lunes, 8 de junio de 2026

(4) MAMMA ROMA, de Pier Paolo Pasolini (1962)

 Sueños imposibles de alcanzar
Realismo fidedigno del contexto social italiano de posguerra a través de la lucha de una madre por conseguir un futuro mejor para su hijo. La película muestra el amor familiar hacia nuestros hijos, sentimiento incondicional que —como le pasa a la protagonista— es absolutamente ciego, pues persigue el fin sin tener en cuenta los medios. La madre quiere alcanzar a la burguesía imperante (de ahí su mudanza a Roma), aquella que emula las convenciones sociales y no pasa necesidades. Pasolini, siguiendo este planteamiento, como buen ateo anticapitalista, denuncia un mundo desigual adentrándose ahora en los suburbios de Roma para mostrar la imposibilidad de alcanzar ese sueño debido al estigma de la prostitución que la persigue.
Todo esto se condensa en la espléndida interpretación de Anna Magnani. A través de sus ojos, nos describe todo el sufrimiento que ha tenido que pasar en un mundo desigual e injusto. Así, la prostitución, el proxenetismo y el patriarcado son como inmensas losas que oprimen al género femenino. Todo esto salpica a su hijo manifestándose en el sufrimiento adolescente: ser aceptado por sus iguales, su primer amor, sus decepciones, sus ilusiones, sus frustraciones… Para llegar al secreto a voces que su hijo no conoce y que, al final, explota dentro de él como una bomba de relojería.
Por lo demás, el realizador sigue dando muestras de nuevas maneras de narrar sus obras. Son absolutamente fascinantes las escenas donde Anna Magnani comienza a contar su vida por las calles de Roma con diversos hombres saliéndole al paso para seguir la conversación. Así como también su puesta en escena, a veces coral, o sus primeros planos tan significativos. Llama también la atención la utilización de la música, Vivaldi, que le da un aire diferente a sus fotogramas y secuencias (incluido el tango de Joselito).
Las referencias religiosas son constantes: como la escena provocativa de la boda emulando a La última cena o el calvario por el que atraviesa el hijo al ser detenido, dando una imagen similar a la del Cristo crucificado. Segundo film de Pasolini. Vale la pena.

MAMMA ROMA. 1962. Italia. Blanco y Negro. 110 Min. 
Dirección: Pier Paolo Pasolini
Intérpretes: Anna Magnani, Ettore Garofolo, Franco Citti, Silvana Corsini, Luisa Loiano, Paolo Volponi, Luciano Gonini, Vittorio La Paglia, Piero Morgia, Lanfranco Ceccarelli
Guion: Pier Paolo Pasolini
Música: Antonio Vivaldi
Fotografía: Tonino Delli Colli 
 

sábado, 6 de junio de 2026

(4) LENNY (1974), de Bob Fosse

Víctimas de la libertad de expresión
Los límites a la libertad de expresión han sido una constante a lo largo de la historia. Decir aquello que se piensa o siente, canalizándolo a través de diferentes formas artísticas, siempre ha dado lugar a muchas controversias y prohibiciones. Tenemos el ejemplo actual en nuestra sociedad con la ignominia de “la ley mordaza”, que sujeta en su regazo a sus distintas víctimas (artistas, raperos, periodistas, actores…).
Bob Fosse relata mediante una interesante propuesta fílmica —esto es: la utilización del blanco y negro, el uso del falso documental como enlazador de la historia y de los primeros planos— la carrera meteórica de este controvertido y pionero showman. Todo ello le llevó a la cúspide en lo artístico y personal, pero la censura, los constantes juicios y la relación tormentosa que mantuvo con su pareja —que incluyó el consumo de drogas— lo llevaron a su perdición. Sí, caricaturizar a la sociedad estadounidense, alejándose de lo políticamente correcto, le costó muy caro
Y es que la sátira y la crítica social como armas contra la intolerancia no son bienvenidas en sociedades controladoras del moralismo reinante. Esta obra fue realizada a mediados de los años 70, pero bien se podría rodar en la actualidad con otro tipo de personajes y situaciones para extrapolarlo a cualquier punto de una buena parte de las sociedades occidentales. 
Estupenda crítica a la hipocresía. Magnífico Dustin Hoffman.

LENNY. 1974. Estados Unidos. Blanco y Negro. 112 Min.
Dirección: Bob Fosse
Intérpretes: Dustin Hoffman, Valerie Perrine, Jan Miner, Stanley Beck, Frankie Man
Guion: Julian Barry. Teatro: Julian Barry
Música: Ralph Burns
Fotografía: Bruce Surtees

lunes, 1 de junio de 2026

(3) JEAN MICHE JARRE "OXYGÈNE" (1977)

Protoelectrónica
Sentando los cimientos de la electrónica junto a otros pioneros como Kraftwerk o Tangerine Dream, el músico francés propone planteamientos cercanos a un clasicismo melódico (alejados de los de estos dos grupos nombrados). Sin embargo, su innegable influencia clásica la recubre con sonidos hipnóticos y atrayentes (especialmente en su primera parte). El trabajo, dividido en seis movimientos, alterna momentos más relajantes con pasajes psicodélicos (algunos evocadores de «Breathe» de Pink Floyd). Su corte más conocido, «Oxygène, Part 4», se ha convertido en una huella sonora impregnada en las imágenes cotidianas de nuestra vida.
El trabajo, además de utilizar los elementos mencionados, recurre constantemente a una experimentación en los sonidos, aprovechando cada compás y cada acorde para llegar a un redescubrimiento de las distintas tonalidades musicales. De esta manera, produce una obra que integra en su arquitectura dimensiones complejas con otras más accesibles.
Una obra, en definitiva, valiente, arriesgada e innovadora.

Grabado en: Lyon
Duración: 39:38
Sello discográfico: Disques Dreyfuss
Productor/es: Jean Michel Jarre

sábado, 30 de mayo de 2026

(3) UNA BATALLA TRAS OTRA (2025), de Paul Thomas Anderson

Lucha conta el capitalismo
La lucha contra el capitalismo despiadado, las tensiones raciales y las injusticias sociales ha generado multitud de revoluciones y rebeliones a lo largo de la historia. Esta realidad ha dado pie a que se hayan formado grupos organizados que, hartos de que la oligarquía campara a sus anchas, se enfrentaran a ella incluso con métodos violentos.
Con esta premisa, Paul Thomas Anderson se inspira en la novela Vineland, de Thomas Pynchon, para construir One Battle After Another, un relato ambientado en los movimientos radicales de los años sesenta. El resultado es una película desigual, un poco demasiado larga (160 minutos), con diferentes subtramas y salto en el tiempo
Eso sí, a pesar de ser una propuesta fragmentada y con altibajos, el film esconde una historia fascinante con una dirección y un ritmo enérgico que consiguen mantener la tensión en el espectador en todo momento. También ayuda la participación de monstruos de la interpretación como Leonardo DiCaprio, Benicio del Toro y Sean Penn, junto con una escenografía impactante y una música de Jonny Greenwood que parece ser un protagonista más. A esto se suma la acertada elección de temas en determinadas escenas como la de Sean Penn con la cara ensangrentada acompañado por Perfidia de Los Panchos: absolutamente magistral.
En definitiva, una obra que me deja una sensación agridulce, pero más dulce que agria. Puede que haya sido un poco sobrevalorada, pero sus apuntes cinematográficos —como la solvencia de la dirección, la puesta en escena, los referentes clarificadores a películas como La batalla de Argel (en su crudeza a la hora de retratar el racismo sistémico y la represión) y la espectacularidad visual— la avalan totalmente.

Mejor película Premios Oscar 2026.

ONE BATTLE AFTER ANOTHER. 2025. Estados Unidos. Color. 161 Min.
Dirección: Paul Thomas Anderson
Intérpretes: Leonardo DiCaprio, Benicio del Toro, Sean Penn, Wood Harris, Regina Hall, Teyana Taylor, Alana Haim, D.W. Moffett, Chase Infiniti, John Hoogenakker, Shayna McHayle, Tony Goldwyn, Kevin Tighe
Guion: Paul Thomas Anderson. Novela: Thomas Pynchon
Música: Jonny Greenwood
Fotografía: Michael Bauman

sábado, 23 de mayo de 2026

(3) ADOPCIÓN, de Márta Mészáros (1975)

Realización personal
Esta película habla —a través de la situación de una mujer viuda de cuarenta y tres años en la Hungría de los años setenta— de la soledad. Este país se encontraba bajo el kadarismo, lo que implicaba una apertura a los derechos humanos, alejándose de los principios estalinistas. Si bien el metraje no pone de manifiesto la situación política del país, sí que ésta tiene influencia en el comportamiento de sus habitantes; por eso, de algún modo, la resignada tristeza que emana la cinta es simétrica con el contexto sociopolítico de la época.
El hecho de llegar a una encrucijada en la que se entremezclan la madurez, el duro trabajo diario en una fábrica maderera, el conocer a la joven del hospicio (Anna) y ser amante de un hombre casado (Jóska) con dos hijos, lleva a Kata a replantearse su concurso vital para poder paliar su gris existencia. Por eso se siente en la necesidad de tener un hijo, pero ante la negativa del amante a tener uno, Kata empieza a considerar la posibilidad de la adopción.
La obra también retrata la situación de las adolescentes que viven en un hospicio. La sensación de vacío ante la ausencia o desprecio de los padres, la búsqueda de espacios de libertad o la voluntad de casarse —como Anna— para emanciparse, conforman un cuadro de desaliento que acompaña a la protagonista. Por esta razón, se centra en la relación entre la viuda y la adolescente, dado que despierta en la primera un nuevo punto de vista experiencial. De esta forma, el instinto maternal, la amistad y el carpe diem se erigen en sus valores prioritarios.
La vida de Kata cambia y el concepto existencial de Anna también. De su interrelación nace la solidaridad, el amor recíproco y la responsabilidad mutua. El niño de Kata será el cierre de su proceso.
La visión de la directora en las relaciones extramaritales queda ejemplificada en la escena cuando Kata visita a la familia del amante. Se puede observar cómo la esposa de Jóska no se siente completa: le hubiera gustado trabajar. Pero el hombre quiere que se quede en casa. Esta escena representa el papel residual social que juega la mujer.
El machismo (la escena de los hombres del restaurante), la crítica a la precipitación en las acciones de la juventud (en la boda la pareja discute) son también situaciones que Mészáros no obvia. Todo este conglomerado vertebra un film que arrastra un cierto pesar, pero que está rodeado por una brizna de esperanza por alcanzar la realización personal.

ÖRÖKBEFOGADÁS. 1975. Hungría. Blanco y Negro. 89 Min.
Dirección: Márta Mészáros 
Intérpretes: Katalin Berek, Gyöngyvér Vigh, Péter Fried, László Szabó, István Szõke
Guion:  Ferenc Grunwalsky, Gyula Hernádi, Márta Mészáros
Música: György Kovács
Fotografía: Lajos Koltai, Márta Mészáros

viernes, 22 de mayo de 2026

(3) LOS JUEVES, MILAGRO, de Luis García Berlanga (1957)

Un milagro lleno de recortes
raíz de esta película, Luis García Berlanga declaró en una entrevista haber solicitado —dados los múltiples apuntes y tijeretazos— la inclusión de un censor (el sacerdote dominico padre Garau, condición sine qua non para rodar) en los títulos de crédito como guionista. 
Y es que este film, desde su arranque, es una crítica a los sempiternos movimientos corruptos, donde se instrumentaliza la religión, la pobreza y la ignorancia de la gente para beneficio propio
Pues bien, cuando todos esos elementos pasan por el filtro del director valenciano el resultado es un estupendo fresco coral, con fantásticas observaciones y con una mordaz mirada hacia el contexto social de la época.  ¿Cómo puede ser, pues, que su final tenga un mensaje tan moralizante? Evidentemente, los censores vieron demasiada artillería pesada para su chiringuito montado y se encargaron de destrozar artísticamente la obra con el fin de dar al público una visión pastoral, frailesca y monjil de un país donde lo importante era que imperara lo “bueno” y lo “conveniente”. 
Por lo demás, es una verdadera lástima que un plantel actoral tan estupendo, con un guion dotado de unas situaciones que son una interesante mezcla de comicidad y dramatismo, se vieran empañadas por esta sinrazón dictatorial. No obstante, a pesar de estos obstáculos la cinta mantiene cierto tono fresco y ácido, algo tan inherente a la filmografía berlanguiana.

LOS JUEVES, MILAGRO. 1957. España. Blanco y Negro. 85 Min.
Dirección: Manuel Summers
Intérpretes: Richard Basehart, José Isbert, Paolo Stoppa, Juan Calvo, Manuel Alexandre, José Luis López Vázquez, Alberto Romea, Félix Fernández, Guadalupe Muñoz Sampedro, Manuel de Juan, Nicolás D. Perchicot, Luigi Tosi, Mariano Ozores, María Gámez, Julia Delgado Caro
Guion:  Luis García Berlanga, José Luis Colina. Argumento: Luis García Berlanga
Música: Franco Ferrara
Fotografía: Francisco Sempere

miércoles, 20 de mayo de 2026

(2) MARTY, de Delbert Mann (1955)

Estándares sociales que encarcelan cuerpo y mente
En un ambiente opresor que marca normas y atenaza el comportamiento individual, Marty se siente obligado a seguir la tendencia de la deseabilidad social. Bajo el yugo del puritanismo de su contexto familiar italoamericano, el protagonista suele circular bajo las faldas controladoras de su madre. 
El Bronx de Nueva York que pinta Delbert Mann es un contexto encorsetado, moralista e hipócrita donde todo se encuentra categorizado: debes casarte y tener familia una vez rebasas la treintena. Las mujeres suelen ser meros objetos divididos en dos ramales: el de la belleza y el de la fealdad. Para ello estarán constantemente sometidas a una mirada machista de enjuiciamiento que decidirá si las acepta en su mundo falocrático o las repudia hasta la humillación.
El film critica este tipo de sociedad y la mezquindad reduccionista de supeditar el alma humana a los azarosos caprichos genéticos de la arquitectura corporal. El resultado es una recua borreguil condimentada por el insípido aliño de la ignorancia. 
La presión social es una influencia muy fuerte que nos marca a lo largo de nuestras vidas y esta obra muestra su poderosa capacidad. Marty, aunque cae en sus garras, consigue escapar en un final —eso sí— un poco almibarado.

MARTY. 1955. Estados Unidos. Blanco y Negro. 91 Min.
Dirección: Delbert Mann
Intérpretes: Ernest Borgnine, Betsy Blair, Esther Minciotti, Jerry Paris, Joe Mantell, Karen Steele, Augusta Ciolli, James Bell
Guion: Paddy Chayefsky
Música: Roy Webb
Fotografía: Joseph LaShelle

domingo, 17 de mayo de 2026

(3) LA HUIDA, de Sam Peckinpah (1972)

Sin moral
La corrupción introducida en una película de acción. Así es como se podría definir este trabajo de Sam Peckinpah. Una de las grandes virtudes de esta obra es la inteligente construcción de su guion, el cual nos conduce por una historia de corrupción, traición y depravación. Y es que, además de las continuas —magníficamente filmadas— escenas de acción, el realizador americano impone en ella su huella con inyecciones de auténtica mala leche en los personajes. De este modo, la caricatura envuelve el film desmitificando los valores convencionales occidentales, que quedan dinamitados.
Es impactante la relación triangular entre el matrimonio asaltado y su verdugo, creándose un perverso cuckold con suicidio incluido. Salvo por el romanticismo (con el replanteamiento de la relación) por parte de la pareja de fugitivos y del buen samaritano que los ayuda, la causticidad y la ironía imperan en una trama (y subtrama) trufada de personajes tramposos, corruptos y sin sentimientos, que no es más que una metáfora de la realidad que ha rodeado y rodea al mundo.

THE GETAWAY. 1972. Estados Unidos. Color. 122 Min.
Dirección: Sam Peckinpah
Intérpretes: Steve McQueen, Ali MacGraw, Ben Johnson, Sally Struthers, Al Lettieri, Slim Pickens, Bo Hopkins, Richard Bright, Dub Taylor, Jack Dodson, Roy Jenson, Bill Hart
Guion: Walter Hill. Novel·la: Jim Thompson
Música: Quincy Jones
Fotografía: Lucien Ballard

sábado, 16 de mayo de 2026

(4) LA LISTA DE SCHINDLER, de Steven Spielberg (1993)

Acto revolucionario: salvar vidas humanas
No es fácil reflejar en unas imágenes de ficción todo el sufrimiento humano. El espectador debe recibir unas señales que, de alguna manera, le deben hacer estremecer; de lo contrario, el intento artístico será todo un fracaso. 
En el caso de este filme, estamos hablando de una historia muchas veces contada en la gran pantalla, pero que se centra en la figura de Oskar Schindler y su gran aportación a la vida y la humanidad. Sin embargo, no hay que olvidar que el empresario alemán era del partido nazi y, en un principio, veía a los judíos como rédito económico. En ese aspecto, su mentalidad de empresario y también de explotador (aunque evidentemente no era un asesino) está presente. Sin embargo, en el desarrollo de la trama experimenta una metamorfosis para ejecutar un acto revolucionario y de rebeldía: salvar vidas humanas.
Como decía al principio, no es tarea sencilla contar y transmitir estos acontecimientos que tanto nos han conmovido. Pues bien, el director estadounidense lo logró. Primero por su narración tan llana y después por unas secuencias donde se utiliza un inteligente blanco y negro que le da un cariz añejo al relato.
La película está basada en hechos reales. Cuesta entender cómo a veces se dan situaciones en las que existen actitudes tan diferenciadas entre el bien y el mal, casi sin matices. De un extremo a otro vamos de la bondad del empresario, y de su contable y gerente Itzhak Stern, a la psicopatía de Amon Goeth, fantásticamente interpretado por Ralph Fiennes (con esos aires de emperador y delirios de grandeza, capaz de quitar la vida a alguien según le venga en gana).
Y por encima de toda esa calidad cinematográfica me gustaría destacar dos elementos que me cautivaron. 
Uno: el de la niña que llevaba el abrigo de color rojo, una imagen metafórica y turbadora del genocidio infantil, el clic que cambia el cerebro del protagonista. El otro: la emocionante y memorable escena final donde Schindler, modesto mesías, se culpa porque hubiera podido hacer más y, en cierto sentido, también nos lo dice a nosotros. Él llora, los judíos le abrazan y la emotividad y la ternura llenan nuestros corazones.

SCHINDLER'S LIST. 1993. Estadis Unidos. Blanco y Negro. 195 Min.
Dirección: Steven Spielberg
Intérpretes: Liam Neeson, Ben Kingsley, Ralph Fiennes, Caroline Goodall, Embeth Davidtz, Jonathan Sagall, Ezra Dagan, Mark Ivanir, Malgorzata Gebel, Béatrice Macola, Oliwia Dabrowska, Shmuel Levy
Guion: Steven Zaillian. Novel·la: Thomas Keneally
Música: John Williams
Fotografía: Janusz Kaminski

jueves, 14 de mayo de 2026

(4) DIAS DE VINO Y ROSAS, de Blake Edwards (1962)

Análisis del alcoholismo
El consumo de alcohol, tan aceptado y normalizado a lo largo de la historia de la humanidad, ha hecho estragos en la salud mental y física de muchas personas que han caído en sus redes. Cuánto sufrimiento arrastrado, cuántas vidas y familias destruidas por una adicción que aniquila la personalidad de cualquiera. Son dramas que no se ven, pero que se convierten día tras día en nuestra más normal cotidianidad. El alcohol es una costumbre que ha estado arraigada en la sociedad occidental, adherida al curso normal de la vida laboral, festiva o doméstica, y las tímidas campañas en su contra no han sido suficientes para mitigar su efecto, así como tampoco las asociaciones que han apoyado a las víctimas de la enfermedad, aunque sí han ayudado.
Esta película se adentra en esta problemática otorgándole un tratamiento además de interesante, contundente; especialmente por su dureza en las imágenes. Y es que la película da un vuelco radical tanto en lo que se refiere al género cinematográfico (la comedia se convierte en drama) como por la transformación que experimentan los personajes: el alcohol va penetrando de manera inocente hasta apropiarse de sus vidas.
Es importante la seriedad con la que refleja esos conceptos y la profundidad con la que los aborda en la trama: son alcohólicos todavía (aunque ya no beban) y no eres un igual si no los acompañas en el proceso de ingerirlo. Y también en la importancia que le da al hecho de ser víctimas y que necesitan apoyo (la aparición de las reuniones de "Alcohólicos Anónimos" lo pone de manifiesto). En ese aspecto, el filme no es cándido, sino que va al grano con el fin de mostrar la crudeza de sus efectos físicos y psicológicos. Por eso esta obra no deja indiferente a nadie: bien hecha e interpretada (brutal Jack Lemmon), con una muy acertada puesta en escena junto a su hilvanado guion.
¿Qué más se le puede pedir al séptimo arte? Yo creo que no mucho más si el producto final es como éste: entretenido, reflexivo, social y didáctico.

DAYS OF WINE AND ROSES. 1962. Estados Unidos. Blanco y Negro. 117 Min.
Dirección: Blake Edwards
Intérpretes: Jack Lemmon, Lee Remick, Charles Bickford, Jack Klugman, Alan Hewitt, Tom Palmer, Debbie Megowan, Maxine Stuart, Jack Albertson
Guion: J.P. Miller
Música: Henry Manciny
Fotografía: Philip H. Lathrop 

miércoles, 13 de mayo de 2026

(2) DESEO, PELIGRO, de Ang Lee (2007)

 Complejidad y ambiguedad
Las complejidades y contradicciones del ser humano se destapan en este film en el cual, de alguna manera, todos los espectadores nos vemos reflejados. Y es que hay momentos en la vida en que nos sentimos desorientados ante pulsiones y voliciones desconocidas. 
Estos procesos mentales giran alrededor de una trama muy bien ambientada (espionaje trufado de suspense y thriller), con cierto halo de misterio y con una impecable factura técnica. Sin embargo, la obra se resiente debido a un metraje innecesariamente ensanchado que da lugar a momentos cercanos al tedio. Aunque hay que reconocer que, a medida que va avanzando la narración, va cogiendo forma hasta su clímax final, el resultado es un estancamiento en su nudo dramático.
"Deseo, peligro" cuenta una historia interesante y didáctica con connotaciones políticas y atrayentes apuntes de la psicología de los personajes; sin embargo, tal como se ha señalado, da la sensación de no haber sabido aprovechar todas las posibilidades de su jugoso guion.

SE JIE. 2007. Taiwán. Color. 156 Min.
Dirección: Ang Lee
Intérpretes: Zhou Xun, Jia Hongsheng, Hua Zhongkai, Yao Anlian, An Nai
Guion: James Schamus, Wang Hui-Ling. Historia: Eileen Chang
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Rodrigo Prieto

lunes, 11 de mayo de 2026

(5) EL ESPÍRITU DE LA COLMENA, de Víctor Erice (1973)

Cine de percepciones y sensaciones
Las sensaciones que recorren el alma en los primeros años de vida son percepciones psicológicas, impresiones que, sin darnos cuenta, van moldeando nuestra personalidad y dan forma a nuestras emociones. La fantasía y la ilusión en la infancia tal vez sean las facultades humanas que más se acercan a la felicidad: de la nada puede salir algo maravilloso porque la imaginación de un niño es el arma más poderosa que existe.
Leyendo el anterior párrafo aparece en mi mente la imagen recurrente de Ana, una de las niñas protagonistas del film. Su mirada —con sus ojos bien abiertos, expresando sorpresa— cuando ve por primera vez la escena de Frankenstein junto con la niña en el estanque, ilustra claramente ese universal imaginario infantil.
El espíritu de la colmena es una auténtica lección de lenguaje cinematográfico. Las secuencias son como estampas de los episodios que transcurren. Ya desde el principio, con los títulos de crédito de los dibujos de las niñas del film, y la fantástica música hipnótica de Luis de Pablo, nos adentramos en un mundo mágico a través de la óptica de las dos niñas. Erice juega con los fundidos y sobre todo con las elipsis. Con esta técnica pretende sugerir y proponer, pero, sobre todo, involucrar al espectador.
“Un lugar de la meseta castellana hacia 1940…” El contexto es francamente duro. Acabada la Guerra Civil, estamos inmersos en un país gris, herido, injusto y controlado. La puesta en escena transmite esa sensación de desasosiego y tristura a través de los primeros planos y grandes planos generales junto con la excelente fotografía de Luis Cuadrado. En ese paisaje se encuentra un microcosmos familiar donde sus elementos se contraponen, especialmente en la relación entre el matrimonio; inexistente y sin ningún tipo de comunicación, y entre las hermanas; una (Isabel) pragmática, y otra (Ana) soñadora. Pero también existen dos mundos entremezclados: la adultez y la niñez. Ambos, tan cerca pero tan distantes, perfilan las bases de esta historia tan sencilla y compleja a la vez que encierra una crítica a un régimen sombrío y turbio.
Las calles de un paisaje yermo teñido de una oscuridad iluminada abren las puertas de la imaginación a través de la proyección del Dr. Frankenstein. La sesión de cine en la sala desolada y maltrecha, pero eficaz, hace que niños, adultos y mayores encuentren un alivio a sus penurias. Mientras Fernando, el padre, continúa ensimismado en sus tareas de apicultor. La voz en off de Teresa, su mujer, con una carta de amor a su amante, nos avisa de la distancia insalvable entre ambos. 
Amor perdido e indiferencia. Escritos inacabados sobre la cría de abejas y aroma de desaliento. Escuela franquista y don José (impensable una doña Josefa o un don José con pene). La casa aislada y la invocación al espíritu. El maquis. La muerte siempre presente en la conciencia de Ana. Su enfado, su rebeldía y su huida. Todo queda en suspenso en un lugar concreto y en un espacio de tiempo determinado. La mirada enigmática de Ana, mirando a la nada, con un significado misterioso y preclaro, a la vez, resume el espíritu poético y filosófico —previo a la autoconciencia— que trata de averiguar el sentido de la vida.

EL ESPÍRITU DE LA COLMENA. 1973. España. Color. 94 Min.
Dirección: Víctor Erice
Intérpretes: Fernando Fernán Gómez, Ana Torrent, Teresa Gimpera, Isabel Tellería, José Villasante, Ketty de la Cámara, Estanis González, Juan Margallo, Laly Soldevila, Miguel Picazo
Guion: Angel Fernandez Santos, Víctor Erice
Música: Luis de Pablo
Fotografía: Luis Cuadrado

sábado, 9 de mayo de 2026

(2) EL JUEGO DE LA OCA, de Manuel Summers (1965)

Volver a la casilla de salida
Esta fue la primera película en España que hizo un acercamiento sobre el adulterio; el director sevillano se convirtió así en un pionero en reflexionar sobre este tema a través del séptimo arte. 
El film arranca con Pablo, un joven dibujante que se enamora de Ángela, una administrativa de la oficina. Sin embargo, Pablo está casado con Blanca, con la que tiene dos hijos. Ángela lo sabe y también está enamorada de él. A partir de ahí, la historia comienza a desencadenar un maremágnum de emociones y contradicciones.
Es importante resaltar que en los años sesenta (de hecho, se mantuvo hasta 1978) el adulterio estaba penado por la ley (ver artículo del Código Penal del Consejo de Ministros presidido por Franco) y reprobado por la sociedad. Aunque, realmente, quien asumía la culpa siempre era la mujer y, además, la infidelidad matrimonial estaba a la orden del día. 
Summers, miembro en la época del “Nuevo cine español” fue muy valiente con esta propuesta por medio de unos personajes que el espectador entiende más por lo que piensan que por lo que hacen.
Pilar Miró y el propio Summers firman un acertado guion en el que se plasman las vicisitudes de esta pareja en el Madrid de los años 60
La película refleja una mezcla entre lo tradicional y lo contemporáneo (a veces, con una España más “moderna” como se puede observar en la agencia de publicidad o en el Café). Gran parte de la historia está contada a base de recuerdos (flashbacks) y deseos de los protagonistas (Summers utiliza —y, a decir verdad, abusa un poco— mucho este recurso, a veces incluso de un modo cómico). 
Los pensamientos lujuriosos de Pablo, sus mentiras, sus incoherencias y su sentimiento de culpa están narrados con unos interesantes primeros planos (sobre todo en el personaje masculino). Por otra parte, el sufrimiento de la amante y la mujer acompaña a todo el metraje en un juego de la oca donde Pablo volverá a la casilla de salida para, tal vez, no jugar más.

EL JUEGO DE LA OCA. 1965. España. Blanco y Negro. 112 Min.
Dirección: Manuel Summers
Intérpretes: Sonia Bruno, María Massip, José Antonio Amor, Julieta Serrano, Pedro Sopeña, Paco Valladares, Juan Luis Galiardo, Ángel Luis Álvarez, Luis Barbero
Guion:  Pilar Miró, Manuel Summers
Música: Antonio Pérez Olea
Fotografía: Francisco Fraile

jueves, 7 de mayo de 2026

(3) EL MUNDO DE APU, de Satyajit Ray (1959)

Camino al autoconocimiento
Como cualquier persona que experimenta el tránsito de la adolescencia a la adultez, Apu mantiene intactos sus sueños los cuales, al igual que en su padre, escoran hacia la intelectualidad y la escritura. 
La sociedad india, con su peculiaridad y su idiosincrasia, ejerce en el protagonista, a pesar de su evidente “occidentalización”, una gran influencia (el hecho de dejarse llevar por lo irracional para contraer nupcias con Aparna es bastante clarificador).
La película en sí es todo un viaje de autoconocimiento; primeramente, en un estado psicológico saludable: estudios, trabajo, abrirse hueco como escritor… y, después, tras la muerte de su esposa y su posterior hundimiento vital.
Como decía, la exploración continúa y las dudas existenciales acerca del sentido de la vida surgen en cada movimiento que realiza en su retiro espiritual. La renuncia a su hijo, el concepto de culpa y las dudas que le van asaltando le llevarán a un camino de angustia y desesperación. 
Apur Sansar cierra fantásticamente esta interesante trilogía de la vida que Satyajit Ray borda con su bello lenguaje técnico y narrativo.

APU SANSAR. 1959. India. Blanco y Negro. 117 Min.
Dirección: Satyajit Ray
Intérpretes: Soumitra Chatterjee, Sharmila Tagore, Alok Chakravarty, Swapan Mukherjee, Dhiresh Majumdar, Sefalika Devi
Guion: Satyajit Ray. Novela: Bibhutibhushan Bandyopadhyay
Música: Ravi Shankar
Fotografía: Subatra Mitra

lunes, 4 de mayo de 2026

(3) SUZHOU RIVER, de Lou Ye (2000)

 La sirena del río
Lpoesía, el romanticismo y la ambigüedad nadan en las miserias humanas de las reconocibles aguas del río Suzhou. Una historia de amor verdadera en la que, sorprendentemente, tiene cabida lo más mezquino de nosotros. Sin embargo, la inexorable inherencia de la mafia y de la corrupción, mezclada con asesinatos, no puede aniquilar el aroma soñador y sentimental que desprende la interrelación entre Mardan y Moudan. 
El director documenta la acción y deliberadamente juega con la ambivalencia de los dos personajes femeninos. En ese juego, a nosotros, como espectadores, nos toca interpretar. Y eso es lo que más me gusta de esta película, porque es como un largo romance que nos transporta a la capa más bella de la naturaleza humana, simbolizada en la búsqueda y la inexplicable química entre dos seres humanos.
Algo inquietante, extraño y evocador impregna esta obra, dándole un sutil toque de belleza. No sé qué es, y tampoco quiero saberlo. Solo queda disfrutar de ello.

SUZHOU HE. 2000. China. Color. 83 Min.
Dirección: Lou Ye
Intérpretes: Zhou Xun, Jia Hongsheng, Hua Zhongkai, Yao Anlian, An Nai
Guion: Lou Ye
Música: Jörg Lemberg
Fotografía: Wong Yuk

domingo, 3 de mayo de 2026

(3) LA VIDA DE CALABACÍN, de Claude Barras (2016)

Sencilla y emotiva
A través de la animación y la técnica stop-motion, Claude Barras compone un estupendo relato acerca de las carencias afectivas en la infancia. Cabría preguntarse qué se siente cuando en la niñez se desvanece la fantasía y los espacios multicolores se tornan sombríos, o cuando el sufrimiento suple a la diversión. En esta obra tendríamos la respuesta.
La película cuenta la historia de Calabacín quien, después de perder a su madre, ingresa en un hogar de acogida junto a otros niños huérfanos de su edad. La relación con ellos, al principio problemática, se torna catártica porque comparten sus mismos problemas. Será un proceso de conocimiento y desarrollo, donde nuestro protagonista encontrará el amor y la amistad. 
El film, corto (sesenta y seis minutos) pero intenso, aparte de ser un fantástico trabajo formal y técnico, consigue hacer reír y emocionar al espectador. Su sencillez, lejos de alimentar un discurso adocenado, es su mejor arma y nos induce a sumergirnos en unas aguas repletas de vida.

MA VIE DE COURGETTE. 2016. Suiza. Color. Animación. 66 Min.
Dirección: Claude Barras
IntérpretesAnimación
Guion: Céline Sciamma, Germano Zullo, Claude Barras, Morgan Navarro. Novela: Gilles Paris
Música: Sophie Hunger
Fotografía: Animación, David Toutevoix

sábado, 2 de mayo de 2026

(0) RICKY, de François Ozon (2009)

Red Bull te da alas
Perdonadme el título de la crítica, pero es que no encontraba otro más acorde para esta chorrada de film. Lo que en un principio parecía —con su prometedor arranque— un retrato social sobre la convivencia en pareja, el trabajo, las dificultades económicas y el núcleo familiar, termina convirtiéndose en un horroroso intento de cine fantástico que en ningún momento acaba de funcionar (¿plagio de Tobi, de Antonio Mercero?). Al final, ante tanto lloriqueo del niño y tanto despegue aéreo, lo único que deseas es que el angelito se disipe en las profundidades del abismo nebular. Irritante.

RICKY. 2009. Francia. Color. 85 Min.
Dirección: François Ozon
Intérpretes: Alexandra Lamy, Sergi López, Mélusine Mayance, Arthur Peyret, André Wilms, Jean-Claude Bolle-Reddat, Marilyne Even, Véronique Joly
Guion: François Ozon, Rose Tremain. Obra: Rose Tremain
Música: Philippe Rombi
Fotografía: Jeanne Lapoirie

viernes, 1 de mayo de 2026

(5) EL ÁNGEL EXTERMINADOR, de Luis Buñuel (1962)

  La imposibilidad de culminar
Englobar, diseccionar y analizar en noventa minutos de metraje todos los comportamientos psicosociológicos del ser humano solo puede estar al alcance de un realizador de la calidad de Luis Buñuel. El ángel exterminador es un film analizable —repleto de infinidad de lecturas— que gana en matices en cada visionado. Es un sugestivo cóctel de comedia, esperpento, drama y absurdidad surreal que da como resultado una ácida y mordaz crítica social enfocada en la alta burguesía
¿Cómo son nuestros comportamientos cuando entramos en una situación angustiosa tal como pasar de una vida de lujo a una de estrecheces? En la película, nuestras miserias quedan al descubierto y, desde lo más profundo de nuestro ser, aparecen nuestros demonios más escondidos.
El mecanismo psicoanalítico de no poder salir actúa como representación de la incapacidad por culminar aquello que tenemos entre manos, una especie de procrastinación que nos impide abrazar lo importante para arrinconarnos en lo superficial de nuestra existencia. 
Los protagonistas, dada la clase social a la que pertenecen, necesitan un orden y una racionalidad que den un sentido a sus cómodas vidas. Sin embargo, es entonces cuando aparece la abulia que —junto al caos que supone para ellos romper las rutinas categorizadas en sus esquemas mentales— les llevará hacia la más oscura irracionalidad (peleas, conjeturas, matar al anfitrión…). Al final, la posición exacta de cada uno de ellos (el orden antes mencionado) será una liberación momentánea (tal y como nos pasa en nuestro periplo vital).
La intuición (de los cocineros que salen antes de la cena), la repetición (diálogos y frases), los símbolos (animales, las imágenes oníricas y las patas de pollo) son constantes que Buñuel maneja de manera magistral en cada escena, simbolismo que ayuda a analizar los contrastes y complejidades que el ser humano encierra.
Obra maestra del realizador aragonés, atrayente e hipnótica, sujeta a multitud de interpretaciones.

LOS OLVIDADOS. 1962. México. Blanco y Negro. 90 Min.
Dirección: Luis Buñuel
Intérpretes: Silvia Pinal, Enrique Rambal, Lucy Gallardo, José Baviera, Augusto Benedico, Antonio Bravo, Jacqueline Andere, Luis Beristáin, Claudio Brook, César del Campo, Rosa Elena Durgel, Enrique García Álvarez, Ofelia Guilmáin, Nadia Haro Oliva, Tito Junco, Xavier Loyá, Ofelia Montesco, Xavier Massé
Guión:  Luis Buñuel, Luis Alcoriza
Música: Raúl Lavista
Fotografía: Gabriel Figueroa

Críticas de Luis Buñuel (clicar en este mismo enlace para leer las críticas)

miércoles, 29 de abril de 2026

(3) TRÁGICA INFORMACIÓN (1952), de Phil Karlson

Crítica a la prensa amarilla
Sensacionalismo y amarillismo acompañan a la manera de trabajar de Mark Chapman —editor del New York Express— y sus reporteros. La atemporalidad de este film es incontestable cuando retrata a un tipo de periodismo falto de escrúpulos que no tiene reparos en utilizar las artimañas más despreciables para sonsacar información a las víctimas de cualquier accidente (recurriendo incluso al engaño, presentándose como policías). Con todo, el citado periódico tiene enormes tiradas y una gran cantidad de lectores. Como siempre, la gente quiere carnaza y este diario, a pesar de la oposición de algunos accionistas, sabe cómo lanzar el cebo. Sin embargo, un suceso inesperado le complicará la vida al editor. 
La película realiza una contundente crítica a esta tendencia de algunos medios informativos por resaltar los aspectos mórbidos, centrándose en las miserias y males anímicos de las víctimas. Pero, por otra parte, ofrece una historia muy bien narrada que mantiene el interés del espectador en todo momento, con una mirada cáustica y devastadora hacia el editor que utiliza esos métodos perversos pues, como un boomerang, todo se vuelve fatalmente en su contra. Buen cine negro.

SCANDAL SHEET. 1952. Estados Unidos. Blanco y Negro. 82 Min.
Dirección: Phil Karlson
Intérpretes: John Derek, Broderick Crawford, Donna Reed, Rosemary DeCamp, Henry O'Neill, Harry Morgan, Don Beddoe, Mel Blanc
Guion: Ted Sherdeman, Eugene Ling, James Poe. Novela: Samuel Fuller
Música: George Duning
Fotografia: Burnet Guffey

martes, 28 de abril de 2026

(3) ARMONÍAS DE WERCKMEISTER (2000), de Bela Tarr

Oscura y bella a la vez
Con una narrativa fílmica parsimoniosa, alejada de los estándares que el espectador medio está acostumbrado, Béla Tarr ofrece una obra extraña, críptica y bella sobre la degradación humana. El realizador húngaro suscita confusión deliberadamente para que el espectador extraiga sus propias conclusiones. De esta manera, el cineasta propone una deshabituación (in)voluntaria que fuerza al espectador a reflexionar acerca de los planteamientos ofrecidos en la pantalla. 
Armonías de Werckmeister es una degustación de imágenes que se intensifica a medida en que se profundiza en la comprehensión del contenido. Esta reveladora experimentación sucede ya a partir de su tan clarificadora como desconcertante primera secuencia. János Valuska explica en un bar el funcionamiento del sistema solar y, de fondo, una fantástica pieza de Mihály Víg (la música es esta obra es un elemento tan crucial como las imágenes) que otorga a la escenificación de una aureola esplendorosa.
Su estilo visual tan peculiar esta trufado de planos de una única toma que nutren de significado a la voluntad de los personajes (como el recorrido de la horda hasta el hospital). Jugando con el simbolismo (el cadáver de la ballena, el príncipe, el hospital…) el director nos muestra de una manera desnuda la irracionalidad, la injusticia, el desamparo y una crítica al sistema estructural totalitario (a pesar que no se especifique el contexto).
Difícil de definir. Oscura y bella a la vez. Creo que es de esas películas que muestran diferentes matices en cada visionado. Recomendable.

WERCKMEISTER HARMÓNIÁK. 2000. Hungría. Blanco y Negro. 139 Min.
Dirección: Béla Tarr
Intérpretes: Lars Rudolph, Peter Fitz, Hanna Schygulla, János Derzsi, Djoko Rosic, Tamás Wichmann, Ferenc Kállai
Guion: Béla Tarr. Novela: László Krasznahorkai
Música: Mihály Víg
Fotografia: Gábor Medvigy

lunes, 27 de abril de 2026

(3) EL CIRCO, de Charles Chaplin (1928)

  La lejanía más próxima
Pasar hambre, carecer de trabajo, robar para sobrevivir, la explotación laboral, la violencia intrafamiliar, la codicia, la amistad y el amor. Esos ocho conceptos, tan connaturales a la existencia, pasan a través del filtro de Charles Chaplin, quien tiene la habilidad de cruzar elementos tan contrapuestos con unos resultados más que satisfactorios. Podríamos decir que su tipo de cine representa la lejanía más cercana entre la tragedia y la comedia. 
En esta obra que nos ocupa, el director británico ofrece un divertimento continuo que intenta esconder el inevitable sufrimiento que experimentan los seres humanos. De este modo, el comportamiento precipitado del actor y los recurrentes gags del filme ayudan a amortiguarlo. Pero lo más importante es que, después de ver la película, seremos conscientes de a qué cosas debemos prestar atención en esta vida..

THE CIRCUS. 1928. Estados Unidos. Blanco y Negro. Muda. 72 Min.
Dirección: Charles Chaplin
Intérpretes: Charles Chaplin, Al Ernest Garcia, Merna Kennedy, Harry Crocker, George Davis, Henry Bergman
Guion: Charles Chaplin
Música: Charles Chaplin
Fotografia: Roland Totheroh

domingo, 26 de abril de 2026

(3) UN ASUNTO DE MUJERES (1988), de Claude Chabrol

La injusta e histórica división social
Una Francia ocupada, despersonalizada y desorientada es el marco de este relato crudo sobre la indefensión y la supervivencia. Ambos estados se producen como consecuencia de un ambiente paternalista e injusto hacia el género femenino. De ahí surge ese espíritu mordaz y crítico del film ejemplificado a través de la lucha de Marie, junto con la hipocresía y la connivencia ante la muerte de los niños judíos y la criminalización del aborto. 
Pero Marie tiene una intrahistoria: sus hijos a los que cuidar, su anhelo de libertad y un marido al que aborrece. Su claroscuro evidencia la objetividad de la cámara y la contradicción humana: la ética y la moral entran en tela de juicio, dejando la interpretación subjetiva al espectador.
La mirada crítica de Chabrol se condensa en una bruma secuencial repleta de imágenes sugestivas que se enfrascan en la realidad de un contexto histórico y social donde la inhumanidad se erige como la máxima representante. La división entre ricos y pobres —“es fácil no hacer nada malo si eres rico”, dice la protagonista— es la vertebración del argumento y, por ende, de la vida. El aborto, la pena de muerte, el adulterio…, conceptos que esta cinta muestra sin tapujos para conducirnos a la reflexión moral. 
Debe verse.

UN AFFAIRE DE FEMMES. 1988. França. Color. 103 Min.
Direcció: Claude Chabrol
Intèrprets: Isabelle Huppert, François Cluzet, Nils Tavernier, Marie Trintignant, Lolita Chammah
Guió: Claude Chabrol, Colo Tavernier O'Hagan. Novel·la: Francis Szpiner
Música: Matthieu Chabrol
Fotografía: Jean Rabier

sábado, 25 de abril de 2026

(3) UN LUGAR EN NINGUNA PARTE (1988), de Sidney Lumet

Família clandestina
Buscar los caminos que conducen a la paz y a la justicia social y universal es un peaje bastante caro por el que muchos han tenido que pagar incluso con la muerte. Desgraciadamente, en un mundo dominado por las minoritarias —pero desgarradoras— altas esferas, las cuales al mismo tiempo se condensan en una oligarquía controladora de los medios de comunicación y del poder fáctico, es muy difícil tener éxito.
Los protagonistas de este filme son unos revolucionarios que mediante la militancia activa intentan —con la honda esperanzadora de David— clavarle la piedra en la frente al gigante Goliat. Sin embargo, las consecuencias son muy adversas, más aún si tienes que construir tu futuro (familia, trabajo, ocio...) bajo la condena de la clandestinidad.
Este filme refleja un complejo espacio de tiempo —que va desde la juventud a la madurez— donde los personajes principales han tenido que superar una gran cantidad de obstáculos para poder salir adelante con el aliento del FBI en la nuca. El hecho de no tener un lugar fijo donde vivir y comprometer la vida de tus hijos recuerda, inevitablemente, a aquellos luchadores por la libertad como es la figura de Ernesto Guevara, con su abnegado compromiso con el mundo junto a su sacrificio individual en beneficio de un colectivo. Sin embargo, la vida avanza: la pareja se hace mayor y los hijos van creciendo, teniendo sus propias motivaciones, proyectos y sueños. 
Sidney Lumet, con su oficio tan característico, plantea una obra muy interesante en la que todos los elementos mencionados juegan un papel crucial en el transcurso de los acontecimientos.

RUNNING ON EMPTY. 1988. Estats Units. Color. 116 Min.
Direcció: Sidney Lumet
Intèrprets: Christine Lahti, River Phoenix, Judd Hirsch, Jonas Abry, Martha Plimpton, Ed Crowley, L.M. Kit Carson, Steven Hill, Augusta Dabney, David Margulies, Lynne Thigpen, Marcia Jean Kurtz
Guió: Naomi Foner Gyllenhaal
Música: Tony Mottola
Fotografia: Gerry Fisher

miércoles, 22 de abril de 2026

(2) ARMAS AL HOMBRO, de Charles Chaplin (1918)

  Mirada a los combatientes de guerra
Las tragedias se pueden contar de diversas maneras. Normalmente se tiende a mostrarlas de una forma cruda para que el espectador se estremezca y se acerque a experimentar sus sensaciones. Narrar estos acontecimientos tan escabrosos a través del filtro del humor es una tarea bastante difícil. Sin embargo, Charles Chaplin fue un maestro introduciendo la comicidad en los aspectos dramáticos de su cine, eso sí, sin dejar de soslayo ni frivolizar sobre la realidad y el sufrimiento que ocasionan a sus personajes.
En esta película, un mediometraje de 36 minutos, el director norteamericano hace una aproximación a la I Guerra Mundial. La estancia en el frente, los pelotones, las guardias, las trincheras, las misiones contra los enemigos... Charlie es el protagonista. Todo gira en torno a él. Los inevitables obstáculos que se encuentra serán afrontados mediante sus meteduras de pata en una atmósfera de caos con un slapstick continuo.
Armas al hombro es una mirada a los combatientes en plena guerra. El film refleja sus penurias, sus esperanzas y sus interrelaciones. Un espacio de tiempo crítico que Chaplin humaniza, retratando así —con su inconfundible sello— el mundo real y su profundo antibelicismo.

SHOULDER ARMS. 1918. Estados Unidos. Blanco y Negro. Muda. 36 Min.
Dirección: Charles Chaplin
Intérpretes: Charles Chaplin, Edna Purviance, Syd Chaplin, Loyal Underwood, Henry Bergman, Tom Wilson, Albert Austin, Jack Wilson
Guion:  Charles Chaplin
Fotografía: Roland Totheroh

martes, 21 de abril de 2026

(3) PIOTR TCHAIKOVSKY "SINFONÍA NUM. 6 EN SI MENOR, Op.74 (1893)

Conmoción profunda
Esta sinfonía es una composición de vaivenes emocionales, una obra programática donde el músico expresa distintos estados de ánimo. El primer movimiento "Allegro ma non troppo" comienza con una sonoridad tranquila. Justo en la mitad del recorrido, rompe sus esquemas primigenios con un abrupto y rudo cambio de ritmo para después retornar a la calidez de sus diez primeros minutos. Una melodía lírica abre su segundo movimiento “Allegro con grazia”, que es como una invitación a la exaltación de la alegría. Su tercer movimiento “Allegro molto vivace”, en forma de marcha, acompaña vigorosamente las distintas tonalidades. Para culminar su cuarto movimiento, “Adagio lamentoso”, la obra nos indica que las aguas vuelven a su cauce, transportándonos a la relajante quietud.
Para finalizar, es importante señalar que Modest, el hermano del compositor, fue quien otorgó a la sinfonía el nombre de Patética en el sentido de "algo que conmueve profundamente", lejos del vocablo que entendemos hoy en día.

Duración: 46:20
Movimientos: 4
1.- Adagio – Allegro non troppo. 18:15
2.- Allegro con grazia. 8:10
3.- Allegro molto vivace. 8:50
4.- Finale. Adagio lamentoso. 11:05

lunes, 20 de abril de 2026

(4) EL SUR, de Víctor Erice (1983)

Poesía en el cine
El sur, metáfora de un lugar fantástico, ansiado e idealizado por una niña profundamente cautivada por la figura de su padre. Ella busca entender y aproximarse a un ser hermético e introspectivo, tan cercano y lejano a la vez, para mimetizar su comportamiento. A pesar de que existe una admiración recíproca, se ve envuelta en un mundo de adultos con sus secretos y contradicciones. Siete años. Desde la infancia a la adolescencia. 
Siete años de desarrollo en la visión hacia su padre. Desde el médico y zahorí (un padre con superpoderes mágicos) al oscuro y trágico Enrique, atrapado por su pasado.
En el relato predomina la voz en off en la madurez de Estrella. Pero Erice lo refuerza utilizando magistralmente los recursos cinematográficos para transmitir la psicología —sensaciones y emociones— de los personajes. Su ritmo pausado, los “sonidos silentes”, la música —con Granados y su melancólica querencia al sur—, su tono intimista y su cálida iluminación generan una inquieta calma en cada una de sus secuencias. La película avanza a través de la evolución de la protagonista. El péndulo es un instrumento metafórico del afán por hallar la enigmática y misteriosa naturaleza de Enrique, su padre. Y Estrella, como buena aprendiz, sigue los pasos de su progenitor para descubrir todo aquello que se encuentra en su subterráneo.
A veces no es preciso perderse en explicitaciones inanes, pues existen innumerables maneras de contar las cosas aparte de las palabras: un espacio, un gesto, una conducta, una ausencia… La infancia, clara y oscura, y repleta de fantasías, conduce a Estrella a pensar, divagar, sufrir y amar. Infancia enmarcada en un contexto de consecuencias políticas y familiares. En el film desfilan el espíritu de la Guerra Civil, las ideologías contrapuestas (padre e hijo) y la represión (la mujer de Enrique, maestra represaliada por el franquismo). El tono triste y desasosegante es indeleble en un tiempo tan marcado. Maravillosamente poética.

EL SUR. 1983. España. Color. 93 Min.
Dirección: Víctor Erice
Intérpretes: Omero Antonutti, Icíar Bollaín, Rafaela Aparicio, Sonsoles Aranguren, Lola Cardona, Aurore Clément, Francisco Merino, Maria Caro, José Vivó, Germaine Montero
Guion: Víctor Erice. Novel·la: Adelaida García Morales
Música: Enrique Granados y otros.
Fotografía: José Luis Alcaine

domingo, 19 de abril de 2026

(3) LA DAMA DE SHANGHAI (1947), de Orson Welles

Los espejos engañan
Hay tantos elementos a nuestro alrededor que pueden influir en nuestras decisiones que, a veces, a pesar de saberlo, optamos por aplicar las más irracionales. George, el protagonista de esta película, da pasos ciegos hacia delante, empujado por el deseo de acercarse a Elsa, la bella esposa de un abogado criminalista que ha conocido casualmente. Todo esto le lleva —sin saberlo— a una vorágine de intereses personales, secretos y traiciones que le son ajenos.
Orson Welles explica esta intriga noir a través de un intrigante guion, una sugerente puesta en escena y una planificación angulosa, críptica y descriptiva. Enseguida te das cuenta de que el director sabe jugar como nadie con los espacios, la iluminación y los elementos más inocentes (como los espejos). Además, tiene la habilidad de utilizar y encajar los diferentes planos para transmitir angustia y desasosiego a los espectadores. De esta forma, nos transporta a una "fun house" llena de distorsiones y reflejos que metaforizan las diferentes aristas, contradicciones y complejidades de la psicología de los personajes. 
Quizá la trama sea algo enrevesada, pero lo compensa aprovechando los recursos fílmicos de forma magistral. Si a esto le añadimos sus notables interpretaciones, podemos decir que estamos ante un gran filme.

THE LADY FROM SHANGHAI. 1947. Estados Unidos. Blanco y Negro. 87 Min.
Dirección: Orson Welles
Intérpretes: Rita Hayworth, Orson Welles, Everett Sloane, Glenn Anders, Ted de Corsia, Erskine Sanford, Gus Schilling, Carl Frank, Evelyn Ellis, Louis Merrill, Harry Shannon
Guion: Orson Welles. Novel·la: Sherwood King
Música: Heinz Roemheld
Fotografia: Charles Lawton Jr.

sábado, 18 de abril de 2026

(2) LA LUNA SE LEVANTA (1955), de Kinuyo Tanaka

Amor bajo la luna
En esta película se nota la mano de Yasujirō Ozu tanto en el guion como en la inevitable influencia que ha ejercido en una alumna aventajada como es la directora Kinuyo Tanaka. La temática aborda los conflictos y problemas que Ozu planteaba en gran parte de sus obras: la familia, la falta de libertad individual (matrimonios concertados), el desempleo, la soledad, la dependencia emocional y la diferencia entre lo urbano y lo rural.
Tanaka trata estos temas con pinceladas poéticas y metafóricas (empezando por su título). Su ritmo y su planificación son tan sencillos como atractivos, pero, en mi opinión, a veces se pierde en un romanticismo excesivamente melifluo. No obstante, estamos ante un trabajo estimable que nos hace reflexionar.

TSUKI WA NOBORINU. 1955. Japón. Blanco y negro. 102 Min.
Dirección: Kinuyo Tanaka
Intérpretes: Chishu Ryu, Hisako Yamane, Yoko Sugi, Mie Kitahara, Shoji Yasui, Ko Mishima, Kinuyo Tanaka, Junji Masuda
Guion: Yasujirō Ozu, Ryôsuke Saitô
Música: Takanobu Saitô
Fotografía: Shigeyoshi Mine

viernes, 17 de abril de 2026

(3) EL PORTERO DE NOCHE (1974), de Liliana Cavani

Bajos instintos
Los bajos instintos son sentimientos, emociones y pensamientos que se confunden en una suerte de mar revuelto de inconsciencia. Estos, difíciles de entender y complicados de analizar, destacan por su consustancialidad con la psicología comportamental de nuestra especie. Es importante que el séptimo arte profundice en los aspectos más subterráneos del alma humana; por ello, esta película reviste interés, porque explora esos lugares tan inaccesibles y cenagosos.
Liliana Cavani traslada todo este entramado a la Viena de los años cincuenta, cuando los nazis estaban en el punto de mira y vivían de manera oculta para no ser reconocidos ni procesados. Un relato sostenido por la bizarra relación entre el verdugo y la víctima (Max y Lucia), con conductas que fluctúan de manera inconsistente ilustrando su complejidad. Ambos practican una relación sadomasoquista que se consolida en una historia perturbadora de amor incondicional, donde asoman pulsiones que se encuentran enterradas para dejarlas fluir en un ambiente desconcertante.
El film tiene sus altibajos. A pesar de contar con un buen guion, a veces se recrea demasiado en los flashbacks. Sin embargo, la obra está muy bien trenzada, con secuencias impactantes e imágenes icónicas (Charlotte Rampling ataviada con solo unos tirantes y una gorra de las SS).

IL PORTIERE DI NOTTE. 1974. Italia. Color. 115 Min.
Dirección: Liliana Cavani
Intérpretes: Dirk Bogarde, Charlotte Rampling, Philippe Leroy, Gabriele Ferzetti, Giuseppe Addobbati, Isa Miranda, Nino Bignamini, Marino Masé, Piero Vida, Geoffrey Copleston
Guion: Liliana Cavani, Italo Moscati
Música: Danièle Paris
Fotografia: Alfio Contini