Una sociedad que desprecia a la mujer
En sus dos últimos largometrajes —el anterior fue Maixabel (2021)— la directora madrileña ha optado por mostrarnos pequeñas grandes historias de personajes que, a pesar de las dificultades que les tocó superar, tuvieron la valentía y la determinación de hacerle frente a la adversidad y luchar por lo que creían. Dos personajes femeninos con una fortaleza interior absolutamente aleccionadora.
Tal como reza el título de la película de esta crítica, la protagonista reivindica su dignidad en un ignominioso episodio de la sociedad española ocurrido a principios de este siglo. La narración cinematográfica es una sinécdoque que encarna el machismo recalcitrante y el acoso sexual en el ámbito laboral. Un machismo todavía muy arraigado en nuestra sociedad, sustentado por la connivencia estatal, que destruyó la vida de Nevenka solo por el hecho de ser mujer. Y todo ello, a pesar de su preparación y formación en Economía.
El film denuncia la desigualdad de género, la cosificación de la mujer y el malintencionado sexismo incorporado en la mayor parte de las esferas del tejido social del país. Cabe recordar que, gracias a su audacia, fue la primera vez que se llevó a un político influyente y popular ante los tribunales por acoso sexual y laboral. Ismael Álvarez representa al prototipo de machito enraizado en los estereotipos masculinos desde tiempos inmemoriales. Aquel que piensa que la mujer es un simple objeto. Hay muchos hombres así: dales poder y respaldo social y su brutalidad no tendrá límites.
El precio que tuvo que pagar Nevenka por denunciar será muy alto, pues la sociedad de Ponferrada le dará la espalda y los medios le someterán a un juicio público. Era el año 2000; algo se ha avanzado ahora, pero queda mucho por hacer para eliminar esas conductas testosteronizadas.
De formidable factura técnica (puesta en escena y fotografía) y con un texto fílmico que mantiene el interés durante todo el metraje, describe de manera notable el tortuoso camino que tuvo que recorrer su protagonista. Me gustaría destacar la excelente interpretación de Urko Olazabal y, sobre todo, de Mireia Oriol (no entiendo cómo no ha estado nominada a los Goya).
SOY NEVENKA. 2024. España. Color. 94 Min.
Dirección: Icíar Bollaín
Intérpretes: Mireia Oriol, Urko Olazabal, Ricardo Gómez, Carlos Serrano, Lucía Veiga, Luis Moreno, Mercedes del Castillo, Font García, Mabel del Pozo, Pepo Suevos
Guion: Icíar Bollaín, Isa Campo. Novel·la: Juan José Millás
Música: Xavier Font
Fotografía: Gris Jordana