sábado, 18 de abril de 2026

(2) LA LUNA SE LEVANTA (1955), de Kinuyo Tanaka

Amor bajo la luna
En esta película se nota la mano de Yasujirō Ozu tanto en el guion como en la inevitable influencia que ha ejercido en una alumna aventajada como es la directora Kinuyo Tanaka. La temática aborda los conflictos y problemas que Ozu planteaba en gran parte de sus obras: la familia, la falta de libertad individual (matrimonios concertados), el desempleo, la soledad, la dependencia emocional y la diferencia entre lo urbano y lo rural.
Tanaka trata estos temas con pinceladas poéticas y metafóricas (empezando por su título). Su ritmo y su planificación son tan sencillos como atractivos, pero, en mi opinión, a veces se pierde en un romanticismo excesivamente melifluo. No obstante, estamos ante un trabajo estimable que nos hace reflexionar.

TSUKI WA NOBORINU. 1955. Japón. Blanco y negro. 102 Min.
Dirección: Kinuyo Tanaka
Intérpretes: Chishu Ryu, Hisako Yamane, Yoko Sugi, Mie Kitahara, Shoji Yasui, Ko Mishima, Kinuyo Tanaka, Junji Masuda
Guion: Yasujirō Ozu, Ryôsuke Saitô
Música: Takanobu Saitô
Fotografía: Shigeyoshi Mine

viernes, 17 de abril de 2026

(3) EL PORTERO DE NOCHE (1974), de Liliana Cavani

Bajos instintos
Los bajos instintos son sentimientos, emociones y pensamientos que se confunden en una suerte de mar revuelto de inconsciencia. Estos, difíciles de entender y complicados de analizar, destacan por su consustancialidad con la psicología comportamental de nuestra especie. Es importante que el séptimo arte profundice en los aspectos más subterráneos del alma humana; por ello, esta película reviste interés, porque explora esos lugares tan inaccesibles y cenagosos.
Liliana Cavani traslada todo este entramado a la Viena de los años cincuenta, cuando los nazis estaban en el punto de mira y vivían de manera oculta para no ser reconocidos ni procesados. Un relato sostenido por la bizarra relación entre el verdugo y la víctima (Max y Lucia), con conductas que fluctúan de manera inconsistente ilustrando su complejidad. Ambos practican una relación sadomasoquista que se consolida en una historia perturbadora de amor incondicional, donde asoman pulsiones que se encuentran enterradas para dejarlas fluir en un ambiente desconcertante.
El film tiene sus altibajos. A pesar de contar con un buen guion, a veces se recrea demasiado en los flashbacks. Sin embargo, la obra está muy bien trenzada, con secuencias impactantes e imágenes icónicas (Charlotte Rampling ataviada con solo unos tirantes y una gorra de las SS).

IL PORTIERE DI NOTTE. 1974. Italia. Color. 115 Min.
Dirección: Liliana Cavani
Intérpretes: Dirk Bogarde, Charlotte Rampling, Philippe Leroy, Gabriele Ferzetti, Giuseppe Addobbati, Isa Miranda, Nino Bignamini, Marino Masé, Piero Vida, Geoffrey Copleston
Guion: Liliana Cavani, Italo Moscati
Música: Danièle Paris
Fotografia: Alfio Contini

jueves, 16 de abril de 2026

(2) CASANOVA, de Federico Fellini (1976)

Estimable, aunque excesiva
El director italiano opta por diseccionar la figura de su protagonista para enfrentarlo a la realidad de la vida junto con la decadencia moral de la aristocracia y la burguesía. Así, el personaje es consciente de su vulnerabilidad y es preso de sus dudas existenciales. Sus habilidades sexuales, lejos de ser un aliado en su realización personal, actúan como obstáculo a la hora de mostrar su intelectualidad. Casanova lucha, viaja, se mueve por el mundo y trata de encontrarse a sí mismo. Las escenas, turbadoras e impactantes, se suceden a lo largo del metraje: competiciones sexuales, voyerismo, mujeres forzudas… El protagonista adora la feminidad y se acerca a lo diferente.
La versión personal de Fellini acerca de Giacomo Casanova es un ejercicio fílmico caótico, grotesco e irreverente. Una arriesgada propuesta con tintes surrealistas acompañada de la magistral e hipnótica música de Nino Rota. Con momentos brillantes —especialmente la corte de Württemberg, extravagante ópera repleta de teclados psicodélicos culminada con un coito de muñeca de porcelana— y otros más desafortunados, la película contiene muchos altibajos
A pesar de su acertada atmósfera y ambientación, de su lograda mixtura entre lo onírico, lo cómico y lo sexual y de la gran interpretación de Donald Sutherland, el resultado es estimable, aunque excesivo en todos los sentidos, también en las dos horas y media de metraje.

IL CASANOVA DI FEDERICO FELLINI. 1976. Italia. Color. 148 Min. 
Dirección: Federico Fellini
Intérpretes: Donald Sutherland, Tina Aumont, Cicely Browne, Carmen Scarpitta, Clara Algranti, Daniela Gatti, Margareth Clémenti, Olimpia Carlisi, Chesty Morgan, Leda Lojodice, Silvana Fusacchia, Clarissa Mary Roll 
Guion: Bernardino Zapponi
Música: Nino Rota
Fotografía: Giuseppe Rotunno

Crítiques de Fellini (cliqueu en aquest mateix enllaç)

miércoles, 15 de abril de 2026

(3) GIANT SANDS "Chore of Enchantment" (2000)

Folk en el regazo del aria de Donizetti
Como un sustrato, “Una furtiva lagrima” de la ópera L’elisir d’amore de Gaetano Donizetti (ya se inicia en “Overture”, su primera canción introductoria), va recorriendo cada tema de este disco. Sustrato que se adhiere al espíritu de un trabajo de letras crípticas y ritmos pausados entre el folk, country y rock alternativo.
Las baquetas rítmicas nos transportan en “(Well) Dusted” al sentimiento de vacío y de soledad que experimenta su protagonista. En “Punishing Sun” se realiza un canto —metafórico y enigmático— a la resignación con resquicios abiertos a la esperanza a través de una guitarra apacible. Especialmente interesantes son estos versos:

Candles are melting without being lit.
Knocked upside the head without even being hit.
The lamp light flickers from a bad wire.
The dark is self editing prior to expire.

Velas que se derriten sin ser encendidas, 
atizado en la cabeza sin ser golpeado,
la lámpara parpadea por un cable defectuoso,
la oscuridad se corrige antes de cesar.

La suavidad melódica continúa con “X-tra Wide”, de texto oscuro, que critica el sobreesfuerzo que supone alcanzar la felicidad dictada por los convencionalismos sociales. 
El grupo hace una especie de interludio y nos conecta con “1972”, referencias al año en cuestión a través de trallazos rockeros y hard. 
“Temptation of egg” es una pieza lisérgica y contemplativa del sexo femenino, canalizada por un recurrente piano, un fondo de órgano junto con una sincopada percusión. La desesperación y la redención tienen entrada en “Raw”, música tranquila liderada por el teclado.
“Wolfy” trae consigo un cambio de estilo y, con ritmos que recuerdan a Beck, ejecutan un ajuste de cuentas a la crítica periodística.
Mención especial es para la canción “Shiver”, de corte más comercial, pero de inmensa calidad que gana en cada escucha. El tema juega muy bien con los sonidos y contiene una llamada a estremecernos y hacer estremecer al prójimo. “Dirty from the Rain” es un bello folk, una cáustica referencia a la intoxicación —manipulación y tergiversación— que sufrimos por parte de los poderes fácticos. 
Cautivador y pausado es el corte “Astonished (In Memphis)”, donde se habla del asombro y estupefacción de las relaciones que, presumiblemente, nos aportan valores de vida. Seguimos con el estado reposado y sosegado en “No Reply”, en la que se expone la incomprensión en la comunicación entre personas. Las influencias de Bowie son evidentes en “Satellite”, una fresca y excelente orquestación en la que se hace referencia a las limitaciones humanas y a la incapacidad de abarcarlo todo. Ocurre lo mismo que con “Shiver”: cada vez que se escucha, gana en matices.
Aires jazzísticos y un sugerente piano contiene “Bottom Line Man”, de una gran profundidad vital, realista y escéptica. La parábola bukowskiana con tintes blueseros de “Way to End The Day” es una oda (¿que maldice?) a la resaca. El disco llega a su fin con el instrumental epílogo cuyo destino es un santuario, bello tema con aires folk que se asienta en el regazo del aria de Donizetti. Buen disco.

Grabado en: Tucson, New York City and Memphis
Duración: 59:53
Canciones: 16
Sello discogràficoThrill Jockey / Loose Music
Productor/es: John Parish, Jim Dickinson, Kevin Salem

martes, 14 de abril de 2026

(3) LA VIDA PRIVADA DE SHERLOCK HOLMES (1970), de Billy Wilder

Mirada en interior del detective
La privacidad de cada uno está muy alejada de la percepción y valoración que los demás hacen de nosotros. Es bien sabido que el ser humano es vulnerable y está lleno de debilidades (¿quién no las tiene?). Causa extrañeza, sin embargo, cuando éstas provienen de un héroe. Y en este caso, nuestro héroe es el archiconocido Sherlock Holmes.
Pues bien, aquí Billy Wilder —de forma valiente y arriesgada— le presenta como alguien vulnerable, por momentos dubitativo, consumidor de cocaína y analfabeto emocional en el amor: un Holmes más "humano", en definitiva. Este hecho quizá sea el corazón subrepticio, motor de la historia que el director austriaco nos quiere contar. Y lo hace de forma segmentada con dos tramas diferenciadas. La primera media hora, muy divertida e inteligente, predomina la comicidad. A partir de ahí, ya se adentra en el misterio que caracteriza a los relatos del detective británico, aunque sin olvidar los diálogos ocurrentes y dotados de humor.
Las piezas del guion están muy bien ensambladas y el relato aguanta su ritmo. Además, está acompañado por unas solventes interpretaciones, especialmente la del Dr. Watson. Un film para revisitar en cualquier momento: no nos defraudará.

THE PRIVATE LIFE OF SHERLOCK HOLMES. 1970. Reino Unido. Color. 125 Min.
Dirección: Billy Wilder
Intérpretes: Robert Stephens, Colin Blakely, Geneviève Page, Christopher Lee, Tamara Toumanova, Clive Revill, Irene Handl
Guion: Billy Wilder, I.A.L. Diamond. Personatge: Arthur Conan Doyle
Música: Miklós Rózsa
Fotografía: Christopher Challis

lunes, 13 de abril de 2026

(1) MRS. LOWRY & SON (2019), d'Adrian Noble

El hombre que pinta
Esta historia entre una madre y un hijo envuelve una relación difícil y agridulce. A lo largo de su vida ocurre un gran cambio: el hecho de pasar de cuidador a ser cuidado. Sin embargo, la intensidad de la ocupación y preocupación no fue la misma. En ese caso, la abnegación proviene del hijo. Un hijo con grandes ilusiones y expectativas con el arte de la pintura. La madre —cruel, clasista y egocéntrica— le niega el pan y la sal, remarcándole que no tiene las suficientes habilidades para ser un gran pintor. Mrs. Lowry vive amargada por una vida que le hubiera gustado llevar y no pudo. Fracasada en el matrimonio, renegada de su clase social, culpa a su hijo de todos sus males. Él pinta, cuida y se desvive por ella... hasta que, después de muerta, las cosas tomarán un giro totalmente diferente: será reconocido como un gran pintor en la posteridad.
Todo esto el director lo trata de reflejar en la pantalla a través de los sentimientos y emociones, pero no lo consigue. Si bien la factura técnica es digna, el producto queda como muy adocenado debido al exceso de azúcar en sus secuencias (el abuso de la música con aires nostálgicos ayuda bastante). Mrs. Lowry & Son es una película amable que se deja ver, pero que no infunde entusiasmo.

MRS. LOWRY & SON. 2019. Estados Unidos. Color. 88 Min.
Dirección: Adrian Noble
Intérpretes: Vanessa Redgrave, Timothy Spall, Wendy Morgan, Stephen Lord, David Schaal, Joanne Pearce, Michael Keogh, Ania Marson, Rose Noble
Guion: Martyn Hesford
Música: Craig Armstrong
Fotografía: Josep M. Civit

domingo, 12 de abril de 2026

(3) EL POLÍTICO (1949), de Robert Rossen

Corrupción política
Siempre ha sonado utópica la idea del político como persona que se dedica a hacer el bien para la sociedad. A pesar de que todo lo que nos rodea está relacionado con la política, a lo largo del tiempo hemos podido constatar que términos como "corrupción política" o "político corrupto" se han convertido en pleonasmos que se han instalado entre nosotros desde casi los inicios de esta actividad. Por esta razón, dada la imposibilidad de desemparejar ambos conceptos, esta película es, y será, atemporal.
La historia se centra en la figura de Willie Stark, en su ascenso y su metamorfosis. Aunque en un primer momento mostraba destellos de honestidad, preocupándose por el bienestar social y económico de los campesinos y la población más desfavorecida del estado, al final termina —como casi todo el mundo— claudicando. En medio se dibuja un relato de inseguridades, celos y diferencias de clase que a veces quedan como erráticas e imprecisas (no me acabo de creer del todo la infidelidad de la novia del periodista o la venganza final del médico). 
Sin embargo, destacaría sus recursos fílmicos, con la utilización de diferentes planos cinematográficos que enfatizan su narración, y especialmente, la denuncia implícita al sistema y a gran parte de los implicados en asuntos políticos que pervierten la esencia de su objetivo primigenio, que no es otro que garantizar el bien común de una sociedad. Este discurso tan peligroso hace que nos adentremos dentro del terreno resbaladizo del populismo y la demagogia. Ejemplos tenemos en abundancia en el transcurso de nuestra historia.

ALL THE KING'S MEN . 1949. Estados Unidos. Blanco y Negro. 109 Min.
Dirección: Robert Rossen
Intérpretes: Broderick Crawford, John Ireland, Joanne Dru, John Derek, Mercedes McCambridge, Shepperd Strudwick, Ralph Dumke, Anne Seymour, Katherine Warren
Guion: Robert Rossen. Novel·la: Robert Penn Warren
Música: Louis Gruenberg, George Duning
Fotografía: Burnett Guffey