jueves, 20 de agosto de 2026

(3) LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO, de Tony Richardson

La insubordinación ante la injusticia
La vida de Colin Smith no ha sido un camino de rosas; siempre en el sitio más bajo de las capas sociales, nunca ha podido decidir por sí mismo al verse obligado a cumplir los deseos de los demás. A pesar de no sentirse orgulloso de que su padre no fuera capaz de secundar la huelga de sus compañeros a cambio de un aumento de sueldo, sabía que, de alguna forma, solía imitar esa conducta servil. La muerte de éste le supone atravesar una experiencia traumática en su adolescencia. 
A todo esto hay que añadir su pertenencia a una familia desestructurada con una relación fría y fracturada por parte de sus progenitores. En el transcurso de su adolescencia, fruto de un hurto en una panadería, acabará en un reformatorio y allí dentro experimentará una analogía con lo que ocurría en la sociedad, esto es: el dominio de los poderosos sobre los vulnerables. 
En el interior del joven existe un sentimiento de rebeldía y de rabia, como si se preguntara el porqué de esas diferencias de clase. Una vez trasladado al correccional, es cuando se da cuenta de cómo se reproducen los mismos mecanismos que en la sociedad: en la cúspide, el director del centro; por debajo, sus adláteres (trabajadores de la institución) y, en el fondo, los internos que deben acatar las órdenes de los de arriba. 
Al mostrar sus cualidades como corredor de fondo, se convertirá en el “niño bonito” del director, cosa que le hará sentirse mal por mimetizar los patrones que él tanto detestaba. Pero llega un momento en que su inconformismo explota y su decisión final logrará desatar su venganza, que le hará sentirse liberado.
El film utiliza la metáfora constante de la soledad del corredor, que es la misma que sufre el obrero oprimido, el ciudadano abandonado por el Estado o los seres humanos ante las desigualdades sociales. Tony Richardson lo retrata —a base de flashbacks— de una manera impecable, con un peculiar lenguaje fílmico propio del free cinema y con una sensacional última escena en la carrera de competición cuando aparecen, mientras corre, momentos importantes de su existencia previa.

THE LONELINESS OF THE LONG DISTANCE RUNNER. 1962. Estados Unidos. Blanco y negro. 99 Min. 
Dirección: Tony Richardson
Intérpretes: Tom Courtenay, Michael Redgrave, Avis Bunnage, Alec McCowen, James Bolam, James Fox
Guion: Alan Sillitoe
Música: John Addison
Fotografía: Walter Lassally

miércoles, 19 de agosto de 2026

(2) PROYECTO LÁZARO, de Mateo Gil (2016)

Jugando a ser dioses
Los avances tecnológicos en el campo de la medicina son un hecho evidente. Aunque actualmente es bastante controvertido poner sobre el tapete los alcances de las técnicas de conservación artificial, sabemos, sin embargo, que es un concepto latente. En consecuencia, nuestro futuro como seres humanos está a la expectativa de una correcta aplicación de las ciencias de la vida en los años venideros.
Desde este punto de vista, Proyecto Lázaro me parece un film valiente porque sitúa el estudio de la bioética como algo inherente y crucial para el desarrollo humano. Además, en sus imágenes, la obra nos alerta de los peligros que conlleva el control por parte de la especie humana del curso natural de la naturaleza. A través de la voz en off del protagonista, la cinta nos propone reflexiones, entre poéticas y filosóficas, acerca del sentido de la vida (las pequeñas cosas, el vivir, el morir…).
La metáfora de vivir una vida que no se quiere vivir (seres esclavizados), junto con la subrepticia denuncia al control que ejerce sobre nosotros el poder invisible (en forma de inversores y multinacionales), completan un film con aspectos más que interesantes.

PROYECTO LÁZARO. 2016. Espanya. Color. 102 Min.
Direcció: Mateo Gil
IntèrpretsTom Hughes, Oona Chaplin, Barry Ward, Charlotte Le Bon, Julio Perillán, Rafael Cebrián, Bruno Sevilla, Daniel Horvath, Alex Hafner, Godeliv Van den Brandt
Música: Lucas Vidal
Fotografia: Pau Esteve Birba

martes, 18 de agosto de 2026

(3) KALAK, d'Isabella Eklöf (2023)

Marcado por el pasado
La palabra groenlandesa Kalak tiene una doble acepción: según el contexto y la situación, puede significar tanto “persona noble” como “imbécil”. A Jan le da igual. Huye de un pasado escabroso: cuando era adolescente, sufrió abusos por parte de su padre. Por eso se marchó a Groenlandia con su mujer y sus dos hijos, y no quiere volver a Dinamarca.
Una vez instalado, trabaja como enfermero, pero se refugia en una vida perturbadora. A causa del trauma que arrastra, adopta un comportamiento extraño. Intenta acercarse a la cultura del país que lo acoge, y lo hace de forma acertada cuando trata de aprender la lengua de los nativos. Sin embargo, no deja de coquetear con otras mujeres e incluso mantiene relaciones con algunas de ellas. Lo más inquietante es que su pareja consiente esas relaciones y la amante, además, es recibida con naturalidad en la casa familiar, con los hijos presentes (hay que remarcar que la película no explica esta conducta sumisa por parte de la pareja).
Los días pasan y, bajo la fachada de una aparente normalidad, la disfunción familiar se hace cada vez más evidente. Jan vive con un elefante en la habitación de su alma, pero se resiste a mirarlo de frente.
Kalak es una película honesta que retrata sutilmente los miedos que arrastramos del pasado. También es una obra valiente, ya que denuncia con firmeza la pederastia y el abuso infantil. Su cámara habla de nuestras complejidades y contradicciones sin necesidad de grandes discursos. Y como telón de fondo, Groenlandia: ¿qué mejor que su cultura y sus paisajes para metaforizar el etnocentrismo y hacernos tomar conciencia de la diversidad cultural y de las diferencias, tanto sociales como individuales?

KALAK. 2023. Noruega. Color. 125 Min.
Dirección: Isabella Eklöf, Kim Leine, Sissel Dalsgaard Thomsen
IntérpretesEmil Johnsen, Asta Kamma August, Soren Hellerup, Connie Kristoffersen, Anders Mossling, Hans Jukku Noahsen, Berda Larsen, Bertram Krassel, Emilie Steen, Ole Silassen, Vittus Ingemann, Vigga Tukula
Guion: Isabella Eklöf, Kim Leine, Sissel Dalsgaard Thomsen
Fotografía: Nadim Carlsen

lunes, 17 de agosto de 2026

(2) EL BAR, de Álex de la Iglesia (2017)

Tensión por sobrevivir
Álex de la Iglesia hace otra incursión más en una historia apocalíptica y en su manera peculiar de arrastrar al ser humano a situaciones límite. Quiero resaltar que esta primera frase del artículo no está escrita en sentido negativo, más bien al contrario; hace hincapié en el hecho de que el director maneja como nadie este tipo de narraciones, ya que sabe extraer un jugo, muy ácido por cierto, a los episodios que propone.
En la película que nos ocupa, un grupo de gente queda atrapado (guiños cinéfilos a La cabina de Mercero o a El ángel exterminador de Buñuel) en un bar a consecuencia de un disparo que recibe en la cabeza un cliente que acababa de salir. A partir de ahí surge lo más interesante del film; dentro de esa atmósfera tan tensa, diferentes personalidades empiezan a experimentar una suerte de darwinismo social, un match psicológico con el objetivo de sobrevivir
Luego ya vienen una serie de giros, sorpresas y artificios que, unidos a algunos excesos, hacen que el film se vaya desinflando un poco. No obstante, es justo valorar el sello distintivo del universo Iglesia que, aunque pueda tener altibajos, posee una filmografía digna de ver.

EL BAR. 2017. España. Color. 102 Min.
Dirección: Álex de la Iglesia
Intérpretes: Mario Casas, Blanca Suárez, Carmen Machi, Terele Pávez, Jaime Ordóñez, Secun de la Rosa, Alejandro Awada, Joaquín Climent, Mamen García, Jordi Aguilar, Diego Braguinsky, Sue Flack
Guion: Álex de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarría
Música: Carlos Riera y Joan Valent
Fotografía: Ángel Amoros

domingo, 16 de agosto de 2026

(3) DOS EN LA CARRETERA, de Stanley Donen (1967)

El paso del tiempo en las relaciones de pareja
¡Cuánto se ha hablado sobre las relaciones de pareja y su desarrollo! Según matemáticos y psicólogos —los primeros por estadística y los segundos por emociones—, el amor es un sentimiento de estima profunda que empieza con mucha fuerza, pero que paulatinamente, como una llama, se va apagando con el tiempo. 
Que, por ejemplo, un día de mucho bochorno se convierta en el mejor día de tu vida solo puede lograrlo alguien que esté enamorado hasta las trancas. En cambio, si un matrimonio disfruta de todos los lujos, no es extraño que se lo pase de lo más aburrido. Estas contradicciones se explican por la condición psicológica —positiva o negativa, según el caso— que nace de la actividad neuronal al conectar con otra persona por la cual tenemos una disposición emocional.
Pues bien, esta película —que, como corresponde, está impregnada de humor y dramatismo— es un auténtico análisis de las uniones afectivas porque repasa los vínculos sentimentales de su pareja protagonista desde que se conocieron. Es en un viaje de Londres a la Riviera francesa cuando Joanna y su marido Mark reviven los románticos comienzos de su relación, los primeros años del matrimonio y sus respectivas infidelidades.
La historia nos habla de la dificultad del compromiso y de la convivencia en pareja, de la huella que deja en sus integrantes el paso del tiempo (de ahí esos fantásticos contrastes que las imágenes nos ofrecen, que van desde cuando eran felices hasta el desencanto actual). En el presente, el dilema persiste: no saben si divorciarse o continuar aceptándose tal como son.
La música de Henry Mancini, los bellos escenarios, las sugerentes situaciones y los toques de comedia conforman una película que, además de ser entretenida, explora la dinámica de las relaciones de pareja con profundidad y nos invita a reflexionar sobre sus complejidades y contradicciones.

TWO FOR THE ROAD. 1967. Estados Unidos. Color. 111 Min.
Dirección: Stanely Donen
Intérpretes: Audrey Hepburn, Albert Finney, Eleanor Bron, William Daniels, Gabrielle Middleton, Claude Dauphin, Jacqueline Bisset, Nadia Gray, Georges Descrières, Judy Cornwell
Guion: Frederic Raphael 
Música: Henry Mancini
Fotografía: Christopher Challis

sábado, 15 de agosto de 2026

(1) DONNIE DARKO, de Richard Kelly (2001)

Embrollo de hojalata
veces, mezclar demasiados ingredientes en una misma cazuela y no ponerles la cantidad adecuada puede dar como resultado un plato poco logrado. Eso es, precisamente, lo que le ocurre a esta película que con el tiempo se ha convertido en una obra de culto, pero que, en mi opinión, pese a tener algunos momentos rescatables, se pierde en sus enrevesados bucles. Conejos de hojalata, drama adolescente, religión, pseudofilosofía, viajes en el tiempo... Es más de lo que puede abarcar.
Es importante apuntar que las buenas intenciones para hacernos reflexionar son incuestionables; ahora bien, como espectador no me creo nada y tengo la sensación de que todo está hecho como de juguete.
Podría extenderme más en el análisis de algunos valores humanos que esta obra trata (y sí, lo hace; eso no lo voy a negar), pero creo que no vale la pena, porque ni de lejos mejora su calidad. Porque Donnie Darko, además de ser un filme que, en conjunto, no funciona, es un embrollo pretencioso y mal resuelto.

DONNIE DARKO. 2001. Estados Unidos. Color. 113 Min.
Dirección: Richard Kelly 
Intérpretes: Jake Gyllenhaal, Jena Malone, Mary McDonnell, Drew Barrymore, Patrick Swayze, Holmes Osborne, Maggie Gyllenhaal, Noah Wyle, James Duval, Beth Grant, Ashley Tisdale, Jerry Trainor, Lee Weaver
Guion: Richard Kelly 
Música: Michael Andrews
Fotografía: Steven Poster

viernes, 14 de agosto de 2026

(2) SI YO TUVIERA UN MILLÓN, de James Cruze, H. Bruce Humberstone, Ernst Lubitsch, Norman Z. McLeod, Stephen Roberts, William A. Seiter, Norman Taurog (1932)

Dinero inesperado
El industrial John Glidden está cerca de la muerte. Harto de estar rodeado de buitres (familia y supuestos amigos) que esperan su fallecimiento para disfrutar de su fortuna, decide repartir su herencia al azar (tirando una gota de agua sobre el listín telefónico). A partir de ese hecho se desarrollan ocho historias, con diferente calidad artística, supeditadas al citado eje central. Aunque predomina la comicidad, siempre queda un poso dramático y social donde podemos encontrar diferentes aspectos de la condición humana. He aquí:

(4) China Shop, de Norman Z. McLeod

En mi opinión esta primera historia es la más completa porque mezcla con maestría comedia y drama. Henry Peabody es infeliz tanto en el trabajo como en casa. Tiene la mala suerte (escenas hilarantes) de, involuntariamente, romper piezas de porcelana de la tienda. El jefe se lo descuenta de la nómina y, además, su esposa lo riñe. La llegada del cheque por parte de Glidden desembocará en un desenlace muy divertido. 

(3) Violet, de Stephen Roberts

La soledad y desesperanza de una prostituta (Violet) se ven reflejadas y denunciadas en este episodio. Comicidad y cine social.

(2) The Forger (El falsificador), de H. Bruce Humberstone

Siguiendo el hilo de la anterior narración, ahora se centra en la figura de un falsificador. Una inteligente trama en espiral que demuestra que no siempre lo aparentemente bueno nos traerá la felicidad. 

(2) Road Hogs (Conductores que cambian constantemente de carril), de Norman Z. McLeod

Esta historia tiene su agudeza, deudora de los gags y slapstick de la época, pero resulta cargante para el espectador con tanta colisión automovilística.

(3) Death Cell (La celda de la muerte), de James Cruze

Este capítulo es el más crudo de todos. La ignominiosa pena de muerte (hoy en día instalada en algún estado de EE. UU.) es el denominador común. La dureza fagocita cualquier atisbo de comedia. Interesante. 

(2) The Clerk (El empleado), d'Ernst Lubitsch

Este acto de Lubitsch es muy corto. Previsible, pero con una puesta en escena muy ingeniosa.

(2) The Three Marines (Los tres marines), de William A. Seiter

Un lío muy divertido de ese trío que al final se vuelve contra ellos.

(3) Grandma (La abuela), de Stephen Roberts

Éste supondrá el epílogo que cierra el círculo y donde el señor Glidden pone la guinda a sus andanzas. Divertida.

IF I HAD A MILION. 1932. Estados Unidos. Blanco y negro. 140 Min. 
Dirección: James Cruze, H. Bruce Humberstone, Ernst Lubitsch, Norman Z. McLeod, Stephen Roberts, William A. Seiter, Norman Taurog
Intérpretes: Gary Cooper, Charles Laughton, George Raft, Jack Oakie, Richard Bennett, Charles Ruggles, Frances Dee, W.C. Fields
Guion: Robert Hardy Andrews, Claude Binyon, Whitney Bolton, Malcolm Stuart Boylan, John Bright, Joseph L. Mankiewicz, Sidney Buchman, Lester Cole, Isabel Dawn, Ernst Lubitsch, Boyce DeGaw, Oliver H.P. Garrett, Harvey Gates, Grover Jones, Lawton Mackall, William Slavens McNutt, Robert Sparks
Música: John Leipold
Fotografía: Harry Fischbeck, Charles Edgar Schoenbaum, Gilbert Warrenton, Alvin Wyckoff