miércoles, 29 de abril de 2026

(3) TRÁGICA INFORMACIÓN (1952), de Phil Karlson

Crítica a la prensa amarilla
Sensacionalismo y amarillismo acompañan a la manera de trabajar de Mark Chapman —editor del New York Express— y sus reporteros. La atemporalidad de este film es incontestable cuando retrata a un tipo de periodismo falto de escrúpulos que no tiene reparos en utilizar las artimañas más despreciables para sonsacar información a las víctimas de cualquier accidente (recurriendo incluso al engaño, presentándose como policías). Con todo, el citado periódico tiene enormes tiradas y una gran cantidad de lectores. Como siempre, la gente quiere carnaza y este diario, a pesar de la oposición de algunos accionistas, sabe cómo lanzar el cebo. Sin embargo, un suceso inesperado le complicará la vida al editor. 
La película realiza una contundente crítica a esta tendencia de algunos medios informativos por resaltar los aspectos mórbidos, centrándose en las miserias y males anímicos de las víctimas. Pero, por otra parte, ofrece una historia muy bien narrada que mantiene el interés del espectador en todo momento, con una mirada cáustica y devastadora hacia el editor que utiliza esos métodos perversos pues, como un boomerang, todo se vuelve fatalmente en su contra. Buen cine negro.

SCANDAL SHEET. 1952. Estados Unidos. Blanco y Negro. 82 Min.
Dirección: Phil Karlson
Intérpretes: John Derek, Broderick Crawford, Donna Reed, Rosemary DeCamp, Henry O'Neill, Harry Morgan, Don Beddoe, Mel Blanc
Guion: Ted Sherdeman, Eugene Ling, James Poe. Novela: Samuel Fuller
Música: George Duning
Fotografia: Burnet Guffey

martes, 28 de abril de 2026

(3) ARMONÍAS DE WERCKMEISTER (2000), de Bela Tarr

Oscura y bella a la vez
Con una narrativa fílmica parsimoniosa, alejada de los estándares que el espectador medio está acostumbrado, Béla Tarr ofrece una obra extraña, críptica y bella sobre la degradación humana. El realizador húngaro suscita confusión deliberadamente para que el espectador extraiga sus propias conclusiones. De esta manera, el cineasta propone una deshabituación (in)voluntaria que fuerza al espectador a reflexionar acerca de los planteamientos ofrecidos en la pantalla. 
Armonías de Werckmeister es una degustación de imágenes que se intensifica a medida en que se profundiza en la comprehensión del contenido. Esta reveladora experimentación sucede ya a partir de su tan clarificadora como desconcertante primera secuencia. János Valuska explica en un bar el funcionamiento del sistema solar y, de fondo, una fantástica pieza de Mihály Víg (la música es esta obra es un elemento tan crucial como las imágenes) que otorga a la escenificación de una aureola esplendorosa.
Su estilo visual tan peculiar esta trufado de planos de una única toma que nutren de significado a la voluntad de los personajes (como el recorrido de la horda hasta el hospital). Jugando con el simbolismo (el cadáver de la ballena, el príncipe, el hospital…) el director nos muestra de una manera desnuda la irracionalidad, la injusticia, el desamparo y una crítica al sistema estructural totalitario (a pesar que no se especifique el contexto).
Difícil de definir. Oscura y bella a la vez. Creo que es de esas películas que muestran diferentes matices en cada visionado. Recomendable.

WERCKMEISTER HARMÓNIÁK. 2000. Hungría. Blanco y Negro. 139 Min.
Dirección: Béla Tarr
Intérpretes: Lars Rudolph, Peter Fitz, Hanna Schygulla, János Derzsi, Djoko Rosic, Tamás Wichmann, Ferenc Kállai
Guion: Béla Tarr. Novela: László Krasznahorkai
Música: Mihály Víg
Fotografia: Gábor Medvigy

lunes, 27 de abril de 2026

(3) EL CIRCO, de Charles Chaplin (1928)

  La lejanía más próxima
Pasar hambre, carecer de trabajo, robar para sobrevivir, la explotación laboral, la violencia intrafamiliar, la codicia, la amistad y el amor. Esos ocho conceptos, tan connaturales a la existencia, pasan a través del filtro de Charles Chaplin, quien tiene la habilidad de cruzar elementos tan contrapuestos con unos resultados más que satisfactorios. Podríamos decir que su tipo de cine representa la lejanía más cercana entre la tragedia y la comedia. 
En esta obra que nos ocupa, el director británico ofrece un divertimento continuo que intenta esconder el inevitable sufrimiento que experimentan los seres humanos. De este modo, el comportamiento precipitado del actor y los recurrentes gags del filme ayudan a amortiguarlo. Pero lo más importante es que, después de ver la película, seremos conscientes de a qué cosas debemos prestar atención en esta vida..

THE CIRCUS. 1928. Estados Unidos. Blanco y Negro. Muda. 72 Min.
Dirección: Charles Chaplin
Intérpretes: Charles Chaplin, Al Ernest Garcia, Merna Kennedy, Harry Crocker, George Davis, Henry Bergman
Guion: Charles Chaplin
Música: Charles Chaplin
Fotografia: Roland Totheroh

domingo, 26 de abril de 2026

(3) UN ASUNTO DE MUJERES (1988), de Claude Chabrol

La injusta e histórica división social
Una Francia ocupada, despersonalizada y desorientada es el marco de este relato crudo sobre la indefensión y la supervivencia. Ambos estados se producen como consecuencia de un ambiente paternalista e injusto hacia el género femenino. De ahí surge ese espíritu mordaz y crítico del film ejemplificado a través de la lucha de Marie, junto con la hipocresía y la connivencia ante la muerte de los niños judíos y la criminalización del aborto. 
Pero Marie tiene una intrahistoria: sus hijos a los que cuidar, su anhelo de libertad y un marido al que aborrece. Su claroscuro evidencia la objetividad de la cámara y la contradicción humana: la ética y la moral entran en tela de juicio, dejando la interpretación subjetiva al espectador.
La mirada crítica de Chabrol se condensa en una bruma secuencial repleta de imágenes sugestivas que se enfrascan en la realidad de un contexto histórico y social donde la inhumanidad se erige como la máxima representante. La división entre ricos y pobres —“es fácil no hacer nada malo si eres rico”, dice la protagonista— es la vertebración del argumento y, por ende, de la vida. El aborto, la pena de muerte, el adulterio…, conceptos que esta cinta muestra sin tapujos para conducirnos a la reflexión moral. 
Debe verse.

UN AFFAIRE DE FEMMES. 1988. França. Color. 103 Min.
Direcció: Claude Chabrol
Intèrprets: Isabelle Huppert, François Cluzet, Nils Tavernier, Marie Trintignant, Lolita Chammah
Guió: Claude Chabrol, Colo Tavernier O'Hagan. Novel·la: Francis Szpiner
Música: Matthieu Chabrol
Fotografía: Jean Rabier

sábado, 25 de abril de 2026

(3) UN LUGAR EN NINGUNA PARTE (1988), de Sidney Lumet

Família clandestina
Buscar los caminos que conducen a la paz y a la justicia social y universal es un peaje bastante caro por el que muchos han tenido que pagar incluso con la muerte. Desgraciadamente, en un mundo dominado por las minoritarias —pero desgarradoras— altas esferas, las cuales al mismo tiempo se condensan en una oligarquía controladora de los medios de comunicación y del poder fáctico, es muy difícil tener éxito.
Los protagonistas de este filme son unos revolucionarios que mediante la militancia activa intentan —con la honda esperanzadora de David— clavarle la piedra en la frente al gigante Goliat. Sin embargo, las consecuencias son muy adversas, más aún si tienes que construir tu futuro (familia, trabajo, ocio...) bajo la condena de la clandestinidad.
Este filme refleja un complejo espacio de tiempo —que va desde la juventud a la madurez— donde los personajes principales han tenido que superar una gran cantidad de obstáculos para poder salir adelante con el aliento del FBI en la nuca. El hecho de no tener un lugar fijo donde vivir y comprometer la vida de tus hijos recuerda, inevitablemente, a aquellos luchadores por la libertad como es la figura de Ernesto Guevara, con su abnegado compromiso con el mundo junto a su sacrificio individual en beneficio de un colectivo. Sin embargo, la vida avanza: la pareja se hace mayor y los hijos van creciendo, teniendo sus propias motivaciones, proyectos y sueños. 
Sidney Lumet, con su oficio tan característico, plantea una obra muy interesante en la que todos los elementos mencionados juegan un papel crucial en el transcurso de los acontecimientos.

RUNNING ON EMPTY. 1988. Estats Units. Color. 116 Min.
Direcció: Sidney Lumet
Intèrprets: Christine Lahti, River Phoenix, Judd Hirsch, Jonas Abry, Martha Plimpton, Ed Crowley, L.M. Kit Carson, Steven Hill, Augusta Dabney, David Margulies, Lynne Thigpen, Marcia Jean Kurtz
Guió: Naomi Foner Gyllenhaal
Música: Tony Mottola
Fotografia: Gerry Fisher

miércoles, 22 de abril de 2026

(2) ARMAS AL HOMBRO, de Charles Chaplin (1918)

  Mirada a los combatientes de guerra
Las tragedias se pueden contar de diversas maneras. Normalmente se tiende a mostrarlas de una forma cruda para que el espectador se estremezca y se acerque a experimentar sus sensaciones. Narrar estos acontecimientos tan escabrosos a través del filtro del humor es una tarea bastante difícil. Sin embargo, Charles Chaplin fue un maestro introduciendo la comicidad en los aspectos dramáticos de su cine, eso sí, sin dejar de soslayo ni frivolizar sobre la realidad y el sufrimiento que ocasionan a sus personajes.
En esta película, un mediometraje de 36 minutos, el director norteamericano hace una aproximación a la I Guerra Mundial. La estancia en el frente, los pelotones, las guardias, las trincheras, las misiones contra los enemigos... Charlie es el protagonista. Todo gira en torno a él. Los inevitables obstáculos que se encuentra serán afrontados mediante sus meteduras de pata en una atmósfera de caos con un slapstick continuo.
Armas al hombro es una mirada a los combatientes en plena guerra. El film refleja sus penurias, sus esperanzas y sus interrelaciones. Un espacio de tiempo crítico que Chaplin humaniza, retratando así —con su inconfundible sello— el mundo real y su profundo antibelicismo.

SHOULDER ARMS. 1918. Estados Unidos. Blanco y Negro. Muda. 36 Min.
Dirección: Charles Chaplin
Intérpretes: Charles Chaplin, Edna Purviance, Syd Chaplin, Loyal Underwood, Henry Bergman, Tom Wilson, Albert Austin, Jack Wilson
Guion:  Charles Chaplin
Fotografía: Roland Totheroh

martes, 21 de abril de 2026

(3) PIOTR TCHAIKOVSKY "SINFONÍA NUM. 6 EN SI MENOR, Op.74 (1893)

Conmoción profunda
Esta sinfonía es una composición de vaivenes emocionales, una obra programática donde el músico expresa distintos estados de ánimo. El primer movimiento "Allegro ma non troppo" comienza con una sonoridad tranquila. Justo en la mitad del recorrido, rompe sus esquemas primigenios con un abrupto y rudo cambio de ritmo para después retornar a la calidez de sus diez primeros minutos. Una melodía lírica abre su segundo movimiento “Allegro con grazia”, que es como una invitación a la exaltación de la alegría. Su tercer movimiento “Allegro molto vivace”, en forma de marcha, acompaña vigorosamente las distintas tonalidades. Para culminar su cuarto movimiento, “Adagio lamentoso”, la obra nos indica que las aguas vuelven a su cauce, transportándonos a la relajante quietud.
Para finalizar, es importante señalar que Modest, el hermano del compositor, fue quien otorgó a la sinfonía el nombre de Patética en el sentido de "algo que conmueve profundamente", lejos del vocablo que entendemos hoy en día.

Duración: 46:20
Movimientos: 4
1.- Adagio – Allegro non troppo. 18:15
2.- Allegro con grazia. 8:10
3.- Allegro molto vivace. 8:50
4.- Finale. Adagio lamentoso. 11:05

lunes, 20 de abril de 2026

(4) EL SUR, de Víctor Erice (1983)

Poesía en el cine
El sur, metáfora de un lugar fantástico, ansiado e idealizado por una niña profundamente cautivada por la figura de su padre. Ella busca entender y aproximarse a un ser hermético e introspectivo, tan cercano y lejano a la vez, para mimetizar su comportamiento. A pesar de que existe una admiración recíproca, se ve envuelta en un mundo de adultos con sus secretos y contradicciones. Siete años. Desde la infancia a la adolescencia. 
Siete años de desarrollo en la visión hacia su padre. Desde el médico y zahorí (un padre con superpoderes mágicos) al oscuro y trágico Enrique, atrapado por su pasado.
En el relato predomina la voz en off en la madurez de Estrella. Pero Erice lo refuerza utilizando magistralmente los recursos cinematográficos para transmitir la psicología —sensaciones y emociones— de los personajes. Su ritmo pausado, los “sonidos silentes”, la música —con Granados y su melancólica querencia al sur—, su tono intimista y su cálida iluminación generan una inquieta calma en cada una de sus secuencias. La película avanza a través de la evolución de la protagonista. El péndulo es un instrumento metafórico del afán por hallar la enigmática y misteriosa naturaleza de Enrique, su padre. Y Estrella, como buena aprendiz, sigue los pasos de su progenitor para descubrir todo aquello que se encuentra en su subterráneo.
A veces no es preciso perderse en explicitaciones inanes, pues existen innumerables maneras de contar las cosas aparte de las palabras: un espacio, un gesto, una conducta, una ausencia… La infancia, clara y oscura, y repleta de fantasías, conduce a Estrella a pensar, divagar, sufrir y amar. Infancia enmarcada en un contexto de consecuencias políticas y familiares. En el film desfilan el espíritu de la Guerra Civil, las ideologías contrapuestas (padre e hijo) y la represión (la mujer de Enrique, maestra represaliada por el franquismo). El tono triste y desasosegante es indeleble en un tiempo tan marcado. Maravillosamente poética.

EL SUR. 1983. España. Color. 93 Min.
Dirección: Víctor Erice
Intérpretes: Omero Antonutti, Icíar Bollaín, Rafaela Aparicio, Sonsoles Aranguren, Lola Cardona, Aurore Clément, Francisco Merino, Maria Caro, José Vivó, Germaine Montero
Guion: Víctor Erice. Novel·la: Adelaida García Morales
Música: Enrique Granados y otros.
Fotografía: José Luis Alcaine

domingo, 19 de abril de 2026

(3) LA DAMA DE SHANGHAI (1947), de Orson Welles

Los espejos engañan
Hay tantos elementos a nuestro alrededor que pueden influir en nuestras decisiones que, a veces, a pesar de saberlo, optamos por aplicar las más irracionales. George, el protagonista de esta película, da pasos ciegos hacia delante, empujado por el deseo de acercarse a Elsa, la bella esposa de un abogado criminalista que ha conocido casualmente. Todo esto le lleva —sin saberlo— a una vorágine de intereses personales, secretos y traiciones que le son ajenos.
Orson Welles explica esta intriga noir a través de un intrigante guion, una sugerente puesta en escena y una planificación angulosa, críptica y descriptiva. Enseguida te das cuenta de que el director sabe jugar como nadie con los espacios, la iluminación y los elementos más inocentes (como los espejos). Además, tiene la habilidad de utilizar y encajar los diferentes planos para transmitir angustia y desasosiego a los espectadores. De esta forma, nos transporta a una "fun house" llena de distorsiones y reflejos que metaforizan las diferentes aristas, contradicciones y complejidades de la psicología de los personajes. 
Quizá la trama sea algo enrevesada, pero lo compensa aprovechando los recursos fílmicos de forma magistral. Si a esto le añadimos sus notables interpretaciones, podemos decir que estamos ante un gran filme.

THE LADY FROM SHANGHAI. 1947. Estados Unidos. Blanco y Negro. 87 Min.
Dirección: Orson Welles
Intérpretes: Rita Hayworth, Orson Welles, Everett Sloane, Glenn Anders, Ted de Corsia, Erskine Sanford, Gus Schilling, Carl Frank, Evelyn Ellis, Louis Merrill, Harry Shannon
Guion: Orson Welles. Novel·la: Sherwood King
Música: Heinz Roemheld
Fotografia: Charles Lawton Jr.

sábado, 18 de abril de 2026

(2) LA LUNA SE LEVANTA (1955), de Kinuyo Tanaka

Amor bajo la luna
En esta película se nota la mano de Yasujirō Ozu tanto en el guion como en la inevitable influencia que ha ejercido en una alumna aventajada como es la directora Kinuyo Tanaka. La temática aborda los conflictos y problemas que Ozu planteaba en gran parte de sus obras: la familia, la falta de libertad individual (matrimonios concertados), el desempleo, la soledad, la dependencia emocional y la diferencia entre lo urbano y lo rural.
Tanaka trata estos temas con pinceladas poéticas y metafóricas (empezando por su título). Su ritmo y su planificación son tan sencillos como atractivos, pero, en mi opinión, a veces se pierde en un romanticismo excesivamente melifluo. No obstante, estamos ante un trabajo estimable que nos hace reflexionar.

TSUKI WA NOBORINU. 1955. Japón. Blanco y negro. 102 Min.
Dirección: Kinuyo Tanaka
Intérpretes: Chishu Ryu, Hisako Yamane, Yoko Sugi, Mie Kitahara, Shoji Yasui, Ko Mishima, Kinuyo Tanaka, Junji Masuda
Guion: Yasujirō Ozu, Ryôsuke Saitô
Música: Takanobu Saitô
Fotografía: Shigeyoshi Mine

viernes, 17 de abril de 2026

(3) EL PORTERO DE NOCHE (1974), de Liliana Cavani

Bajos instintos
Los bajos instintos son sentimientos, emociones y pensamientos que se confunden en una suerte de mar revuelto de inconsciencia. Estos, difíciles de entender y complicados de analizar, destacan por su consustancialidad con la psicología comportamental de nuestra especie. Es importante que el séptimo arte profundice en los aspectos más subterráneos del alma humana; por ello, esta película reviste interés, porque explora esos lugares tan inaccesibles y cenagosos.
Liliana Cavani traslada todo este entramado a la Viena de los años cincuenta, cuando los nazis estaban en el punto de mira y vivían de manera oculta para no ser reconocidos ni procesados. Un relato sostenido por la bizarra relación entre el verdugo y la víctima (Max y Lucia), con conductas que fluctúan de manera inconsistente ilustrando su complejidad. Ambos practican una relación sadomasoquista que se consolida en una historia perturbadora de amor incondicional, donde asoman pulsiones que se encuentran enterradas para dejarlas fluir en un ambiente desconcertante.
El film tiene sus altibajos. A pesar de contar con un buen guion, a veces se recrea demasiado en los flashbacks. Sin embargo, la obra está muy bien trenzada, con secuencias impactantes e imágenes icónicas (Charlotte Rampling ataviada con solo unos tirantes y una gorra de las SS).

IL PORTIERE DI NOTTE. 1974. Italia. Color. 115 Min.
Dirección: Liliana Cavani
Intérpretes: Dirk Bogarde, Charlotte Rampling, Philippe Leroy, Gabriele Ferzetti, Giuseppe Addobbati, Isa Miranda, Nino Bignamini, Marino Masé, Piero Vida, Geoffrey Copleston
Guion: Liliana Cavani, Italo Moscati
Música: Danièle Paris
Fotografia: Alfio Contini

jueves, 16 de abril de 2026

(2) CASANOVA, de Federico Fellini (1976)

Estimable, aunque excesiva
El director italiano opta por diseccionar la figura de su protagonista para enfrentarlo a la realidad de la vida junto con la decadencia moral de la aristocracia y la burguesía. Así, el personaje es consciente de su vulnerabilidad y es preso de sus dudas existenciales. Sus habilidades sexuales, lejos de ser un aliado en su realización personal, actúan como obstáculo a la hora de mostrar su intelectualidad. Casanova lucha, viaja, se mueve por el mundo y trata de encontrarse a sí mismo. Las escenas, turbadoras e impactantes, se suceden a lo largo del metraje: competiciones sexuales, voyerismo, mujeres forzudas… El protagonista adora la feminidad y se acerca a lo diferente.
La versión personal de Fellini acerca de Giacomo Casanova es un ejercicio fílmico caótico, grotesco e irreverente. Una arriesgada propuesta con tintes surrealistas acompañada de la magistral e hipnótica música de Nino Rota. Con momentos brillantes —especialmente la corte de Württemberg, extravagante ópera repleta de teclados psicodélicos culminada con un coito de muñeca de porcelana— y otros más desafortunados, la película contiene muchos altibajos
A pesar de su acertada atmósfera y ambientación, de su lograda mixtura entre lo onírico, lo cómico y lo sexual y de la gran interpretación de Donald Sutherland, el resultado es estimable, aunque excesivo en todos los sentidos, también en las dos horas y media de metraje.

IL CASANOVA DI FEDERICO FELLINI. 1976. Italia. Color. 148 Min. 
Dirección: Federico Fellini
Intérpretes: Donald Sutherland, Tina Aumont, Cicely Browne, Carmen Scarpitta, Clara Algranti, Daniela Gatti, Margareth Clémenti, Olimpia Carlisi, Chesty Morgan, Leda Lojodice, Silvana Fusacchia, Clarissa Mary Roll 
Guion: Bernardino Zapponi
Música: Nino Rota
Fotografía: Giuseppe Rotunno

Crítiques de Fellini (cliqueu en aquest mateix enllaç)

miércoles, 15 de abril de 2026

(3) GIANT SANDS "Chore of Enchantment" (2000)

Folk en el regazo del aria de Donizetti
Como un sustrato, “Una furtiva lagrima” de la ópera L’elisir d’amore de Gaetano Donizetti (ya se inicia en “Overture”, su primera canción introductoria), va recorriendo cada tema de este disco. Sustrato que se adhiere al espíritu de un trabajo de letras crípticas y ritmos pausados entre el folk, country y rock alternativo.
Las baquetas rítmicas nos transportan en “(Well) Dusted” al sentimiento de vacío y de soledad que experimenta su protagonista. En “Punishing Sun” se realiza un canto —metafórico y enigmático— a la resignación con resquicios abiertos a la esperanza a través de una guitarra apacible. Especialmente interesantes son estos versos:

Candles are melting without being lit.
Knocked upside the head without even being hit.
The lamp light flickers from a bad wire.
The dark is self editing prior to expire.

Velas que se derriten sin ser encendidas, 
atizado en la cabeza sin ser golpeado,
la lámpara parpadea por un cable defectuoso,
la oscuridad se corrige antes de cesar.

La suavidad melódica continúa con “X-tra Wide”, de texto oscuro, que critica el sobreesfuerzo que supone alcanzar la felicidad dictada por los convencionalismos sociales. 
El grupo hace una especie de interludio y nos conecta con “1972”, referencias al año en cuestión a través de trallazos rockeros y hard. 
“Temptation of egg” es una pieza lisérgica y contemplativa del sexo femenino, canalizada por un recurrente piano, un fondo de órgano junto con una sincopada percusión. La desesperación y la redención tienen entrada en “Raw”, música tranquila liderada por el teclado.
“Wolfy” trae consigo un cambio de estilo y, con ritmos que recuerdan a Beck, ejecutan un ajuste de cuentas a la crítica periodística.
Mención especial es para la canción “Shiver”, de corte más comercial, pero de inmensa calidad que gana en cada escucha. El tema juega muy bien con los sonidos y contiene una llamada a estremecernos y hacer estremecer al prójimo. “Dirty from the Rain” es un bello folk, una cáustica referencia a la intoxicación —manipulación y tergiversación— que sufrimos por parte de los poderes fácticos. 
Cautivador y pausado es el corte “Astonished (In Memphis)”, donde se habla del asombro y estupefacción de las relaciones que, presumiblemente, nos aportan valores de vida. Seguimos con el estado reposado y sosegado en “No Reply”, en la que se expone la incomprensión en la comunicación entre personas. Las influencias de Bowie son evidentes en “Satellite”, una fresca y excelente orquestación en la que se hace referencia a las limitaciones humanas y a la incapacidad de abarcarlo todo. Ocurre lo mismo que con “Shiver”: cada vez que se escucha, gana en matices.
Aires jazzísticos y un sugerente piano contiene “Bottom Line Man”, de una gran profundidad vital, realista y escéptica. La parábola bukowskiana con tintes blueseros de “Way to End The Day” es una oda (¿que maldice?) a la resaca. El disco llega a su fin con el instrumental epílogo cuyo destino es un santuario, bello tema con aires folk que se asienta en el regazo del aria de Donizetti. Buen disco.

Grabado en: Tucson, New York City and Memphis
Duración: 59:53
Canciones: 16
Sello discogràficoThrill Jockey / Loose Music
Productor/es: John Parish, Jim Dickinson, Kevin Salem

martes, 14 de abril de 2026

(3) LA VIDA PRIVADA DE SHERLOCK HOLMES (1970), de Billy Wilder

Mirada en interior del detective
La privacidad de cada uno está muy alejada de la percepción y valoración que los demás hacen de nosotros. Es bien sabido que el ser humano es vulnerable y está lleno de debilidades (¿quién no las tiene?). Causa extrañeza, sin embargo, cuando éstas provienen de un héroe. Y en este caso, nuestro héroe es el archiconocido Sherlock Holmes.
Pues bien, aquí Billy Wilder —de forma valiente y arriesgada— le presenta como alguien vulnerable, por momentos dubitativo, consumidor de cocaína y analfabeto emocional en el amor: un Holmes más "humano", en definitiva. Este hecho quizá sea el corazón subrepticio, motor de la historia que el director austriaco nos quiere contar. Y lo hace de forma segmentada con dos tramas diferenciadas. La primera media hora, muy divertida e inteligente, predomina la comicidad. A partir de ahí, ya se adentra en el misterio que caracteriza a los relatos del detective británico, aunque sin olvidar los diálogos ocurrentes y dotados de humor.
Las piezas del guion están muy bien ensambladas y el relato aguanta su ritmo. Además, está acompañado por unas solventes interpretaciones, especialmente la del Dr. Watson. Un film para revisitar en cualquier momento: no nos defraudará.

THE PRIVATE LIFE OF SHERLOCK HOLMES. 1970. Reino Unido. Color. 125 Min.
Dirección: Billy Wilder
Intérpretes: Robert Stephens, Colin Blakely, Geneviève Page, Christopher Lee, Tamara Toumanova, Clive Revill, Irene Handl
Guion: Billy Wilder, I.A.L. Diamond. Personatge: Arthur Conan Doyle
Música: Miklós Rózsa
Fotografía: Christopher Challis

lunes, 13 de abril de 2026

(1) MRS. LOWRY & SON (2019), d'Adrian Noble

El hombre que pinta
Esta historia entre una madre y un hijo envuelve una relación difícil y agridulce. A lo largo de su vida ocurre un gran cambio: el hecho de pasar de cuidador a ser cuidado. Sin embargo, la intensidad de la ocupación y preocupación no fue la misma. En ese caso, la abnegación proviene del hijo. Un hijo con grandes ilusiones y expectativas con el arte de la pintura. La madre —cruel, clasista y egocéntrica— le niega el pan y la sal, remarcándole que no tiene las suficientes habilidades para ser un gran pintor. Mrs. Lowry vive amargada por una vida que le hubiera gustado llevar y no pudo. Fracasada en el matrimonio, renegada de su clase social, culpa a su hijo de todos sus males. Él pinta, cuida y se desvive por ella... hasta que, después de muerta, las cosas tomarán un giro totalmente diferente: será reconocido como un gran pintor en la posteridad.
Todo esto el director lo trata de reflejar en la pantalla a través de los sentimientos y emociones, pero no lo consigue. Si bien la factura técnica es digna, el producto queda como muy adocenado debido al exceso de azúcar en sus secuencias (el abuso de la música con aires nostálgicos ayuda bastante). Mrs. Lowry & Son es una película amable que se deja ver, pero que no infunde entusiasmo.

MRS. LOWRY & SON. 2019. Estados Unidos. Color. 88 Min.
Dirección: Adrian Noble
Intérpretes: Vanessa Redgrave, Timothy Spall, Wendy Morgan, Stephen Lord, David Schaal, Joanne Pearce, Michael Keogh, Ania Marson, Rose Noble
Guion: Martyn Hesford
Música: Craig Armstrong
Fotografía: Josep M. Civit

domingo, 12 de abril de 2026

(3) EL POLÍTICO (1949), de Robert Rossen

Corrupción política
Siempre ha sonado utópica la idea del político como persona que se dedica a hacer el bien para la sociedad. A pesar de que todo lo que nos rodea está relacionado con la política, a lo largo del tiempo hemos podido constatar que términos como "corrupción política" o "político corrupto" se han convertido en pleonasmos que se han instalado entre nosotros desde casi los inicios de esta actividad. Por esta razón, dada la imposibilidad de desemparejar ambos conceptos, esta película es, y será, atemporal.
La historia se centra en la figura de Willie Stark, en su ascenso y su metamorfosis. Aunque en un primer momento mostraba destellos de honestidad, preocupándose por el bienestar social y económico de los campesinos y la población más desfavorecida del estado, al final termina —como casi todo el mundo— claudicando. En medio se dibuja un relato de inseguridades, celos y diferencias de clase que a veces quedan como erráticas e imprecisas (no me acabo de creer del todo la infidelidad de la novia del periodista o la venganza final del médico). 
Sin embargo, destacaría sus recursos fílmicos, con la utilización de diferentes planos cinematográficos que enfatizan su narración, y especialmente, la denuncia implícita al sistema y a gran parte de los implicados en asuntos políticos que pervierten la esencia de su objetivo primigenio, que no es otro que garantizar el bien común de una sociedad. Este discurso tan peligroso hace que nos adentremos dentro del terreno resbaladizo del populismo y la demagogia. Ejemplos tenemos en abundancia en el transcurso de nuestra historia.

ALL THE KING'S MEN . 1949. Estados Unidos. Blanco y Negro. 109 Min.
Dirección: Robert Rossen
Intérpretes: Broderick Crawford, John Ireland, Joanne Dru, John Derek, Mercedes McCambridge, Shepperd Strudwick, Ralph Dumke, Anne Seymour, Katherine Warren
Guion: Robert Rossen. Novel·la: Robert Penn Warren
Música: Louis Gruenberg, George Duning
Fotografía: Burnett Guffey

sábado, 11 de abril de 2026

(2) LA JOVEN (THE YOUNG ONE) (1960), de Luis Buñuel

Sombras de indefensión
Basada en un relato corto de Peter Matthiessen ("Travelin’ Man"), la cinta es una coproducción mexicana junto con los Estados Unidos, de ahí su rodaje en inglés.
La joven es una película con aspectos interesantes donde subyace la indefensión aprendida de los más vulnerables. Cabe destacar, especialmente, un acertado tratamiento de conceptos tan controvertidos como son el racismo y el abuso de menores en un contexto donde la desigualdad y la falta de derechos eran el denominador común. También hay que añadir una cuidada puesta en escena y unas buenas interpretaciones en una historia que engancha desde el primer momento, cosa que pone de manifiesto el oficio del realizador aragonés. Y es que, a pesar de ser un film “poco Buñuel” —entre otras cosas porque fue un trabajo de encargo—, hay que reconocer que estamos ante una obra digna, aunque menor, de su filmografía.

LA JOVEN (THE YOUNG ONE). 1960. México. Blanco y Negro. 91 Min.
Dirección: Luis Buñuel
Intérpretes: Zachary Scott, Bernie Hamilton, Key Meersman, Crahan Denton, Claudio Brook
Guion: Hugo Butler, Luis Buñuel. Cuento: Peter Mathiessen
Fotografía: Gabriel Figueroa

(4) LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS (1956), de Don Siegel

De la anodinia a lo anodino
¿Sería mejor una vida sin dolor, sin sufrimiento, tal como plantean los personajes abducidos de este film? Pudiera ser que, sin pensar, en la primera centésima de segundo, dijéramos que nos abrazaríamos a una existencia desprovista de pesadumbre. Sin embargo, inmediatamente cambiaríamos de parecer y tal pensamiento sería como la fugacidad de una nube que pasa por el cielo porque —si se me permite el juego de palabras—, en caso de que respondiéramos afirmativamente a la pregunta que encabeza este artículo, haríamos el funesto tránsito de la anodinia a lo anodino. Y es que, a decir verdad, horroriza pensar que podamos conocer un mundo carente de empatía y emociones, un universo rodeado de personas indiferentes y ajenas a los sentimientos del prójimo.
En el sustrato de La invasión de los ladrones de cuerpos hallamos este mensaje apocalíptico de los peligros que corremos ante una sociedad insolidaria, una alegoría de la deshumanización que actúa también como denuncia ante el macartismo reinante
Don Siegel lo canaliza todo lo expuesto a través de esta historia de ciencia ficción con impactantes imágenes: vainas, personas como autómatas, cuerpos reproduciéndose… Si a ello le añadimos la presión psicológica que supone el hecho de no poder dormir para no convertirte en uno de “ellos” o el choque emocional de descubrir a tus personas allegadas sin su alma interior, el resultado es un abrumador desasosiego. Una joya imprescindible y atemporal que es preciso conocer.

INVASION OF THE BODY SNATCHERS . 1956. Estados Unidos. Blanco y Negro. 80 Min.
Dirección: Don Siegel
Intérpretes: Kevin McCarthy, Dana Wynter, Larry Gates, King Donovan, Carolyn Jones, Jean Willes, Ralph Dumke, Sam Peckinpah, Virginia Christine, Tom Fadden, Kenneth Patterson, Dabbs Greer
Guion: Daniel Mainwaring. Relatos: Jack Finney
Música: Carmen Dragon
Fotografia: Ellsworth Fredericks

viernes, 10 de abril de 2026

(3) LA ESCAPADA (IL SORPASSO) (1962), de Dino Risi

Dos personalidades diferenciadas
Dentro de esta comedia con tintes de road-movie que, en un principio, parece despreocupada y superficial, nos damos cuenta —a medida que el metraje avanza— de que la historia habla de la psicología de los seres humanos. De este modo, en los dos personajes se pueden vislumbrar rasgos diferenciales que resaltan la personalidad de cada uno. Uno, Bruno Cortona (Vittorio Gassman), fanfarrón, espontáneo, desenvuelto y poco comprometido con los de su alrededor; el otro, Roberto Mariani (Jean-Louis Trintignant), es un estudiante tímido, inhibido y conservador emocional. El hecho es que a cada uno de los dos le gustan cosas del otro; así, Bruno, aunque no lo diga, envidia la sobriedad, control y caballerosidad de Roberto y éste, por el contrario, desea el atrevimiento y la filosofía de vida cercana al "carpe diem" del primero.
Il sorpasso es una comedia que empieza de la nada y que se convierte en una disparatada aventura, con gags graciosos y divertidas situaciones de enredo. Ese subidón de risa continua termina, sin embargo, en algo inesperado. Y es que la manida frase: "eres joven, vive deprisa" tiene sus consecuencias si no se sabe, de alguna manera, contener. La homeostasis, un equilibrio que rija la vida, se ha buscado a lo largo de los tiempos. Pero ¡cuán difícil es! ¿Verdad, Vittorio Gassman?

IL SORPASSO . 1962. Italia. Blanco y Negro. 105 Min.
Dirección: Dino Risi
Intérpretes: Vittorio Gassman, Catherine Spaak, Jean-Louis Trintignant, Claudio Gora, Luciana Angiolillo, Franca Polesello, Linda Sini, Bruna Simionato, Annette Stroyberg, Mila Stanic, Lilly Darelli, Nando Angelini
Guion: Dino Risi, Ettore Scola, Ruggero Maccari
Música: Riz Ortolani
Fotografia: Alfio Contini

jueves, 9 de abril de 2026

(3) LOS MEJORES AÑOS DE NUESTRA VIDA (1946), de William Wyler

De vuelta a casa en la posguerra
Los mejores años de nuestra vida tiene la apariencia de película simple. Por su estructura formal da la sensación de ser una historia que busca la lágrima fácil, esto es: puro entretenimiento superficial para pasar el rato, sin más pretensiones. Sin embargo, escarbando en su trama encontramos una profundidad por la que se analizan traumas, pasiones y emociones humanas. Y es que esta película de William Wyler es una obra perfecta de artesanía que conjuga sagazmente comedia, drama y cine social.
Finalizada la Segunda Guerra Mundial, una vez de vuelta a casa, el trauma bélico —con la constante metáfora de los garfios que simbolizan la monstruosidad de las contiendas bélicas— aparece en el trío protagonista. Los tres sienten que no encajan en la sociedad con la que se encuentran; todo está en el mismo sitio, pero al mismo tiempo, todo ha cambiado. Asimismo, la heroicidad que en un principio emanaban se torna en marginalidad, por lo que han de intentar buscar trabajo o, al menos, mantener el que tenían. Homer queda discapacitado y el miedo se apodera de él (necesitará ayuda para vestirse y no sabe si su novia lo aceptará o supondrá una carga para ella) y Fred se topa de nuevo con sus problemas matrimoniales, surgiendo el divertido (y complicado) enamoramiento con Peggy, la hija de Al. 
Lo que subyace en el argumento es una denuncia hacia el papel que juega el país con los veteranos de guerra (la frase del encargado de la tienda de perfumes es demoledora: “Nadie puede estar seguro en su trabajo con todos esos veteranos que vuelven”). O sea, existe una confrontación no resuelta que el film muestra remarcando esa falta de sensibilidad de la nación para con aquellos que regresan del conflicto.
Continuando con esta manifestación crítica, la cinta realiza una pequeña revolución dejando en evidencia la falta de escrúpulos de las entidades bancarias (algo que se puede extrapolar a la actualidad) a la hora de conceder préstamos de manera concertada con el gobierno.  Al, habla de valores (generosidad, bondad, buen corazón…) que están reñidos con esa economía alejada del bien común que se practica. Ahí es cuando asoma una interesante contraposición entre humanidad y negocio —en el sentido peyorativo del mismo— donde Al se convierte en el abanderado de la ética contra la ferocidad salvaje del capitalismo. 
No puede faltar el personaje pro nazi (escena de la heladería) que representa el fascismo permanente y arraigado que desgraciadamente llega hasta nuestros días. Todo ello está puesto sobre el tapete de manera entremezclada, cosa que le da más valor a la grandeza de la dirección pues, en un metraje que casi llega a las tres horas, conjuga una gran cantidad de variables (guerra, traumas, familia, amistad, amor, adulterio, matrimonio…).
Como anécdota, comentar que Harold Russell se interpretó a sí mismo, ya que fue un verdadero mutilado de guerra. Además, la película fue vigilada en la llamada “caza de brujas” del senador Joseph McCarthy por considerarla de contenido subversivo, al hablar de la adaptación a la paz y lo complicado que puede resultar.

THE BEST YEARS OF OUR LIVES . 1946. Estados Unidos. Blanco y Negro. 170 Min.
Dirección: William Wyler
Intérpretes: Myrna Loy, Fredric March, Dana Andrews, Teresa Wright, Virginia Mayo, Cathy O'Donnell, Hoagy Carmichael, Harold Russell, Gladys George, Ray Collins, Roman Bohnen, Minna Gombell, Walter Baldwin, Dorothy Adams, Steve Cochran
Guion: Robert E. Sherwood. Novel·la: MacKinlay Kantor
Música: Hugo Friedhofer
Fotografía: Gregg Toland

martes, 7 de abril de 2026

(3) LOS AMANTES DE MONTPARNASSE (1958), de Jaques Becker

El arte como elemento trangresor
Una vida tormentosa que lleva a la autodestrucció donde el amor y el arte se mezclan en una existencia decadente. Esta película habla sobre creer en uno mismo, de la depresión, del alcoholismo y del amor abnegado. Además, refleja el contraste entre el arte como expresión interior y como elemento transgresor frente al arte como negocio.
Una historia bien construida que sabe captar al espectador. Técnicamente formidable y, aunque tiene altibajos, con una última parte magistral. 
Sé que eran otros tiempos, pero resulta molesta la violencia de género y el tufillo patriarcal que destila. No obstante, estamos ante una gran obra que merece conocerse.

LES AMANTS DE MONTPARNASSE . 1958. Francia. Blanco y Negro. 115 Min.
Dirección: Jaques Becker
Intérpretes: Gérard Philipe, Lilli Palmer, Lea Padovani, Gérard Séty, Lino Ventura, Anouk Aimée, Lila Kedrova
Guion: Jacques Becker. Novel·la: Michel-Georges Michel
Música: Paul Misraki
Fotografía: Christian Matras

lunes, 6 de abril de 2026

(3) MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO (1968), de Tomás Gutiérrez Alea

Reflexiones equidistantes
Perdido en las profundidades de una sociedad convulsa, la contradicción se erige como el sustento de una historia tintada de pesadumbre. El protagonista, burgués intelectual que vive de las rentas de alquiler, nada en el mareante oleaje que transita en el proceso revolucionario cubano. Crítico e irónico, su pasividad actúa como un mecanismo de defensa ante el bloqueo existencial que le han producido las indefectibles transformaciones de su país. Pasividad que, por cierto, recuerda a la inacción que a lo largo de la historia los ciudadanos ejercitan ante los peligros inminentes que se les avecinan (un claro ejemplo lo tenemos en el ascenso del fascismo en la actualidad y nuestro connivente inmovilismo).
Desde un punto de vista formal, la película es absolutamente sorprendente por su modernidad y por su rompedor lenguaje fílmico. De esta manera, combina secuencias documentales y una narración no lineal con imágenes de archivo, dibujando así una línea muy fina que separa la ficción de la realidad.
Las contradicciones de Sergio, su personaje principal, existen también en su vida personal y deambulan a través de sus reflexiones, que se tornan críticas con todo aquello que le rodea (el exilio de su familia a Estados Unidos, sus problemas con las mujeres y su inconsistente ideología en la revolución). La película está impregnada de los razonamientos del discurso marxista, que juegan con la equidistancia de su protagonista.
Memorias del subdesarrollo, por su interesante argumento y por su planteamiento formal, es un film importante que debe verse.

MEMORIAS DELS SUBDESARROLLO. 1950. Cuba. Blanco y Negro. 97 Min.
Dirección: Tomás Gutiérrez Alea
Intérpretes: Sergio Corrieri, Daisy Granados, Eslinda Núñez, Omar Valdés, René de la Cruz, Yolanda Farr, Ofelia González, Jose Gil Abad, Daniel Jordan, Luis López
Guion: Tomás Gutiérrez Alea, Edmundo Desnoes. Novela: Edmundo Desnoes
Música: Leo Brower
Fotografía: Ramón F. Suárez

domingo, 5 de abril de 2026

(3) EVA AL DESNUDO (1950), de Joseph L. Mankiewicz

Carácter calculador
El arribismo y la manipulación observados escrupulosamente por la cámara de Mankiewicz. En el centro, Eve, su protagonista, una aparente mosquita muerta que poco a poco va succionando el cerebro de su grupo teatral a través de una empatía y bondad impostadas. La película nos enseña cómo el ser humano es capaz de priorizar el ego y cómo puede instrumentalizar a sus iguales para lograr sus objetivos, sin importarle aplastar y destruir al otro. La pregunta que nos asaltaría sería: "¿El fin justifica los medios?". El film nos diría: "Esto lo tendrá que valorar el espectador". Efectivamente, uno de sus grandes méritos es su capacidad para hacernos reflexionar y dejar muchas cosas abiertas para su interpretación (por ejemplo, ¿tienen una relación Eve y Lloyd Richards?). La verdad es que Eve nos engaña a todos. Estoy seguro de que cualquiera, apenado al escuchar sus penurias, le habría dado toda la confianza. La realidad es que somos seres humanos y, como muy bien refleja la película, a veces la traición y la comprensión van de la mano.
Margo, una grandiosa Bette Davis, representa el otro lado. Una actriz consagrada que tiene que luchar contra el paso del tiempo y, sin quererlo, enfrentarse a los espurios propósitos de la energía joven de Eve. Un contrapunto que, aunque al final (ley de vida) todos terminan consumidos por sus propios miedos, muestra la vulnerabilidad (el envejecimiento y la pérdida de relevancia artística) ante la sensación de inmortalidad que acompaña a las estrellas en el punto más álgido de su carrera.
Finalmente, Eve prueba de su propia medicina y se ve atrapada por la trampa de Addison, el crítico teatral que desde el principio intuye las maléficas intenciones —ocultas bajo una dulce apariencia— de la aspirante a actriz. Como una rueda, la cinta cierra el círculo con Phoebe, otra candidata dispuesta a seguir los mismos pasos manipuladores que Eve usó para llegar a la cima del mundo teatral.
En definitiva, una obra que se presenta como un trasunto de las relaciones humanas, con un guion ágil y que cuenta con unas magníficas interpretaciones, especialmente la de Anne Baxter en el papel de la ingenua Eve. Tal vez el mundo del espectáculo tenga ese carácter calculador que, por supuesto, es extrapolable —sin ningún género de dudas— a la vida misma.

ALL ABOUT EVE. 1950. Estados Unidos. Blanco y Negro. 138 Min.
Dirección: Joseph L. Mankiewicz
Intérpretes: Bette Davis, Anne Baxter, Gary Merrill, George Sanders, Celeste Holm, Thelma Ritter, Marilyn Monroe, Craig Hill, Barbara Bates, Hugh Marlowe, Gregory Ratoff, Walter Hampden
Guion: Joseph L. Mankiewicz. Història: Mary Orr
Música: Alfred Newman
Fotografía: Milton R. Krasner

sábado, 4 de abril de 2026

(2) CRÓNICA DE UN AMOR (1950), de Michelangelo Antonioni

Deseos internos
Las decisiones equivocadas en la vida, los celos y la ceguedad u ofuscamiento que proporciona el dinero son los pilares en los que se basa este correcto melodrama, ópera prima del director Michelangelo Antonioni.
Estas tensiones internas, junto a otras como el remordimiento o el sentimiento de culpa, son el motor de las reacciones de sus protagonistas. La omisión en el rescate del ascensor es una clara alusión a “los actos fallidos freudianos”, evidenciando la declaración de principios de la pareja protagonista que los unirá y condenará en el futuro.
En definitiva, acciones humanas (e inconscientes) que se mezclan en un thriller muy bien ambientado, detectivesco y que mantiene su interés en la poco más de hora y media de metraje (las remembranzas al “El cartero siempre llama dos veces”, de Tay Garnett, son inevitables). Este film impulsó la carrera de su realizador, siendo la semilla de sus posteriores obras.

CRONACA DI UN AMORE. 1950. Italia. Color. 100 Min.
Dirección: Michelangelo Antonioni
Intérpretes: Massimo Girotti, Lucia Bosè, Rubi Dalma, Franco Fabrizi, Anita Farra, Gino Cervi, Gino Rossi
Guion: Michelangelo Antonioni, Daniele d'Anza, Silvio Giovanietti, Francesco Maselli, Piero Tellini
Música: Giovanni Fusco
Fotografía: Enzo Serafin

viernes, 3 de abril de 2026

(2) LAS RATAS (1997), de Antonio Giménez-Rico

Pueblos castellanos sometidos al latifundismo
Fiel y correcta adaptación de la obra de Miguel Delibes en la que se ofrece un retrato costumbrista de la Castilla rural de los años 50. La miseria y el hambre, la dependencia de la climatología para sobrevivir, la sabiduría popular (introducida en el comportamiento y las aptitudes del niño), la pugna entre lo presuntamente moderno y lo tradicional… Todo ello conforma un entramado que impregna al film de una pátina donde se refleja la España de la época. De esta manera, la obra realiza una demostración de los elementos dominadores de la sociedad: pobreza, ignorancia, analfabetismo y la preocupación del Estado por dar una buena imagen de cara al exterior antes que dotar a su gente de unas condiciones dignas alejadas de la precariedad en la que viven.
El metraje está muy bien estructurado (en las estaciones del año) y con unas atractivas interpretaciones (el papel del niño tiene gancho). Eso, sumado a los exteriores acompañados de una sugestiva fotografía de Teo Escamilla, da como resultado una cinta que, a pesar de algunas lagunas en la exposición de algunas tramas y personajes del libro, contiene aspectos interesantes.

LAS RATAS. 1997. España. Color. 100 Min.
Dirección: Antonio Giménez Rico
Intérpretes: Álvaro Monje, José Caride, Juan Jesús Valverde, Francisco Algora, Esperanza Alonso, Joaquín Hinojosa, José Conde, Paloma Paso Jardiel, Susi Sánchez, Concha Gómez Conde, Luis Pérezagua, Jorge Merino, Lucas Rodríguez, Ángel Terrón
Guion: Antonio Giménez Rico. Novela: Miguel Delibes
Fotografía: Teo Escamilla