domingo, 5 de abril de 2026

(3) EVA AL DESNUDO (1950), de Joseph L. Mankiewicz

Carácter calculador
El arribismo y la manipulación observados escrupulosamente por la cámara de Mankiewicz. En el centro, Eve, su protagonista, una aparente mosquita muerta que poco a poco va succionando el cerebro de su grupo teatral a través de una empatía y bondad impostadas. La película nos enseña cómo el ser humano es capaz de priorizar el ego y cómo puede instrumentalizar a sus iguales para lograr sus objetivos, sin importarle aplastar y destruir al otro. La pregunta que nos asaltaría sería: "¿El fin justifica los medios?". El film nos diría: "Esto lo tendrá que valorar el espectador". Efectivamente, uno de sus grandes méritos es su capacidad para hacernos reflexionar y dejar muchas cosas abiertas para su interpretación (por ejemplo, ¿tienen una relación Eve y Lloyd Richards?). La verdad es que Eve nos engaña a todos. Estoy seguro de que cualquiera, apenado al escuchar sus penurias, le habría dado toda la confianza. La realidad es que somos seres humanos y, como muy bien refleja la película, a veces la traición y la comprensión van de la mano.
Margo, una grandiosa Bette Davis, representa el otro lado. Una actriz consagrada que tiene que luchar contra el paso del tiempo y, sin quererlo, enfrentarse a los espurios propósitos de la energía joven de Eve. Un contrapunto que, aunque al final (ley de vida) todos terminan consumidos por sus propios miedos, muestra la vulnerabilidad (el envejecimiento y la pérdida de relevancia artística) ante la sensación de inmortalidad que acompaña a las estrellas en el punto más álgido de su carrera.
Finalmente, Eve prueba de su propia medicina y se ve atrapada por la trampa de Addison, el crítico teatral que desde el principio intuye las maléficas intenciones —ocultas bajo una dulce apariencia— de la aspirante a actriz. Como una rueda, la cinta cierra el círculo con Phoebe, otra candidata dispuesta a seguir los mismos pasos manipuladores que Eve usó para llegar a la cima del mundo teatral.
En definitiva, una obra que se presenta como un trasunto de las relaciones humanas, con un guion ágil y que cuenta con unas magníficas interpretaciones, especialmente la de Anne Baxter en el papel de la ingenua Eve. Tal vez el mundo del espectáculo tenga ese carácter calculador que, por supuesto, es extrapolable —sin ningún género de dudas— a la vida misma.

ALL ABOUT EVE. 1950. Estados Unidos. Blanco y Negro. 138 Min.
Dirección: Joseph L. Mankiewicz
Intérpretes: Bette Davis, Anne Baxter, Gary Merrill, George Sanders, Celeste Holm, Thelma Ritter, Marilyn Monroe, Craig Hill, Barbara Bates, Hugh Marlowe, Gregory Ratoff, Walter Hampden
Guion: Joseph L. Mankiewicz. Història: Mary Orr
Música: Alfred Newman
Fotografía: Milton R. Krasner

sábado, 4 de abril de 2026

(2) CRÓNICA DE UN AMOR (1950), de Michelangelo Antonioni

Deseos internos
Las decisiones equivocadas en la vida, los celos y la ceguedad u ofuscamiento que proporciona el dinero son los pilares en los que se basa este correcto melodrama, ópera prima del director Michelangelo Antonioni.
Estas tensiones internas, junto a otras como el remordimiento o el sentimiento de culpa, son el motor de las reacciones de sus protagonistas. La omisión en el rescate del ascensor es una clara alusión a “los actos fallidos freudianos”, evidenciando la declaración de principios de la pareja protagonista que los unirá y condenará en el futuro.
En definitiva, acciones humanas (e inconscientes) que se mezclan en un thriller muy bien ambientado, detectivesco y que mantiene su interés en la poco más de hora y media de metraje (las remembranzas al “El cartero siempre llama dos veces”, de Tay Garnett, son inevitables). Este film impulsó la carrera de su realizador, siendo la semilla de sus posteriores obras.

CRONACA DI UN AMORE. 1950. Italia. Color. 100 Min.
Dirección: Michelangelo Antonioni
Intérpretes: Massimo Girotti, Lucia Bosè, Rubi Dalma, Franco Fabrizi, Anita Farra, Gino Cervi, Gino Rossi
Guion: Michelangelo Antonioni, Daniele d'Anza, Silvio Giovanietti, Francesco Maselli, Piero Tellini
Música: Giovanni Fusco
Fotografía: Enzo Serafin

viernes, 3 de abril de 2026

(2) LAS RATAS (1997), de Antonio Giménez-Rico

Pueblos castellanos sometidos al latifundismo
Fiel y correcta adaptación de la obra de Miguel Delibes en la que se ofrece un retrato costumbrista de la Castilla rural de los años 50. La miseria y el hambre, la dependencia de la climatología para sobrevivir, la sabiduría popular (introducida en el comportamiento y las aptitudes del niño), la pugna entre lo presuntamente moderno y lo tradicional… Todo ello conforma un entramado que impregna al film de una pátina donde se refleja la España de la época. De esta manera, la obra realiza una demostración de los elementos dominadores de la sociedad: pobreza, ignorancia, analfabetismo y la preocupación del Estado por dar una buena imagen de cara al exterior antes que dotar a su gente de unas condiciones dignas alejadas de la precariedad en la que viven.
El metraje está muy bien estructurado (en las estaciones del año) y con unas atractivas interpretaciones (el papel del niño tiene gancho). Eso, sumado a los exteriores acompañados de una sugestiva fotografía de Teo Escamilla, da como resultado una cinta que, a pesar de algunas lagunas en la exposición de algunas tramas y personajes del libro, contiene aspectos interesantes.

LAS RATAS. 1997. España. Color. 100 Min.
Dirección: Antonio Giménez Rico
Intérpretes: Álvaro Monje, José Caride, Juan Jesús Valverde, Francisco Algora, Esperanza Alonso, Joaquín Hinojosa, José Conde, Paloma Paso Jardiel, Susi Sánchez, Concha Gómez Conde, Luis Pérezagua, Jorge Merino, Lucas Rodríguez, Ángel Terrón
Guion: Antonio Giménez Rico. Novela: Miguel Delibes
Fotografía: Teo Escamilla