bases de una democracia justa y real.
 
THE MAN WHO SHOT LIBERTY VALANCE. 1961. Estados Unidos. Color. 119 Min.
Dirección: John Ford
IntérpretesJohn Wayne, James Stewart, Vera Miles, Lee Marvin, Andy Devine, John Carradine, Edmond O'Brien, Ken Murray, Jeanette Nolan, Woody Strode, John Qualen, Lee Van Cleef, Denver Pyle, Strother Martin, Willis Bouchey, Carleton Young
Música: Cyril J. Mockridge
Fotografía: William H. Clothier

martes, 11 de agosto de 2026

(2) E LA NAVE VA, de Federico Fellini (1983)

Acercarse al otro
La nave será el punto de encuentro intercultural y de relación entre diferentes clases sociales donde Fellini lanza, en su gallinero particular, a dos grupos de personas dispares. Un espacio donde miembros de la alta sociedad europea se mezclan con refugiados serbios quienes, fruto del comienzo de la I Guerra Mundial, se habían arrojado al mar huyendo de sus peligros. La reunión primigenia se debía al funeral de la diva de la ópera Edmea Tetua y su propósito era celebrar las exequias esparciendo las cenizas por el mar Egeo. El director italiano caricaturiza los comportamientos y cogniciones de esta aristocracia que está acompañada de músicos allegados a la cantante fallecida.
Sin embargo, a mitad de metraje la trama da un salto con la llegada de los refugiados. De esta manera, es muy interesante el análisis moral que propone el film, pues al principio se observa la reticencia de algunos miembros de la clase elitista. El capitán, fiel a sus principios y a los códigos legales, acoge a los refugiados y no piensa desprenderse de ellos. Después, llega la evolución y la metamorfosis cuando se produce un acercamiento y conexión entre ambos grupos; claro mensaje de la película que nos dice que no somos tan diferentes, simplemente meros seres humanos y que, a veces, basta aproximarse al otro para entenderle y empatizar.
La obra es un tropo de la vida a través de la nave que alberga a distintos personajes. Por eso es también una llamada al entendimiento, aunque en su poso existe un barniz pesimista (el requerimiento del barco austrohúngaro y el triste final de fuegos cruzados) dada la imposibilidad de poder hallar un mundo mejor donde redistribuir la riqueza, ya no material, sino espiritual.

E LA NAVE VA. 1983. Italia. Color. 132 Min. 
Dirección: Federico Fellini
Intérpretes: Freddie Jones, Barbara Jefford, Victor Poletti
Guion: Tonino Guerra y Federico Fellini
Música: Gianfranco Plenizio
Fotografía: Giuseppe Rotunno

Críticas de Fellini (clicad en este mismo enlace)

lunes, 10 de agosto de 2026

(4) ATRACO PERFECTO, de Stanley Kubrick (1956)

La influencia de los otros
Al igual que el atraco que se planea en la pantalla, el tercer largometraje de Kubrick contiene un guion muy elaborado, meticuloso y concienzudo. Su trama, fantásticamente hilvanada, está trufada con las diferentes historias personales que encierra cada miembro de la banda.
Johnny Clay, después de pasar cinco años en la cárcel, trata de elaborar un procedimiento estudiado al milímetro con un grupo de cinco personas de confianza. Sin embargo, alcanzar la perfección —ese sueño imperecedero del ser humano (la vida perfecta, el cuerpo perfecto, el robo perfecto, el crimen perfecto…)— supone una constante búsqueda en la cual siempre se acaba topando con un muro infranqueable. Como mucho, únicamente se hallan atisbos y momentos de perfección que nos conducen al desengaño. 
Johnny deja de lado una variable crucial como son las cogniciones. De esta manera, cada persona encierra una historia dentro de sí que implica unas voliciones y procesos mentales que se manifiestan en unas conductas imposibles de controlar. 
Además de ello, debemos tener en cuenta un factor muy importante como son los terceros, que serían aquellas personas ligadas emocionalmente a los actores principales de determinadas acciones y que tienen una gran influencia sobre ellos. Sherry Peatty, la esposa de George, es un claro ejemplo de lo comentado; el dominio e influjo que ejerce sobre su marido condicionará el devenir de los acontecimientos.
Todo ello implicará que la sinergia del grupo acabe hecha añicos y con sus consecuencias mortíferas.
Su memorable escena final no hace más que robustecer esta excelente obra del director estadounidense, un clásico atemporal que no hay que perderse.

THE KILLING. 1956. Estados Unidos. Blanco y negro. 83 Min.
Dirección: Stanley Kubrick
Intérpretes: Sterling Hayden, Vince Edwards, Coleen Gray, Jay C. Flippen, Ted de Corsia, Marie Windsor, Elisha Cook Jr., Joe Sawyer, Timothy Carey, Tito Vuolo, Kola Kwariani, Dorothy Adams
Guion: Stanley Kubrick. Novela: Lionel White. Diálogos: Jim Thompson
Música: Gerald Fried
Fotografía: Lucien Ballard

domingo, 9 de agosto de 2026

(3) ¿QUÉ INVADIMOS AHORA?, de Michael Moore (2015)

Otro mundo es posible
Hay que reconocer que este documentalista tiene un don especial para narrar y estructurar historias. Sus trabajos, didácticos, profundos y entretenidos a la vez, combinan a la perfección el drama con notas de ironía y humor, captando la atención del espectador. Son largas tiradas de metraje comprometido con la idea de un mundo igualitario y del bien común, que huyen del panfleto y se adentran en el rigor.
Esta vez satiriza la paranoia invasora de su país dando la vuelta a la tortilla: su objetivo es invadir Europa, tomar las mejores ideas y aplicarlas en Estados Unidos. De esta manera, el cineasta visita distintos lugares donde se implementan medidas universales de bienestar: salario digno, alimentación infantil, freno a los delitos bancarios… y los compara con la actitud del imperio estadounidense, subrayando que muchas de esas ideas provienen originalmente de allí.
Su cámara cáustica, llena de ironía y mala leche, se transforma también en un alegato a favor del interés colectivo, en el que los conciudadanos se protegen unos a otros. Moore, como se ha mencionado antes, sabe contarlo fantásticamente, intercalando imágenes de archivo y entrevistas con sus punzantes y divertidas apariciones.
Debe verse y revisitarla de vez en cuando para no olvidar que otro mundo es posible.

WHERE TO INVADE NEXT. 2015. Estados Unidos. Color. 106 Min.
Dirección: Michael Moore
Intérpretes: Personatges documental
Guion: Michael Moore
Fotografía: Jayme Roy, Richard Rowley