viernes, 31 de julio de 2026

(3) EL MILAGRO DE ANA SULLIVAN, d'Arthur Penn (1962)

Determinación y educación
Nada es imposible con determinación. No sé dónde he oído esta frase; lo que sí sé, sin embargo, es que guarda una gran parte de verdad. La misma determinación que demuestra Anne Sullivan —la maestra contratada por la familia— a la hora de educar a Helen, una niña sorda y ciega que, dada su incapacidad para comunicarse, vive atrapada en su propio aislamiento. Con mucha perseverancia y esfuerzo, da la vuelta a la situación y hace entender a la familia que el verdadero problema no reside en su diversidad funcional, sino en una manera de educarla demasiado indulgente y condescendiente.
Impresiona observar el trabajo que realiza para transformar unos hábitos y unas costumbres profundamente arraigados en la personalidad de Helen. A pesar de los obstáculos que encuentra en su entorno, aplica una metodología meticulosa y planificada. Es un proceso lento, pero intenso, que va calando en la figura de la educanda. Por eso, considero que la película es —en este sentido— un auténtico ensayo de pedagogía.
Esta obra también tiene un desarrollo paulatino. Los sentimientos de los padres hacia la hija cambian cuando se dan cuenta de sus limitaciones. Hay un antes y un después de la llegada de Anne a la casa: ¿qué hubiera sido de la vida de Helen si no hubieran buscado ayuda? Los inicios son francamente difíciles, pero la situación cuenta con la baza de que Anne había sido también ciega en su infancia. Esto —y su pericia en la aproximación para construir y estructurar su personalidad— hará que su  esfuerzo tenga resultados. Además, en su proceso de enseñanza-aprendizaje se le da una importancia capital al lenguaje y a la comprensión de su significado, algo que Anne persigue obsesivamente. La oposición de los padres es cada vez más fuerte, más aún cuando se dan cuenta de que Helen ya obedece a las normas. Actos como abrazarla, mimarla o recompensarla con un dulce hacen que el proceso involucione. Por el contrario, actos tan forzados y tan eficaces a la vez como hacer entender y enseñar que Helen coma bien y doble la servilleta revertirán la situación. El poder de convencimiento de Anne es crucial y el llevársela dos semanas a la cabaña será determinante.
Todos estos aspectos reflejan un proceso progresivo que va de menos a más y acaba con éxito. Lo que demuestra la importancia de una educación especial de calidad. Ahora bien, estamos hablando de finales del siglo XIX, tiempo en el que estos temas estaban todavía en pañales.
El guion es una adaptación de la obra teatral homónima, aspecto que se manifiesta en la puesta en escena. Los elementos fílmicos se ajustan perfectamente a la trama: la atmósfera, la escenografía, la música y unas portentosas interpretaciones de Anne Bancroft y Patty Duke.
Me parece muy emocionante la última escena. Es el momento en que se produce el insight de la niña y en ese preciso instante se entrelazan la comprensión de las enseñanzas de la maestra y el amor incondicional de los padres.
La película está basada en una historia real, la de Helen Keller, quien continuó con la maestra hasta la muerte de ésta y se convirtió, además de en activista política, en la primera persona sordomuda en sacarse un título universitario. Publicó artículos y libros sobre su propia experiencia. Lo dicho: determinación y educación.

THE MIRACLE WORKER. 1962. Estados Unidos. Blanco y Negro.. 107 Min.
Dirección: Richard Linklater
Intérpretes: Anne Bancroft, Patty Duke, Inga Swenson, Andrew Prine, Kathleen Comegys, Victor Jory
Guion: William Gibson. Teatre: William Gibson
Música: Laurence Rosenthal
Fotografía: Ernesto Caparros

jueves, 30 de julio de 2026

(3) ANTES DEL AMANECER (BEFORE SUNRISE), de Richard Linklater (1995)

El sentimiento amoroso
Todo ocurre en un espacio corto de tiempo, alrededor de un día, cuando dos jóvenes se encuentran en un tren con destino a París. Se trata de Céline, una estudiante francesa, y de Jesse, un estadounidense que viaja por Europa tras ser abandonado por su pareja. Al llegar a Viena, Jesse debe bajar porque al día siguiente debe regresar a su país, pero convence a Céline para que pase el resto del día y la noche (ya que no tiene dinero para un hotel) con él en la ciudad.
Ambos comienzan a pasear por las calles, visitando sitios emblemáticos y hablando con una mezcla de humor y profundidad sobre temas relacionados con la muerte, la relación de pareja (la transitoriedad y la incertidumbre del amor), la vida y el sexo.
Aunque acompañado por unos paisajes vieneses preciosos, es una película con mucho diálogo y con dos únicos protagonistas. Esto, que en un principio podría parecer aburrido, es todo lo contrario gracias a un guion muy cuidado que habla —con aire distendido— de temas existenciales. Pero, además, detrás hay una bella historia de enamoramiento, de mutuo descubrimiento entre dos personas jóvenes que conectan desde un principio y que se gustan. No hace falta explicarlo mucho. Todo el mundo ha experimentado esa sensación de entendimiento especial que se establece entre dos personas recién conocidas. La trama tiene, por tanto, un halo de romanticismo impregnado de sentimiento. Lo más apasionante es que, en calidad de espectadores, también experimentamos esa sensación que tienen los enamorados de estar volando, que el mundo es solo para ellos y que compartir veinte horas juntos no es suficiente porque el tiempo, aparte de parecer escaso, pasa muy rápido. Creo que esto es un gran acierto de la película.
Aparte, me gustaría destacar los recursos fílmicos tan inteligentes que utiliza, con escenas memorables como cuando se sinceran a través del juego del teléfono con la ficticia conversación que mantienen con sus amigos. Así como la aparición de distintos personajes heterogéneos y su simbolismo: la pitonisa y el polvo cósmico, el mendigo poeta y los versos intuitivos y la bailarina y la germinación del amor. De esta forma, el film va haciendo una especie de confrontación entre la óptica masculina y femenina (en ese aspecto se puede advertir el gran trabajo de Richard Linklater y Kim Krizan en el guion).
El sentimiento amoroso nace de la atracción que sentimos hacia otra persona y en esta historia pasa por dos fases. La primera es la atracción física (por eso ella se sienta cerca de él en el tren) y después la atracción psicológica, que tiene su punto álgido en la bellísima escena cuando están escuchando la fantástica canción de Kath Bloom “Come here”, que invita a un acercamiento físico entre la pareja. 
En su final, podemos ver las huellas que han dejado ambos en los escenarios que han visitado. Su despedida evoca un aire de nostalgia. Sin embargo, ellos no son como una pareja estándar. No se escribirán, no se telefonearán; simplemente se encontrarán de nuevo en Viena en seis meses. ¿Lo cumplirán?

BEFORE SUNRISE. 1995. Estados Unidos. Color. 101 Min.
Dirección: Richard Linklater
Intérpretes: Ethan Hawke, Julie Delpy, Hanno Pöschl, Dominik Castell, Erni Mangold
Guion: Richard Linklater, Kim Krizan
Música: Fred Frith
Fotografía: Lee Daniel

miércoles, 29 de julio de 2026

(3) EL CÍRCULO ROJO, de Jean-Pierre Melville (1970)

Cine para saborear
Concebida con una minuciosidad y una paciencia extraordinarias, esta película —esmerada y pensada hasta el más mínimo detalle— combina contenido propio y ejercicio de estilo.
Desde el inicio acompañamos a su protagonista, Corey, en un viaje que mantiene la incertidumbre hasta el último momento mediante una construcción fílmica que nos atrapa cada vez más a medida que avanza el metraje. De este modo, los planos generales, los silencios, la larga escena del robo y la intriga de la historia son elementos que, entremezclados con el fantástico elenco actoral (juntar a Delon, Volonté y Montand es una auténtica locura), nos conducen a disfrutar de este ejercicio de buen cine. 
Una obra para saborear —ya que gana en matices con cada visionado— y para revisitar: disfrute asegurado.

LE CERCLE ROUGE. 1970. Francia. Color. 140 Min.
Dirección: Jean-Pierre Melville
Intérpretes: Alain Delon, Bourvil, Gian Maria Volonté, Yves Montand, Paul Crauchet, Paul Amiot, Pierre Collet, André Ekyan, Jean-Pierre Posier
Guion: Jean-Pierre Melville
Música: Eric Demarsan
Fotografía: Henri Decaë

martes, 28 de julio de 2026

(5) SECRETOS Y MENTIRAS, de Mike Leigh (1996)

Lección de vida
A consecuencia de la falta de respuestas, en el transcurso de nuestro ciclo vital, solemos hacernos multitud de preguntas para encontrar una explicación lógica a nuestra existencia. Cuestiones y dudas que, desgraciadamente, siempre se quedan sin resolver. El ser humano necesita identificarse, saber quién es realmente, ser consciente de su idiosincrasia y tener anclado en su interior un sentimiento de pertenencia. De lo incognoscible, poco podemos hacer, a no ser que recurramos a un sistema de creencias y dogmas donde la fe acalle nuestra ansia por comprender. Ahora bien, en el film se expone el derecho a conocer los orígenes por parte de aquellas personas que han sido adoptadas. Evidentemente, no es un trámite fácil; sin embargo, la protagonista necesita saber acerca de su familia primigenia para que tal conocimiento actúe como una especie de bálsamo que reconforte su desasosiego.
Este sería el punto de partida de esta obra; no obstante, el director va mucho más allá y realiza un espléndido estudio del amor incondicional estucado de valores, emociones y un profundo tratamiento de los aspectos psicológicos individuales, colectivos y sociales. Así, Mike Leigh da una lección magistral de cine a partir de un guion perfectamente hilvanado, un microcosmos familiar donde las mentiras y secretos van conviviendo durante años hasta hincharse, al igual que un globo, desencadenando su inexorable explosión. La memorable escena de la barbacoa y su posterior desarrollo es una especie de catarsis donde, a través de una naturalidad sorprendente, los personajes van liberando todos sus demonios hasta llegar a un punto de encuentro que, en un principio, se preveía imposible.
El peculiar estilo de Mike Leigh es absolutamente impecable. Sus elementos (silencios, música, gestos), la hábil utilización de los recursos cinematográficos (ritmo, espacio, iluminación…) y el concurso de un magnífico grupo actoral expresan una atmósfera vital en la cual el espectador se reconoce fácilmente.
Sencilla, sincera, llana, realista y espontánea… Como hemos dicho, una lección de cine, pero, sobre todo, de vida.

SECRETS AND LIES. 1996. Estados Unidos. Color. 141 Min.
Dirección: Mike Leigh
Intérpretes: Timothy Spall, Brenda Blethyn, Phyllis Logan, Marianne Jean-Baptiste, Claire Rushbrook, Elizabeth Berrington, Michele Austin, Lee Ross, Lesley Manville, Ron Cook
Guion:Mike Leigh
Música: Andrew Dickson
Fotografía: Dick Pope

lunes, 27 de julio de 2026

(4) EL HOMBRE Y EL MONSTRUO, de Robert Mamoulian (1931)

Nuestro punto oscuro
El doctor Jekyll, tanto en la vertiente científica como en la psicológica, tenía toda la razón: todo el mundo tiene un punto oscuro, gamberro y depravado que, en la mayoría de los casos, permanece adormecido en nuestro interior. “Una parte buena y una parte mala”, decía en la conferencia que hace al principio de la película (nadie imaginaba entonces hasta dónde podía llegar el científico).
Pero, pensándolo bien, es verdad: ¿cómo sería el comportamiento si nuestro yo impulsivo guiara nuestras acciones? De hecho, nuestra vida es una continua pugna entre nuestros yoes. Tiene mucho que ver este relato de Stevenson con las posteriores doctrinas freudianas: el inconsciente, los deseos reprimidos y el desdoblamiento de la personalidad en el Ello y en el Yo.
Jekyll vive en aras de la ciencia. Aunque está enamorado y a punto de casarse, supedita su propia vida a sus estudios. El resultado es un constante sufrimiento del protagonista y de todas las personas que están cerca de él.
La adaptación que realiza Rouben Mamoulian es francamente admirable, tanto desde un punto de vista formal como de contenido. Estéticamente, el film cuenta con una inquietante puesta en escena, con una fotografía con tintes expresionistas y una adecuada utilización de las sombras y las luces que acompañan a una atmósfera perturbadora. Además, me parece una narración muy valiente porque pone sobre la mesa aspectos como la sexualidad (no se ve ningún rubor en las escenas más comprometidas), la infidelidad, la violencia, el existencialismo filosófico o la disyuntiva sempiterna entre ética y ciencia
Aparte de todo esto, es una película muy entretenida que te conmociona y que cuenta con unas excelentes interpretaciones, especialmente la de su protagonista Fredric March, con la dualidad tan dispar que representa para reflejarnos en ella, porque todos tenemos un poco de Jekyll y de Hyde.

DR. JEKYLL AND MR. HYDE. 1931. Estados Unidos. Blanco y Negro. 98 Min.
Dirección: Robert Mamoulian
Intérpretes: Fredric March, Miriam Hopkins, Rose Hobart, Holmes Herbert, Halliwell Hobbes, Edgar Norton, Tempe Pigott
Guion: Samuel Hoffenstein, Percy Heath. Novela: Robert Louis Stevenson
Música: Herman Hand, Rudolph G. Kopp, John Leipold, Ralph Rainger
Fotografía: Karl Struss

domingo, 26 de julio de 2026

(1) CUÑADOS, de Toño Lopez (2021)

Combinación fallida
Comprendo que resulta complicado lograr el éxito en cualquier obra artística porque se requiere que todas las piezas encajen de manera adecuada. Para ello es necesario contar con oficio, habilidad y saber tomar las decisiones acertadas. Lamentablemente, estos aspectos no se encuentran presentes en la obra en cuestión, puesto que intenta combinar comedia con elementos de cine policiaco y se ve sobrepasada por su propio argumento. A pesar de algunos gags acertados, su desordenada narración confunde al espectador generándole indiferencia. También hay que decir que la falta de una buena interpretación no contribuye a mejorar la situación. Fallida. Otra vez será.

CUÑADOS. 2021. España. Color. 91 Min.
Dirección: Toño Lopez
IntérpretesXosé A. Touriñán, Miguel de Lira, Federico Pérez Rey, Eva Fernández, Iolanda Muiños, María Vázquez, Mela Casal, Paku Granxa, Manolo Cortés, Brais Yanek, Patricia Torres, Ivo Bastos
Guion: Araceli Gonda, Pepe Coira, Jorge Coira, Alfonso Blanco
Música: Santi Jul, Iván Laxe
Fotografía: Jaime Pérez Fernández

miércoles, 22 de julio de 2026

(4) PENA DE MUERTE, de Tim Robbins (1995)

La pena capital: termómetro de salud mental
La mirada clavada de Sean Penn en los ojos de Susan Sarandon en los segundos previos a su ejecución, sus palabras de amor hacia ella y, por extensión, al mundo que está a punto de abandonar, es el último golpe —el más duro— durante el visionado de este film, a nuestra conciencia. Y es que el valor más destacable de esta obra es su constante martilleo en la mente del espectador y su —necesaria— incomodidad, en la que es difícil posicionarnos a favor de unos o de otros. Así, podemos sentir una mezcla de compasión y repulsión por Matthew Poncelet, ver a los padres como intolerantes, pero, al mismo tiempo, comprenderles perfectamente o experimentar sentimientos de afectividad y de rechazo hacia Helen Prejean ante su descontrolada benignidad. El resultado es un constante maremágnum de contradicciones ante las acciones de cada uno de los implicados en la historia.
Tim Robbins realiza un trabajo valiente, sin esconder absolutamente nada y exponiendo abiertamente una realidad cruda y desnuda: la del asesinato despiadado, la de la interrupción definitiva —homicida y abrupta— del futuro de dos jóvenes de dieciocho años, la del sufrimiento eterno de los padres, la de la muerte de un hijo, la de la disyuntiva por considerar a un criminal como a un ser humano… Muchas cosas por entender, muchas cosas por analizar: el perdón, la redención, la culpa, la paz interior…, conceptos que se interponen y se molestan entre sí para llegar a una reflexión que únicamente se puede resolver a través de nuestros conflictos internos.
Por otra parte, existe en la película una manifestación externa y objetiva como es la pena de muerte, y he aquí el dilema: ¿tiene un Estado derecho a quitar la vida a sus habitantes independientemente de los crímenes o delitos que hayan cometido? 
El film, aparte de reflexionar sobre cada uno de los aspectos y efectos colaterales que desfilan alrededor de este castigo, muestra un contundente alegato contra la pena capital. La cinta tiene un fantástico pulso narrativo, utiliza flashbacks que actúan como canalizadores de la culpa (Poncelet, reconstruyendo los hechos, y Prejean, matando al animal en su infancia) y cuenta con las estupendas interpretaciones de Sean Penn como acusado y de Susan Sarandon como monja, alejada de la religiosidad oficial y cercana a la teología de la liberación. Nos enseña a comprender, a perdonar y a apagar nuestro odio y nuestra ira; en definitiva, a amar. Hay que verla. Muy emotiva.

DEAD MAN WALKING. 1995. Estados Unidos. Color. 120 Min.
Dirección: Tim Robbins
Intérpretes: Sean Penn, Susan Sarandon, Robert Prosky, Raymond J. Barry, R. Lee Ermey, Celia Weston, Peter Sarsgaard, Jack Black, Lois Smith, Scott Wilson, Roberta Maxwell, Margo Martindale, Kevin Cooney, Clancy Brown, Barton Heyman, Michael Cullen, Missy Yager, Nesbitt Blaisdell
Guion: Tim Robbins. Libro: Helen Prejean
Música: David Robbins
Fotografía: Roger Deakins

martes, 21 de julio de 2026

(3) BRAVA, de Roser Aguilar (2017)

Heridas interiores
Janine es una persona comedida. Trabaja en un banco, tiene un trabajo estable y una economía. Ha conseguido las metas que en un principio se propuso. Sin embargo, se siente como desconectada del mundo, vacía y con una vida en pareja insípida (esta es mi percepción en los primeros instantes del film). 
La cosa se agrava cuando llega la agresión sexual y, en este sentido, la película muestra una propuesta de denuncia muy valiente ante el desamparo al que se ve sometido el género femenino ante esta injusticia social.
Bloqueada, llena de remordimientos por callar al ser testigo de la violación posterior de la joven, Janine huye. En su retirada visita a su padre y encuentra a una persona con la que presuntamente encaja: Pierre, su álter ego. No obstante, con lo que se topa es con un ser marcado, herido emocionalmente y fracasado como padre de familia. Ante los dos aparecen falsas esperanzas que se entrecruzan con explosiones primitivas. 
La obra contiene acertadísimos apuntes sobre las voliciones y las pugnas que se encuentran en el mundo interior de la protagonista (el seguimiento de la prostituta y de Pierre) y una interesante contraposición con el objeto de averiguar la crisis personal de Janine, esto es: la divergencia que existe entre la “teoría” del padre y la “sensación” de Pierre. En esa dicotomía gana el amigo de la familia, pero Pierre es más toxicidad si cabe y su padre, cual poesía de Goytisolo, es el remanso de paz que necesita, ayudándola a salir de su desesperación. Magnífica interpretación de Laia Marull.

BRAVA. 2017. España. Color. 91 Min.
Dirección: Roser Aguilar
IntérpretesLaia Marull, Bruno Todeschini, Emilio Gutiérrez Caba, Sergio Caballero, Francesc Orella, Maria Ribera, Mikel Iglesias, Roger Príncep, Aino Sirje
Guion: Roser Aguilar y Alejandro Hernández
Música: Vicente Barrière
Fotografía: Diego Dussuel

lunes, 20 de julio de 2026

(3) EL SECRETO DE VIVIR, de Frank Capra (1936)

Triunfo del idealismo
Longfellow Deeds es un joven idealista, poeta y músico que toca la tuba y vive felizmente en un pueblecito pequeño en Vermont, en mitad de la Gran Depresión. Inesperadamente, hereda una enorme fortuna de veinte millones de dólares de un tío lejano, Martin Semple. El abogado de su tío, John Cedar, le localiza y le lleva a la ciudad de Nueva York.
Este es el punto de partida de esta película que, además de conjugar divinamente el drama y la comedia con apuntes humorísticos muy ingeniosos e inesperados, hace una interesante contraposición entre el bien y el mal (el altruismo del personaje principal frente a la ambición de abogados y periodistas). De alguna manera, su guion —como también su protagonista— es utópico y quijotesco, pero por otra, muestra toda la vileza que es capaz de aplicar el ser humano para sacar rédito económico. Como la vida misma, se intenta instrumentalizar la ingenuidad para poder sacarle beneficio, y la avaricia —connatural a la especie humana— emerge como monstruo devorador. En medio, existe una historia de amor, una rectificación (¿la maldad inherente a nuestra idiosincrasia?) y, por tanto, una metamorfosis y un cambio de conciencia.
Creo que todo lo que pone sobre la mesa el director puede cuestionarse y discutirse: ¿son realmente verosímiles la bonhomía y el altruismo del protagonista hacia los más desfavorecidos? Sin embargo, lo que es incontestable es que Frank Capra crea una historia y unas imágenes poderosas. Técnica y narrativamente es impecable. Y yo me la creo (especialmente cuando denuncia las desigualdades sociales), me emociona y me hace reír. Gran film.

MR. DEEDS GOES TO TOWN. 1936. Estados Unidos. Blanco y Negro. 120 Min.
Dirección: Frank Capra
Intérpretes: Gary Cooper, Jean Arthur, Lionel Stander, Douglass Dumbrille, Raymond Walburn, George Bancroft, H.B. Warner, Ruth Donnelly
Guion: Robert Riskin
Música: Howard Jackson
Fotografía: Joseph Walker

sábado, 18 de julio de 2026

(3) LOS AMANTES DE LA NOCHE, de Nicholas Ray (1948)

Carne de prisión
Aparte de una fantástica puesta en escena preñada de una excelente fotografía, Los amantes de la noche muestra la condicionalidad del ser humano en el camino por alcanzar la libertad individual. Como seres sociales, las relaciones con los iguales interfieren en nuestra autonomía. A partir de ahí juega un papel crucial nuestra personalidad conformada por las circunstancias ambientales y genéticas. Todo ello se traduce en nuestras capacidades que devienen en el manejo de nuestras habilidades sociales y en la gestión de nuestras emociones. El protagonista se ve empujado a una senda sin retorno por sus compañeros; auténticos tipos duros, manipuladores y sin escrúpulos. La juventud y las voliciones de Bowie apuntan hacia el amor incondicional y a crear una vida nueva que las circunstancias que le han envuelto no le han permitido desarrollar. No obstante, la máxima de Mattie: “Carne de prisión” se cumple a rajatabla en el devenir de la trama. 
Nicholas Ray transmite de manera realista esa sensación de angustia que atraviesa Bowie, así como otros aspectos psicológicos de cada una de los personajes: los sentimientos de culpa de Mattie, la ansiedad y el anhelo de Keeche, la indiferencia y crueldad patológica de Chikamaw y T-Dub…, todo ello unido a una solvente narración que va atrapando al espectador paulatinamente hasta el final.

THEY LIVE BY NIGHT. 1948. Estados Unidos. Blanco y Negro. 95 Min.
Dirección: Robert Rossen
Intérpretes: Cathy O'Donnell, Farley Granger, Howard Da Silva, Jay C. Flippen, Helen Craig, Will Wright, William Phipps, Ian Wolfe, Harry Harvey, Marie Bryant, Will Lee, James Nolan
Guion: Nicholas Ray, Charles Schnee. Novela: Edward Anderson
Música: Leigh Harline
Fotografía: George E. Diskant

viernes, 17 de julio de 2026

(3) GHOST DOG: EL CAMINO DEL SAMURÁI, de Jim Jarmusch (1999)

El hombre tranquilo
Ghost Dog, personaje principal de este film, se rige por los códigos de los antiguos samuráis. Adopta la filosofía del Hagakure, libro que relee frecuentemente. Está en deuda con Louie, miembro de la mafia que le salvó la vida tiempo atrás y al que considera su maestro. Desde entonces es su siervo, dispuesto a cumplir todas sus órdenes (al igual que hacían los samuráis con sus señores en el antiguo Japón), actuando como un asesino a sueldo.
La tranquilidad que emana el protagonista viene reflejada en la guía espiritual del Hagakure (parte de su contenido aparece en la pantalla para describir distintos episodios de la historia). Ghost Dog muestra conexión con la naturaleza (palomas mensajeras) y, especialmente, con su amigo Raymond, un vendedor de helados haitiano. Ambos hablan lenguas distintas —inglés y francés—; aun así, son capaces de entenderse, forjando una entrañable amistad. Por último, queda el vínculo con la niña Pearline; la película da a entender que será su sucesora, y los textos del Rashomon y del Hagakure actuarán como testigos.
Echando un primer vistazo, cuesta creer que una obra que aúne mafia, samuráis, sicarios e inmigración pueda tener un buen resultado. Pero es que Jim Jarmusch lo consigue con una realización brillante que engancha desde el primer instante. Como espectadores nos sentimos contagiados de la personalidad de su protagonista, empatizamos con sus acciones y concordamos con su sentido de "justicia". Es importante destacar la pericia e imaginación del director en la confección del guion, un magnífico trabajo que contiene muchas referencias culturales: desde el homenaje a El silencio de un hombre, de Jean-Pierre Melville, pasando por la música hiphop y la literatura de Akutagawa, hasta el cine de Kurosawa. Pero Ghost Dog es también una oda al entendimiento, a la comunicación, a la amistad, a la conciencia plena y a la filosofía oriental y existencial. Todo ello sin olvidar que también es cine de acción y de crímenes, y eso Jarmusch lo maneja con auténtica maestría.

GHOST DOG: THE WAY OF THE SAMURAI. 1999. Estados Unidos. Color. 115 Min.
Dirección: Jim Jarmusch
Intérpretes: John Tormey, Cliff Gorman, Henry Silva, Forest Whitaker, Tricia Vessey, Dennis Liu, Victor Argo, Isaach De Bankolé
Guion: Jim Jarmusch
Música: RZA
Fotografía: Robby Müller

jueves, 16 de julio de 2026

(2) LA GRAN ENFERMEDAD DEL AMOR, de Michael Showalter (2017)

Choque cultural
El choque entre culturas es bastante común en un mundo tan heterogéneo como el nuestro. A veces es complicado entender a quien está al otro lado; si son aspectos banales, no tiene gran importancia, el problema viene cuando se trata de asuntos de envergadura que tocan la vertiente ética. Hemos de ser conscientes de la dificultad de adaptarse cuando venimos de otros lugares. Esto se suele ver en aquellos que se instalan en un territorio y siguen sus costumbres, pero a las generaciones posteriores les cuesta seguirlas. Un ejemplo sería el matrimonio concertado, un hecho tan alejado (aunque no del todo) de la cultura occidental y que todavía siguen a rajatabla algunas culturas.
La historia real entre Kumail y Emily habla precisamente de eso. Cuando ambos se enamoran, los frena la familia de Kumail, con unos padres que son musulmanes estrictos.
Y así es como se desarrolla esta amable, liberadora y positiva película, que habla del amor entre dos personas de culturas distintas y de la adaptación de aquellos que, a pesar de nacer en el lugar, son prisioneros de sus raíces culturales. Con toques de comedia romántica, la historia nos muestra la cercanía de la enfermedad (o la muerte) como algo consustancial a nuestro día a día, manifestando el vaivén multicolor de la vida untado de penurias y alegrías.
Es precisamente esta capacidad de conectar y relacionarse en los momentos difíciles lo que convierte este complejo entramado de culturas en una historia profundamente humana y recomendable.

THE BIG SICK. 2017. Estados Unidos. Color. 119 Min.
Dirección: Michael Showalter
Intérpretes: Kumail Nanjiani, Zoe Kazan, Holly Hunter, Ray Romano, Anupam Kher, Zenobia Shroff, Adeel Akhtar, Bo Burnham, Aidy Bryant, Kurt Braunohler
Guion: Emily V. Gordon, Kumail Nanjiani
Música: Michael Andrews
Fotografía: Brian Burgoyne

miércoles, 15 de julio de 2026

(3) TIMBUKTU, de Abderrahmane Sissako (2014)

Los verdugos se pasan la sharia por la entrepierna
El azar como una bolita que revolotea por las casillas de una ruleta, te hace caer en un lugar determinado del mundo. En el segmento que te corresponde, según las circunstancias, podrás vivir distintos acontecimientos históricos o naturales que condicionarán tu existencia. No sé, pongamos por ejemplo que el destino te ha hecho nacer en el año 1920 en el Estado español: malos tiempos, porque dieciséis años después estarás en medio de una guerra civil.
Kidane vive tranquilamente en las dunas con su esposa Satima, su hija Toya e Issam, un niño pastor de doce años. Pero en el año 2012, la ciudad maliense de Tombuctú cae en manos de extremistas religiosos que quieren imponer la sharia. Lo prohíben todo: no se puede fumar, no se puede escuchar música ni jugar al fútbol. Las mujeres deben ir cubiertas y se forman tribunales improvisados para dictar sentencias esquizofrénicas. A partir de ahí, la vida de los habitantes del pueblo se vuelve oscura y sin salida. No existe ningún espacio de libertad porque sus comportamientos están sometidos a las leyes radicales que imponen. Kidane mata accidentalmente a Amadou, un pescador que había acabado con la vida de GPS, su vaca predilecta, y por ello tendrá que enfrentarse a las penas impuestas por los ocupantes extranjeros.
La cámara narra a través de su objetivo cómo es la vida de las personas en la ciudad. Aunque están constantemente amenazadas por el horror de sus verdugos, siguen adelante haciendo sus tareas habituales e intentando llenar de alegría sus momentos de ocio. Hay escenas absolutamente estremecedoras, como la lapidación y los latigazos, pero también bellísimas, como el partido de fútbol imaginario sin balón o cuando cantan en una casa una mezcla de blues africano y música tradicional del Magreb (por lo cual serán castigados después).
Hay una secuencia absolutamente reveladora. Es cuando Abdelkrim, un yihadista con actitudes contradictorias, fuma en secreto y además desea a Satima, dejando claro que las acciones prohibidas por la sharia se las pasan por la entrepierna.
La película es un magnífico alegato contra el fundamentalismo islámico y la pena de muerte (las heterogéneas penas de muerte que aplica esta fauna de fanáticos). Hay que verla.

TIMBUKTU. 2014. Mauritania. Color. 97 Min.
Dirección: Abderrahmane Sissako
Intérpretes: Ibrahim Ahmed, Toulou Kiki, Layla Walet Mohamed, Abel Jafri, Fatoumata Diawara, Hichem Yacoubi, Kettly Noël, Cheik A.G. Emakni, Adel Mahmoud Cherif
Guion: Abderrahmane Sissako, Kessen Tall
Música: Amin Bouhafa
Fotografía: Sofian El Fani

martes, 14 de julio de 2026

(3) EL BUSCAVIDAS, de Robert Rossen (1961)

Perverted, twisted, crippled
La vida miniaturizada en el universo del juego del billar como una especie de espacio sin ley controlado por los más poderosos en el que, al igual que en una sociedad darwinista, a codazos se intenta ganar dinero rápido. Esto es lo que sucede en esta obra. Hustler es una voz inglesa que, en el contexto de esta película, hace referencia a un estafador que finge ser peor jugador de billar de lo que realmente es para ganar apuestas.
La exploración psicológica es bastante importante, ya que profundiza en cada uno de los personajes. Eddie Felson: un joven poco reflexivo, busca el éxito en una atmósfera corrupta sin medir las consecuencias ni atender a sus miedos e inseguridades. Sarah: el amor de Eddie, alcohólica, intenta ayudarlo a salir de ese mundo. Con una autopercepción muy negativa y falta de afecto, al ver el comportamiento ciego de su pareja, cae sumida en una horrible depresión. Bert: calculador y manipulador, es representante y controla a los jugadores mediante porcentajes abusivos. Eddie, al darse cuenta de que no tiene una salida clara y como tampoco le interesa ganarse la vida con otras alternativas, recurre a sus oscuros servicios. Minnesota Fats: el mejor jugador de billar, rival de Eddie, representa la ponderación y la sabiduría vital.
El paisaje que se representa es de una corrupción absoluta. En lugar de ametralladoras o pistolas, aquí hay mesas y tacos de billar, y lo único honesto y humano que se encuentra es la amistad que al principio tenía con Charlie, el amor fracasado con Sarah o la que surge entre Minnesota Fats y él cuando se reconocen mutuamente sus habilidades como jugadores. Todo se resume con estas tres palabras que utiliza Sarah para alertarlo del mundo en el que se ha metido, un mundo que los engulle sin compasión: Perverted, Twisted, Crippled (Pervertido, Retorcido, Lisiado emocionalmente).
Para finalizar, cabe destacar las interpretaciones (magnífico Newman) y el tejido de este film, el cual, perfectamente hilado, muestra un guion, una fotografía y una puesta en escena que consolida las bases de la novela homónima, en la cual Rossen, además de retratarla, penetra en el alma de los protagonistas.

THE HUSTLER. 1961. Estados Unidos. Blanco y Negro. 135 Min.
Dirección: Robert Rossen
Intérpretes: Paul Newman, Jackie Gleason, Piper Laurie, George C. Scott, Myron McCormick, Murray Hamilton, Michael Constantine, Jake LaMotta, Stefan Gierasch, Vincent Gardenia, Clifford A. Pellow, Gordon B. Clarke
Guion: Robert Rossen, Sidney Carroll. Novela: Walter Tevis
Música: Kenyon Hopkins
Fotografía: Eugen Schüfftan

lunes, 13 de julio de 2026

(2) MI IDAHO PRIVADO, de Gus Van Sant (1991)

Rebelión afectiva
Nuestra vista se concentra en lo inmediato. No suele fijarse en la periferia o en lo marginal. Miramos, pero no vemos. Siempre que no seamos partícipes, vivimos ajenos a una realidad que engloba a mucha gente que tiene sentimientos, pasiones y sueños. Menos mal que las noticias, la cultura o el arte nos dan el golpe necesario para alertarnos.
Esta película es un retrato suburbial sobre un par de jóvenes chaperos (Mike y Scott) que se prostituyen por las calles de Portland. Ambos amigos están muy marcados por su infancia y su relación con sus padres. En el transcurso de sus vicisitudes surgirá el amor no correspondido que Mike siente por Scott. También se refleja la relación estrambótica entre la pandilla de niños y chaperos que capitanea Bob Pigeon, un hombre de mediana edad que se erige en el mentor de todos.
El metraje se adentra en la psicología de ambos protagonistas. Como hemos comentado anteriormente, ambos arrastran una herida muy honda desde muy pequeños. Scott toma el testigo de la máxima freudiana "matar al padre" y Mike es abrazado por el complejo edípico. La obra se convierte así en una road movie donde Mike, con la ayuda de Scott, trata de buscar a su madre. Al llegar a Roma, Scott y Carmella se enamoran, lo que afectará considerablemente a Mike, que tenía a Scott como la persona más importante de su vida. Mike tiene narcolepsia (un elemento real, pero metafórico, que simboliza su mal interior) y, de algún modo, necesita el amor que no encontró en sus progenitores. Tal vez esto explique su decisión de tener una vida al margen de la sociedad.
Estamos frente a una cinta atípica —fuera de los cánones comerciales— que trata el tema de la homosexualidad y la prostitución. ¿Por qué dos personas tan jóvenes optan por ese camino? 
La cinta no juzga, pero tiene la virtud de hacer reflexionar al espectador mostrando la complejidad psicológica del ser humano. Hay que decir que no es un filme redondo; tiene altibajos (especialmente con las pesadas peripecias pandilleras). Sin embargo, Gus Van Sant ofrece un lenguaje fílmico diferente y filosófico que hace que desviemos la vista hacia otros lugares no tan cómodos para la sociedad acomodada.

MY OWN PRIVET IDAHO. 1991. Estados Unidos. Color. 104 Min.
Dirección: Gus Van Sant
Intérpretes: River Phoenix, Keanu Reeves, James Russo, William Richert, Rodney Harvey, Chiara Caselli, Michael Parker, Jessie Thomas, Grace Zabriskie, Jim Caviezel, Udo Kier, Mickey Cottrell, Flea, Tom Troupe
Guion: Gus Van Sant
Música: Bill Stafford
Fotografía: Eric Alan Edwards, John J. Campbell

domingo, 12 de julio de 2026

(3) RETORNO AL PASADO, de Jacques Tourneur (1947)

Contradicciones humanas
La imposibilidad de mantener una coherencia actitudinal en nuestra vida demuestra que el ser humano es contradictorio por naturaleza. Nuestras cogniciones, pensamientos y deseos están sujetos a constantes cambios. Esta dificultad —consustancial a la esencia de nuestra propia naturaleza— es el sigiloso mensaje que dimana subliminalmente en esta inquietante muestra de cine negro de Jacques Tourneur. El film está condimentado con unas luces y sombras (fantástica fotografía) enmarañadas que conectan directamente —conformando una sinapsis— con las múltiples discordancias y argucias de cada personaje
El amor, la amistad, el poder…, sentimientos y facultades que forman un conjunto de características humanas que dejan al descubierto nuestra vulnerabilidad circundada de contradicciones y debilidades. Interesante obra, un tanto intrincada, que está rodeada, no obstante, de un atrayente halo de misterio.

OUT OF THE PAST. 1947. Estados Unidos. Blanco y Negro. 97 Min.
Dirección: Delbert Mann
Intérpretes: Robert Mitchum, Jane Greer, Kirk Douglas, Rhonda Fleming, Richard Webb, Steve Brodie, Virginia Huston, Dickie Moore, Paul Valentine, Ken Niles
Guion: Daniel Mainwaring, James M. Cain, Frank Fenton. Novela: Daniel Mainwaring
Música: Roy Webb
Fotografía: Nicholas Musuraca

sábado, 11 de julio de 2026

(3) LA CARTA QUE NUNCA FUE ENVIADA, de Mikhail Kalatozov (1960)

Pasión en la taiga siberiana
El amor juega a tres bandas en esta odisea de cuatro geólogos soviéticos que realizan una larga expedición en busca de diamantes en Siberia. Dos de ellos (Andrei y Tanya) son una pareja joven afectada por un enamoramiento emergente. Konstantin Fedorovich, a raíz de la carta que no pudo enviarle, escribe continuamente a su mujer, reflejando los sentimientos hacia ella, así como las sensaciones diarias que experimenta en la taiga siberiana. En último lugar, Sergei Stepanovich guarda un punto oscuro, perturbador y, además, está enamorado en silencio de Tanya. Pero cuando está solo ante ella, no puede esconder lo que siente y su comunicación no verbal delata su enloquecimiento.
En un principio la relación del grupo es más que cordial y predomina el compañerismo. Sin embargo, una vez comienzan a fluir las emociones, se convierte en un foco de discordias. Lo que aflora pasionalmente desde el interior de cada uno es muy profundo y se poetiza el vacío de la ausencia o el amor no correspondido.
Un giro radical ocurre cuando encuentran los diamantes (¡hurra!, palabra que representa la euforia colectiva) y deciden volver con el mapa para informar. Pasan la noche y al día siguiente se dan cuenta de que están en medio de un incendio en el bosque. La odisea para intentar regresar será absolutamente dantesca (se les avería la radio y pasan del fuego a envararse en el frío siberiano).
Al guion, muy bien hilvanado, que entrecruza la aventura, la lírica, el entretenimiento y el drama, hay que añadirle un lenguaje fílmico que utiliza diferentes tipos de ángulos para poner de relieve las escenas.
En definitiva, un filme de aventuras, emociones y supervivencia que contiene muchos aspectos interesantes.

NEOTPRAVLENNOYE PISMO. 1960. Blanco y Negro (URSS). Color. 97 Min.
Dirección:  Mikhail Kalatozov
Intérpretes: Tatyana Samoylova, Innokenty Smoktunovsky, Vasily Livanov, y Yevgeni Urbansky.
Guion: Grigori Koltunov, Valeri Osipov, Viktor Rozov
Música: Nikolai Kryukov
Fotografía: Sergei Urusevsky

viernes, 10 de julio de 2026

(3) THE BOXER, de Jim Sheridan (1997)

Daños colaterales
Después de pasar catorce años en la cárcel por un atentado que no había cometido, sin delatar a los verdaderos autores, Danny Flynn —antiguo miembro del IRA— vuelve a su casa para intentar retomar la profesión de boxeador, montar un gimnasio para enseñar a jóvenes y vivir ajeno a cualquier vínculo político.
En tiempos cercanos a la paz del Úlster, donde se estaban fraguando las negociaciones, esta película se adentra en la espiral de odio y violencia insertada en el conflicto. Entremedias coexiste el amor y la amistad del protagonista (Maggie, la hija de un líder de la organización, y Ike, su exentrenador, respectivamente). Casi tres lustros son muchos y en el regreso del boxeador quedan bastantes cosas por resolver. Sin embargo, su venida no será bien acogida por sus antiguos compañeros del ejército. El deseo de una vida tranquila y reencontrarse con Maggie (cuyo marido está en la cárcel en un matrimonio que ha fracasado) se convertirá en un obstáculo para Danny, dada la oposición del IRA, reticente a que la mujer de un preso político encarcelado sea infiel.
El film realiza una mirada al interior de la lucha y sus efectos colaterales. De una u otra manera, si eres irlandés y vives en el territorio, te salpicarán las discrepancias en la confrontación. Luchas externas, pero también internas que afectan a tu vida privada (imposibilidad de realización personal) son un cóctel molotov para la tranquilidad y la convivencia.
Sheridan hace una radiografía perfecta de cada parte del conflicto, mezclándolo con las emociones y los sentimientos de los personajes. La violencia tiñe cada secuencia filmada con maestría. Vale la pena.

THE BOXER. 1997. Estados Unidos. Color. 109 Min.
Dirección: Jim Sheridan
Intérpretes: Daniel Day-Lewis, Emily Watson, Ken Stott, Gerard McSorley, Brian Cox, Maria McDermottroe, Daragh Donnelly, Eleanor Methven
Guion: Jim Sheridan, Terry George
Música: Gavin Friday, Maurice Seezer
Fotografía: Chris Menges

jueves, 9 de julio de 2026

(2) EL TALENTO DE MR, RIPLEY, de Anthony Minghella (1999)

Un talento azucarado
Hace un tiempo que estoy obsesionado con el fenómeno Ripley. Poco tiempo atrás leí el libro, luego vi su primera adaptación cinematográfica "A pleno sol", de René Clément y con Alain Delon, y ahora he visto la versión de Anthony Minghella.
El director británico hace una recreación un poco libre de la novela porque aporta algunas novedades y varios puntos de vista. Si la versión de Clément era más oscura y sórdida, Minghella le da un matiz más endulzado (aunque son licencias lícitas de cualquier adaptación, parece que su guion quiera corregir o mejorar el texto de Highsmith). Creo que en esto radica la diferencia entre ambas: la versión francesa aborda más directamente la patología del protagonista, mientras que la americana trata de suavizarla. Aunque, como punto a favor, esta última trata la evidente homosexualidad de Tom mientras que la otra la omite completamente. Ambas son hijas de su tiempo, pero si tengo que elegir una, me quedo, evidentemente, con la primera.
Esto no quiere decir que la película que nos ocupa no tenga aspectos interesantes, ni mucho menos. Esta goza de una elegancia muy sofisticada, de una puesta en escena y una fotografía atractivas. Las interpretaciones, además, brillan a un nivel alto, y el resultado final es una película agradable y que se deja ver.

THE TALENTED MR. RIPLEY. 1999. Estados Unidos. Color. 139 Min.
Dirección: Anthony Minghella
Intérpretes: Matt Damon, Gwyneth Paltrow, Jude Law, Philip Seymour Hoffman, Cate Blanchett, Jack Davenport, James Rebhorn, Sergio Rubini, Philip Baker Hall, Celia Weston, Stefania Rocca, Ivano Marescotti
Guion: Anthony Minghella. Novel·la: Patricia Highsmith
Música: Gabriel Yared
Fotografía: John Seale

domingo, 5 de julio de 2026

(3) ¡VIVIR! (TO LIVE), de Zhang Yimou (1994)

La fuerza mediática
Zhang Yimou centra esta obra en el contexto político y social de su país. En concreto, la acción se desarrolla, primeramente, en la guerra civil cuando en 1949 llevó al poder a Mao Tse-tung. Posteriormente, en el año 1958, en el cual el gobierno comunista puso en marcha el denominado "Gran salto hacia adelante" y, finalmente, en 1966, cuando se instauró la Revolución Cultural.
El drama de la familia Fugui es el hilo conductor de esta historia. El padre, Xu Fugui, es un jugador de apuestas empedernido que lo pierde todo y se ve obligado a donar su casa para zanjar las deudas. Después de su metamorfosis personal, esto es; estar bien con los suyos, ganar dinero trabajando a través de una pequeña compañía ambulante de teatro de sombras chinas y abandonar el juego para siempre, es sorprendido por las circunstancias políticas de su país. A partir de ahí, empieza una vida con alegrías (cortas pero intensas; de ahí su optimista título) y penurias, llena de obstáculos y marcada por la sombra alargada de un sistema represor, a pesar de los avances sociales en su primer período.
La fantástica recreación del contexto histórico, junto a una narración ágil y estructurada, conforman un relato profundo que hace que nos identifiquemos y vivamos como nuestras las desventuras de la familia protagonista.
El film es un claro ejemplo de la sorprendente facilidad con la que se puede manejar a los seres humanos. La fuerza del poder mediático, de la propaganda y del miedo es de tal intensidad que la conciencia ciudadana queda totalmente anulada. En este sentido, la cinta hace una contundente denuncia a la impostura de un régimen cuyo objetivo primigenio era la igualdad social. Sin embargo, el control llega hasta el aspecto psicológico, pues los padres ni siquiera se plantean si la muerte de sus hijos ha sido causada por una estructura perversa que hace trabajar a los niños en la fundición de acero, o que encarcela a todos los médicos acusándoles de capitalistas. Están convencidos de que la culpa es suya por dejar que el niño fuera a trabajar y por proveer de panecillos al doctor que había sido liberado. La manipulación es tal que son capaces hasta de inocularles sentimientos y emociones, menguar su autoestima y hacer que endiosen a sus verdugos.
El mensaje crítico a la sociedad china del momento es bastante clarificador. Se podría entrar en un análisis en cuanto al curso de los hechos y las consecuencias, pero eso sería harina de otro costal.

HOU ZHE. 1994. China. Color. 125 Min.
Dirección: Zhang Yimou
Intérpretes: Ge You, Gong Li, Ben Niu, Xiao Cong, Deng Fei
Guion: Yu Hua, Lu Wei. Novela: Yu Hua
Música: Zhao Jiping
Fotografía: Lu Yu

sábado, 4 de julio de 2026

(3) MASTER AND COMMANDER: THE FIRST SIDE OF THE WORLD, de Peter Weir (2003)

Experiencia tan absorbente como entretenida
No he visto toda la filmografía de Peter Weir, solo he disfrutado de aproximadamente la mitad, pero hay algo en su manera de contar historias que siempre me ha atrapado. A veces, sin saber muy bien por qué, uno conecta más con ciertos directores que con otros.
En este caso, he de confesar que me parece una producción más que notable, aunque sin llegar a la maestría de Dead Poets Society o The Truman Show.
Master and Commander es una película de aventuras ambientada en plena época de las guerras napoleónicas entre ingleses y franceses. El oficio del director australiano se revela desde el primer momento en la sutileza con la que conjuga diversos conceptos vitales: la amistad, la disciplina, el honor, la psicología —tanto en la obsesión del capitán por capturar el barco francés como en la estrategia que despliegan ambos contendientes— y, sobre todo, la música. Esta última se convierte en un elemento esencial, capaz de subrayar las contradicciones de la existencia, donde el horror y la belleza conviven, irreconciliables, como una pareja mal avenida. De la misma manera, es disonante la amistad entre Aubrey y Maturin: tan cercanos el uno al otro como opuestos —militarismo frente a ciencia—. Su lucha por mantener ese vínculo afectivo es admirable y constante.
En definitiva, una película que ofrece una experiencia tan absorbente como entretenida. Una gran historia, con una puesta en escena impecable, una factura técnica extraordinaria y unas interpretaciones de altísimo nivel.

MASTER AND COMMANDER: THE FIRST SIDE OF THE WORLD. 2003. Estados Unidos. Color. 137 Min.
Dirección: Peter Weir
Intérpretes: Russell Crowe, Paul Bettany, James D'Arcy, Edward Woodall, Chris Larkin, Max Pirkis, Jack Randall, Max Benitz
Guion: Peter Weir, John Collee. Novel·les: Patrick O'Brian
Música: Christopher Gordon, Iva Davies, Richard Tognetti
Fotografía: Russell Boyd