lunes, 13 de julio de 2026

(2) MI IDAHO PRIVADO, de Gus Van Sant (1991)

Rebelión afectiva
Nuestra vista se concentra en lo inmediato. No suele fijarse en la periferia o en lo marginal. Miramos, pero no vemos. Siempre que no seamos partícipes, vivimos ajenos a una realidad que engloba a mucha gente que tiene sentimientos, pasiones y sueños. Menos mal que las noticias, la cultura o el arte nos dan el golpe necesario para alertarnos.
Esta película es un retrato suburbial sobre un par de jóvenes chaperos (Mike y Scott) que se prostituyen por las calles de Portland. Ambos amigos están muy marcados por su infancia y su relación con sus padres. En el transcurso de sus vicisitudes surgirá el amor no correspondido que Mike siente por Scott. También se refleja la relación estrambótica entre la pandilla de niños y chaperos que capitanea Bob Pigeon, un hombre de mediana edad que se erige en el mentor de todos.
El metraje se adentra en la psicología de ambos protagonistas. Como hemos comentado anteriormente, ambos arrastran una herida muy honda desde muy pequeños. Scott toma el testigo de la máxima freudiana "matar al padre" y Mike es abrazado por el complejo edípico. La obra se convierte así en una road movie donde Mike, con la ayuda de Scott, trata de buscar a su madre. Al llegar a Roma, Scott y Carmella se enamoran, lo que afectará considerablemente a Mike, que tenía a Scott como la persona más importante de su vida. Mike tiene narcolepsia (un elemento real, pero metafórico, que simboliza su mal interior) y, de algún modo, necesita el amor que no encontró en sus progenitores. Tal vez esto explique su decisión de tener una vida al margen de la sociedad.
Estamos frente a una cinta atípica —fuera de los cánones comerciales— que trata el tema de la homosexualidad y la prostitución. ¿Por qué dos personas tan jóvenes optan por ese camino? 
La cinta no juzga, pero tiene la virtud de hacer reflexionar al espectador mostrando la complejidad psicológica del ser humano. Hay que decir que no es un filme redondo; tiene altibajos (especialmente con las pesadas peripecias pandilleras). Sin embargo, Gus Van Sant ofrece un lenguaje fílmico diferente y filosófico que hace que desviemos la vista hacia otros lugares no tan cómodos para la sociedad acomodada.

MY OWN PRIVET IDAHO. 1991. Estados Unidos. Color. 104 Min.
Dirección: Gus Van Sant
Intérpretes: River Phoenix, Keanu Reeves, James Russo, William Richert, Rodney Harvey, Chiara Caselli, Michael Parker, Jessie Thomas, Grace Zabriskie, Jim Caviezel, Udo Kier, Mickey Cottrell, Flea, Tom Troupe
Guion: Gus Van Sant
Música: Bill Stafford
Fotografía: Eric Alan Edwards, John J. Campbell

domingo, 12 de julio de 2026

(3) RETORNO AL PASADO, de Jacques Tourneur (1947)

Contradicciones humanas
La imposibilidad de mantener una coherencia actitudinal en nuestra vida demuestra que el ser humano es contradictorio por naturaleza. Nuestras cogniciones, pensamientos y deseos están sujetos a constantes cambios. Esta dificultad —consustancial a la esencia de nuestra propia naturaleza— es el sigiloso mensaje que dimana subliminalmente en esta inquietante muestra de cine negro de Jacques Tourneur. El film está condimentado con unas luces y sombras (fantástica fotografía) enmarañadas que conectan directamente —conformando una sinapsis— con las múltiples discordancias y argucias de cada personaje
El amor, la amistad, el poder…, sentimientos y facultades que forman un conjunto de características humanas que dejan al descubierto nuestra vulnerabilidad circundada de contradicciones y debilidades. Interesante obra, un tanto intrincada, que está rodeada, no obstante, de un atrayente halo de misterio.

OUT OF THE PAST. 1947. Estados Unidos. Blanco y Negro. 97 Min.
Dirección: Delbert Mann
Intérpretes: Robert Mitchum, Jane Greer, Kirk Douglas, Rhonda Fleming, Richard Webb, Steve Brodie, Virginia Huston, Dickie Moore, Paul Valentine, Ken Niles
Guion: Daniel Mainwaring, James M. Cain, Frank Fenton. Novela: Daniel Mainwaring
Música: Roy Webb
Fotografía: Nicholas Musuraca

sábado, 11 de julio de 2026

(3) LA CARTA QUE NUNCA FUE ENVIADA, de Mikhail Kalatozov (1960)

Pasión en la taiga siberiana
El amor juega a tres bandas en esta odisea de cuatro geólogos soviéticos que realizan una larga expedición en busca de diamantes en Siberia. Dos de ellos (Andrei y Tanya) son una pareja joven afectada por un enamoramiento emergente. Konstantin Fedorovich, a raíz de la carta que no pudo enviarle, escribe continuamente a su mujer, reflejando los sentimientos hacia ella, así como las sensaciones diarias que experimenta en la taiga siberiana. En último lugar, Sergei Stepanovich guarda un punto oscuro, perturbador y, además, está enamorado en silencio de Tanya. Pero cuando está solo ante ella, no puede esconder lo que siente y su comunicación no verbal delata su enloquecimiento.
En un principio la relación del grupo es más que cordial y predomina el compañerismo. Sin embargo, una vez comienzan a fluir las emociones, se convierte en un foco de discordias. Lo que aflora pasionalmente desde el interior de cada uno es muy profundo y se poetiza el vacío de la ausencia o el amor no correspondido.
Un giro radical ocurre cuando encuentran los diamantes (¡hurra!, palabra que representa la euforia colectiva) y deciden volver con el mapa para informar. Pasan la noche y al día siguiente se dan cuenta de que están en medio de un incendio en el bosque. La odisea para intentar regresar será absolutamente dantesca (se les avería la radio y pasan del fuego a envararse en el frío siberiano).
Al guion, muy bien hilvanado, que entrecruza la aventura, la lírica, el entretenimiento y el drama, hay que añadirle un lenguaje fílmico que utiliza diferentes tipos de ángulos para poner de relieve las escenas.
En definitiva, un filme de aventuras, emociones y supervivencia que contiene muchos aspectos interesantes.

NEOTPRAVLENNOYE PISMO. 1960. Blanco y Negro (URSS). Color. 97 Min.
Dirección:  Mikhail Kalatozov
Intérpretes: Tatyana Samoylova, Innokenty Smoktunovsky, Vasily Livanov, y Yevgeni Urbansky.
Guion: Grigori Koltunov, Valeri Osipov, Viktor Rozov
Música: Nikolai Kryukov
Fotografía: Sergei Urusevsky

viernes, 10 de julio de 2026

(3) THE BOXER, de Jim Sheridan (1997)

Daños colaterales
Después de pasar catorce años en la cárcel por un atentado que no había cometido, sin delatar a los verdaderos autores, Danny Flynn —antiguo miembro del IRA— vuelve a su casa para intentar retomar la profesión de boxeador, montar un gimnasio para enseñar a jóvenes y vivir ajeno a cualquier vínculo político.
En tiempos cercanos a la paz del Úlster, donde se estaban fraguando las negociaciones, esta película se adentra en la espiral de odio y violencia insertada en el conflicto. Entremedias coexiste el amor y la amistad del protagonista (Maggie, la hija de un líder de la organización, y Ike, su exentrenador, respectivamente). Casi tres lustros son muchos y en el regreso del boxeador quedan bastantes cosas por resolver. Sin embargo, su venida no será bien acogida por sus antiguos compañeros del ejército. El deseo de una vida tranquila y reencontrarse con Maggie (cuyo marido está en la cárcel en un matrimonio que ha fracasado) se convertirá en un obstáculo para Danny, dada la oposición del IRA, reticente a que la mujer de un preso político encarcelado sea infiel.
El film realiza una mirada al interior de la lucha y sus efectos colaterales. De una u otra manera, si eres irlandés y vives en el territorio, te salpicarán las discrepancias en la confrontación. Luchas externas, pero también internas que afectan a tu vida privada (imposibilidad de realización personal) son un cóctel molotov para la tranquilidad y la convivencia.
Sheridan hace una radiografía perfecta de cada parte del conflicto, mezclándolo con las emociones y los sentimientos de los personajes. La violencia tiñe cada secuencia filmada con maestría. Vale la pena.

THE BOXER. 1997. Estados Unidos. Color. 109 Min.
Dirección: Jim Sheridan
Intérpretes: Daniel Day-Lewis, Emily Watson, Ken Stott, Gerard McSorley, Brian Cox, Maria McDermottroe, Daragh Donnelly, Eleanor Methven
Guion: Jim Sheridan, Terry George
Música: Gavin Friday, Maurice Seezer
Fotografía: Chris Menges

jueves, 9 de julio de 2026

(2) EL TALENTO DE MR, RIPLEY, de Anthony Minghella (1999)

Un talento azucarado
Hace un tiempo que estoy obsesionado con el fenómeno Ripley. Poco tiempo atrás leí el libro, luego vi su primera adaptación cinematográfica "A pleno sol", de René Clément y con Alain Delon, y ahora he visto la versión de Anthony Minghella.
El director británico hace una recreación un poco libre de la novela porque aporta algunas novedades y varios puntos de vista. Si la versión de Clément era más oscura y sórdida, Minghella le da un matiz más endulzado (aunque son licencias lícitas de cualquier adaptación, parece que su guion quiera corregir o mejorar el texto de Highsmith). Creo que en esto radica la diferencia entre ambas: la versión francesa aborda más directamente la patología del protagonista, mientras que la americana trata de suavizarla. Aunque, como punto a favor, esta última trata la evidente homosexualidad de Tom mientras que la otra la omite completamente. Ambas son hijas de su tiempo, pero si tengo que elegir una, me quedo, evidentemente, con la primera.
Esto no quiere decir que la película que nos ocupa no tenga aspectos interesantes, ni mucho menos. Esta goza de una elegancia muy sofisticada, de una puesta en escena y una fotografía atractivas. Las interpretaciones, además, brillan a un nivel alto, y el resultado final es una película agradable y que se deja ver.

THE TALENTED MR. RIPLEY. 1999. Estados Unidos. Color. 139 Min.
Dirección: Anthony Minghella
Intérpretes: Matt Damon, Gwyneth Paltrow, Jude Law, Philip Seymour Hoffman, Cate Blanchett, Jack Davenport, James Rebhorn, Sergio Rubini, Philip Baker Hall, Celia Weston, Stefania Rocca, Ivano Marescotti
Guion: Anthony Minghella. Novel·la: Patricia Highsmith
Música: Gabriel Yared
Fotografía: John Seale

domingo, 5 de julio de 2026

(3) ¡VIVIR! (TO LIVE), de Zhang Yimou (1994)

La fuerza mediática
Zhang Yimou centra esta obra en el contexto político y social de su país. En concreto, la acción se desarrolla, primeramente, en la guerra civil cuando en 1949 llevó al poder a Mao Tse-tung. Posteriormente, en el año 1958, en el cual el gobierno comunista puso en marcha el denominado "Gran salto hacia adelante" y, finalmente, en 1966, cuando se instauró la Revolución Cultural.
El drama de la familia Fugui es el hilo conductor de esta historia. El padre, Xu Fugui, es un jugador de apuestas empedernido que lo pierde todo y se ve obligado a donar su casa para zanjar las deudas. Después de su metamorfosis personal, esto es; estar bien con los suyos, ganar dinero trabajando a través de una pequeña compañía ambulante de teatro de sombras chinas y abandonar el juego para siempre, es sorprendido por las circunstancias políticas de su país. A partir de ahí, empieza una vida con alegrías (cortas pero intensas; de ahí su optimista título) y penurias, llena de obstáculos y marcada por la sombra alargada de un sistema represor, a pesar de los avances sociales en su primer período.
La fantástica recreación del contexto histórico, junto a una narración ágil y estructurada, conforman un relato profundo que hace que nos identifiquemos y vivamos como nuestras las desventuras de la familia protagonista.
El film es un claro ejemplo de la sorprendente facilidad con la que se puede manejar a los seres humanos. La fuerza del poder mediático, de la propaganda y del miedo es de tal intensidad que la conciencia ciudadana queda totalmente anulada. En este sentido, la cinta hace una contundente denuncia a la impostura de un régimen cuyo objetivo primigenio era la igualdad social. Sin embargo, el control llega hasta el aspecto psicológico, pues los padres ni siquiera se plantean si la muerte de sus hijos ha sido causada por una estructura perversa que hace trabajar a los niños en la fundición de acero, o que encarcela a todos los médicos acusándoles de capitalistas. Están convencidos de que la culpa es suya por dejar que el niño fuera a trabajar y por proveer de panecillos al doctor que había sido liberado. La manipulación es tal que son capaces hasta de inocularles sentimientos y emociones, menguar su autoestima y hacer que endiosen a sus verdugos.
El mensaje crítico a la sociedad china del momento es bastante clarificador. Se podría entrar en un análisis en cuanto al curso de los hechos y las consecuencias, pero eso sería harina de otro costal.

HOU ZHE. 1994. China. Color. 125 Min.
Dirección: Zhang Yimou
Intérpretes: Ge You, Gong Li, Ben Niu, Xiao Cong, Deng Fei
Guion: Yu Hua, Lu Wei. Novela: Yu Hua
Música: Zhao Jiping
Fotografía: Lu Yu

sábado, 4 de julio de 2026

(3) MASTER AND COMMANDER: THE FIRST SIDE OF THE WORLD, de Peter Weir (2003)

Experiencia tan absorbente como entretenida
No he visto toda la filmografía de Peter Weir, solo he disfrutado de aproximadamente la mitad, pero hay algo en su manera de contar historias que siempre me ha atrapado. A veces, sin saber muy bien por qué, uno conecta más con ciertos directores que con otros.
En este caso, he de confesar que me parece una producción más que notable, aunque sin llegar a la maestría de Dead Poets Society o The Truman Show.
Master and Commander es una película de aventuras ambientada en plena época de las guerras napoleónicas entre ingleses y franceses. El oficio del director australiano se revela desde el primer momento en la sutileza con la que conjuga diversos conceptos vitales: la amistad, la disciplina, el honor, la psicología —tanto en la obsesión del capitán por capturar el barco francés como en la estrategia que despliegan ambos contendientes— y, sobre todo, la música. Esta última se convierte en un elemento esencial, capaz de subrayar las contradicciones de la existencia, donde el horror y la belleza conviven, irreconciliables, como una pareja mal avenida. De la misma manera, es disonante la amistad entre Aubrey y Maturin: tan cercanos el uno al otro como opuestos —militarismo frente a ciencia—. Su lucha por mantener ese vínculo afectivo es admirable y constante.
En definitiva, una película que ofrece una experiencia tan absorbente como entretenida. Una gran historia, con una puesta en escena impecable, una factura técnica extraordinaria y unas interpretaciones de altísimo nivel.

MASTER AND COMMANDER: THE FIRST SIDE OF THE WORLD. 2003. Estados Unidos. Color. 137 Min.
Dirección: Peter Weir
Intérpretes: Russell Crowe, Paul Bettany, James D'Arcy, Edward Woodall, Chris Larkin, Max Pirkis, Jack Randall, Max Benitz
Guion: Peter Weir, John Collee. Novel·les: Patrick O'Brian
Música: Christopher Gordon, Iva Davies, Richard Tognetti
Fotografía: Russell Boyd