lunes, 20 de abril de 2026

(4) EL SUR (1983), de Víctor Erice

Poesía en el cine
El sur, metáfora de un lugar fantástico, ansiado e idealizado por una niña profundamente cautivada por la figura de su padre. Ella busca entender y aproximarse a un ser hermético e introspectivo, tan cercano y lejano a la vez, para mimetizar su comportamiento. A pesar de que existe una admiración recíproca, se ve envuelta en un mundo de adultos con sus secretos y contradicciones. Siete años. Desde la infancia a la adolescencia. 
Siete años de desarrollo en la visión hacia su padre. Desde el médico y zahorí (un padre con superpoderes mágicos) al oscuro y trágico Enrique, atrapado por su pasado.
En el relato predomina la voz en off en la madurez de Estrella. Pero Erice lo refuerza utilizando magistralmente los recursos cinematográficos para transmitir la psicología —sensaciones y emociones— de los personajes. Su ritmo pausado, los “sonidos silentes”, la música —con Granados y su melancólica querencia al sur—, su tono intimista y su cálida iluminación generan una inquieta calma en cada una de sus secuencias. La película avanza a través de la evolución de la protagonista. El péndulo es un instrumento metafórico del afán por hallar la enigmática y misteriosa naturaleza de Enrique, su padre. Y Estrella, como buena aprendiz, sigue los pasos de su progenitor para descubrir todo aquello que se encuentra en su subterráneo.
A veces no es preciso perderse en explicitaciones inanes, pues existen innumerables maneras de contar las cosas aparte de las palabras: un espacio, un gesto, una conducta, una ausencia… La infancia, clara y oscura, y repleta de fantasías, conduce a Estrella a pensar, divagar, sufrir y amar. Infancia enmarcada en un contexto de consecuencias políticas y familiares. En el film desfilan el espíritu de la Guerra Civil, las ideologías contrapuestas (padre e hijo) y la represión (la mujer de Enrique, maestra represaliada por el franquismo). El tono triste y desasosegante es indeleble en un tiempo tan marcado. Maravillosamente poética.

EL SUR. 1983. España. Color. 93 Min.
Dirección: Víctor Erice
Intérpretes: Omero Antonutti, Icíar Bollaín, Rafaela Aparicio, Sonsoles Aranguren, Lola Cardona, Aurore Clément, Francisco Merino, Maria Caro, José Vivó, Germaine Montero
Guion: Víctor Erice. Novel·la: Adelaida García Morales
Música: Enrique Granados y otros.
Fotografía: José Luis Alcaine

domingo, 19 de abril de 2026

(3) LA DAMA DE SHANGHAI (1947), de Orson Welles

Los espejos engañan
Hay tantos elementos a nuestro alrededor que pueden influir en nuestras decisiones que, a veces, a pesar de saberlo, optamos por aplicar las más irracionales. George, el protagonista de esta película, da pasos ciegos hacia delante, empujado por el deseo de acercarse a Elsa, la bella esposa de un abogado criminalista que ha conocido casualmente. Todo esto le lleva —sin saberlo— a una vorágine de intereses personales, secretos y traiciones que le son ajenos.
Orson Welles explica esta intriga noir a través de un intrigante guion, una sugerente puesta en escena y una planificación angulosa, críptica y descriptiva. Enseguida te das cuenta de que el director sabe jugar como nadie con los espacios, la iluminación y los elementos más inocentes (como los espejos). Además, tiene la habilidad de utilizar y encajar los diferentes planos para transmitir angustia y desasosiego a los espectadores. De esta forma, nos transporta a una "fun house" llena de distorsiones y reflejos que metaforizan las diferentes aristas, contradicciones y complejidades de la psicología de los personajes. 
Quizá la trama sea algo enrevesada, pero lo compensa aprovechando los recursos fílmicos de forma magistral. Si a esto le añadimos sus notables interpretaciones, podemos decir que estamos ante un gran filme.

THE LADY FROM SHANGHAI. 1947. Estados Unidos. Blanco y Negro. 87 Min.
Dirección: Orson Welles
Intérpretes: Rita Hayworth, Orson Welles, Everett Sloane, Glenn Anders, Ted de Corsia, Erskine Sanford, Gus Schilling, Carl Frank, Evelyn Ellis, Louis Merrill, Harry Shannon
Guion: Orson Welles. Novel·la: Sherwood King
Música: Heinz Roemheld
Fotografia: Charles Lawton Jr.

sábado, 18 de abril de 2026

(2) LA LUNA SE LEVANTA (1955), de Kinuyo Tanaka

Amor bajo la luna
En esta película se nota la mano de Yasujirō Ozu tanto en el guion como en la inevitable influencia que ha ejercido en una alumna aventajada como es la directora Kinuyo Tanaka. La temática aborda los conflictos y problemas que Ozu planteaba en gran parte de sus obras: la familia, la falta de libertad individual (matrimonios concertados), el desempleo, la soledad, la dependencia emocional y la diferencia entre lo urbano y lo rural.
Tanaka trata estos temas con pinceladas poéticas y metafóricas (empezando por su título). Su ritmo y su planificación son tan sencillos como atractivos, pero, en mi opinión, a veces se pierde en un romanticismo excesivamente melifluo. No obstante, estamos ante un trabajo estimable que nos hace reflexionar.

TSUKI WA NOBORINU. 1955. Japón. Blanco y negro. 102 Min.
Dirección: Kinuyo Tanaka
Intérpretes: Chishu Ryu, Hisako Yamane, Yoko Sugi, Mie Kitahara, Shoji Yasui, Ko Mishima, Kinuyo Tanaka, Junji Masuda
Guion: Yasujirō Ozu, Ryôsuke Saitô
Música: Takanobu Saitô
Fotografía: Shigeyoshi Mine

viernes, 17 de abril de 2026

(3) EL PORTERO DE NOCHE (1974), de Liliana Cavani

Bajos instintos
Los bajos instintos son sentimientos, emociones y pensamientos que se confunden en una suerte de mar revuelto de inconsciencia. Estos, difíciles de entender y complicados de analizar, destacan por su consustancialidad con la psicología comportamental de nuestra especie. Es importante que el séptimo arte profundice en los aspectos más subterráneos del alma humana; por ello, esta película reviste interés, porque explora esos lugares tan inaccesibles y cenagosos.
Liliana Cavani traslada todo este entramado a la Viena de los años cincuenta, cuando los nazis estaban en el punto de mira y vivían de manera oculta para no ser reconocidos ni procesados. Un relato sostenido por la bizarra relación entre el verdugo y la víctima (Max y Lucia), con conductas que fluctúan de manera inconsistente ilustrando su complejidad. Ambos practican una relación sadomasoquista que se consolida en una historia perturbadora de amor incondicional, donde asoman pulsiones que se encuentran enterradas para dejarlas fluir en un ambiente desconcertante.
El film tiene sus altibajos. A pesar de contar con un buen guion, a veces se recrea demasiado en los flashbacks. Sin embargo, la obra está muy bien trenzada, con secuencias impactantes e imágenes icónicas (Charlotte Rampling ataviada con solo unos tirantes y una gorra de las SS).

IL PORTIERE DI NOTTE. 1974. Italia. Color. 115 Min.
Dirección: Liliana Cavani
Intérpretes: Dirk Bogarde, Charlotte Rampling, Philippe Leroy, Gabriele Ferzetti, Giuseppe Addobbati, Isa Miranda, Nino Bignamini, Marino Masé, Piero Vida, Geoffrey Copleston
Guion: Liliana Cavani, Italo Moscati
Música: Danièle Paris
Fotografia: Alfio Contini

jueves, 16 de abril de 2026

(2) CASANOVA, de Federico Fellini (1976)

Estimable, aunque excesiva
El director italiano opta por diseccionar la figura de su protagonista para enfrentarlo a la realidad de la vida junto con la decadencia moral de la aristocracia y la burguesía. Así, el personaje es consciente de su vulnerabilidad y es preso de sus dudas existenciales. Sus habilidades sexuales, lejos de ser un aliado en su realización personal, actúan como obstáculo a la hora de mostrar su intelectualidad. Casanova lucha, viaja, se mueve por el mundo y trata de encontrarse a sí mismo. Las escenas, turbadoras e impactantes, se suceden a lo largo del metraje: competiciones sexuales, voyerismo, mujeres forzudas… El protagonista adora la feminidad y se acerca a lo diferente.
La versión personal de Fellini acerca de Giacomo Casanova es un ejercicio fílmico caótico, grotesco e irreverente. Una arriesgada propuesta con tintes surrealistas acompañada de la magistral e hipnótica música de Nino Rota. Con momentos brillantes —especialmente la corte de Württemberg, extravagante ópera repleta de teclados psicodélicos culminada con un coito de muñeca de porcelana— y otros más desafortunados, la película contiene muchos altibajos
A pesar de su acertada atmósfera y ambientación, de su lograda mixtura entre lo onírico, lo cómico y lo sexual y de la gran interpretación de Donald Sutherland, el resultado es estimable, aunque excesivo en todos los sentidos, también en las dos horas y media de metraje.

IL CASANOVA DI FEDERICO FELLINI. 1976. Italia. Color. 148 Min. 
Dirección: Federico Fellini
Intérpretes: Donald Sutherland, Tina Aumont, Cicely Browne, Carmen Scarpitta, Clara Algranti, Daniela Gatti, Margareth Clémenti, Olimpia Carlisi, Chesty Morgan, Leda Lojodice, Silvana Fusacchia, Clarissa Mary Roll 
Guion: Bernardino Zapponi
Música: Nino Rota
Fotografía: Giuseppe Rotunno

Crítiques de Fellini (cliqueu en aquest mateix enllaç)

miércoles, 15 de abril de 2026

(3) GIANT SANDS "Chore of Enchantment" (2000)

Folk en el regazo del aria de Donizetti
Como un sustrato, “Una furtiva lagrima” de la ópera L’elisir d’amore de Gaetano Donizetti (ya se inicia en “Overture”, su primera canción introductoria), va recorriendo cada tema de este disco. Sustrato que se adhiere al espíritu de un trabajo de letras crípticas y ritmos pausados entre el folk, country y rock alternativo.
Las baquetas rítmicas nos transportan en “(Well) Dusted” al sentimiento de vacío y de soledad que experimenta su protagonista. En “Punishing Sun” se realiza un canto —metafórico y enigmático— a la resignación con resquicios abiertos a la esperanza a través de una guitarra apacible. Especialmente interesantes son estos versos:

Candles are melting without being lit.
Knocked upside the head without even being hit.
The lamp light flickers from a bad wire.
The dark is self editing prior to expire.

Velas que se derriten sin ser encendidas, 
atizado en la cabeza sin ser golpeado,
la lámpara parpadea por un cable defectuoso,
la oscuridad se corrige antes de cesar.

La suavidad melódica continúa con “X-tra Wide”, de texto oscuro, que critica el sobreesfuerzo que supone alcanzar la felicidad dictada por los convencionalismos sociales. 
El grupo hace una especie de interludio y nos conecta con “1972”, referencias al año en cuestión a través de trallazos rockeros y hard. 
“Temptation of egg” es una pieza lisérgica y contemplativa del sexo femenino, canalizada por un recurrente piano, un fondo de órgano junto con una sincopada percusión. La desesperación y la redención tienen entrada en “Raw”, música tranquila liderada por el teclado.
“Wolfy” trae consigo un cambio de estilo y, con ritmos que recuerdan a Beck, ejecutan un ajuste de cuentas a la crítica periodística.
Mención especial es para la canción “Shiver”, de corte más comercial, pero de inmensa calidad que gana en cada escucha. El tema juega muy bien con los sonidos y contiene una llamada a estremecernos y hacer estremecer al prójimo. “Dirty from the Rain” es un bello folk, una cáustica referencia a la intoxicación —manipulación y tergiversación— que sufrimos por parte de los poderes fácticos. 
Cautivador y pausado es el corte “Astonished (In Memphis)”, donde se habla del asombro y estupefacción de las relaciones que, presumiblemente, nos aportan valores de vida. Seguimos con el estado reposado y sosegado en “No Reply”, en la que se expone la incomprensión en la comunicación entre personas. Las influencias de Bowie son evidentes en “Satellite”, una fresca y excelente orquestación en la que se hace referencia a las limitaciones humanas y a la incapacidad de abarcarlo todo. Ocurre lo mismo que con “Shiver”: cada vez que se escucha, gana en matices.
Aires jazzísticos y un sugerente piano contiene “Bottom Line Man”, de una gran profundidad vital, realista y escéptica. La parábola bukowskiana con tintes blueseros de “Way to End The Day” es una oda (¿que maldice?) a la resaca. El disco llega a su fin con el instrumental epílogo cuyo destino es un santuario, bello tema con aires folk que se asienta en el regazo del aria de Donizetti. Buen disco.

Grabado en: Tucson, New York City and Memphis
Duración: 59:53
Canciones: 16
Sello discogràficoThrill Jockey / Loose Music
Productor/es: John Parish, Jim Dickinson, Kevin Salem

martes, 14 de abril de 2026

(3) LA VIDA PRIVADA DE SHERLOCK HOLMES (1970), de Billy Wilder

Mirada en interior del detective
La privacidad de cada uno está muy alejada de la percepción y valoración que los demás hacen de nosotros. Es bien sabido que el ser humano es vulnerable y está lleno de debilidades (¿quién no las tiene?). Causa extrañeza, sin embargo, cuando éstas provienen de un héroe. Y en este caso, nuestro héroe es el archiconocido Sherlock Holmes.
Pues bien, aquí Billy Wilder —de forma valiente y arriesgada— le presenta como alguien vulnerable, por momentos dubitativo, consumidor de cocaína y analfabeto emocional en el amor: un Holmes más "humano", en definitiva. Este hecho quizá sea el corazón subrepticio, motor de la historia que el director austriaco nos quiere contar. Y lo hace de forma segmentada con dos tramas diferenciadas. La primera media hora, muy divertida e inteligente, predomina la comicidad. A partir de ahí, ya se adentra en el misterio que caracteriza a los relatos del detective británico, aunque sin olvidar los diálogos ocurrentes y dotados de humor.
Las piezas del guion están muy bien ensambladas y el relato aguanta su ritmo. Además, está acompañado por unas solventes interpretaciones, especialmente la del Dr. Watson. Un film para revisitar en cualquier momento: no nos defraudará.

THE PRIVATE LIFE OF SHERLOCK HOLMES. 1970. Reino Unido. Color. 125 Min.
Dirección: Billy Wilder
Intérpretes: Robert Stephens, Colin Blakely, Geneviève Page, Christopher Lee, Tamara Toumanova, Clive Revill, Irene Handl
Guion: Billy Wilder, I.A.L. Diamond. Personatge: Arthur Conan Doyle
Música: Miklós Rózsa
Fotografía: Christopher Challis