Acto revolucionario: salvar vidas humanas
No es fácil reflejar en unas imágenes de ficción todo el sufrimiento humano. El espectador debe recibir unas señales que, de alguna manera, le deben hacer estremecer; de lo contrario, el intento artístico será todo un fracaso. En el caso de este filme, estamos hablando de una historia muchas veces contada en la gran pantalla, pero que se centra en la figura de Oskar Schindler y su gran aportación a la vida y la humanidad. Sin embargo, no hay que olvidar que el empresario alemán era del partido nazi y, en un principio, veía a los judíos como rédito económico. En ese aspecto, su mentalidad de empresario y también de explotador (aunque evidentemente no era un asesino) está presente. Sin embargo, en el desarrollo de la trama experimenta una metamorfosis para ejecutar un acto revolucionario y de rebeldía: salvar vidas humanas.
Como decía al principio, no es tarea sencilla contar y transmitir estos acontecimientos que tanto nos han conmovido. Pues bien, el director estadounidense lo logró. Primero por su narración tan llana y después por unas secuencias donde se utiliza un inteligente blanco y negro que le da un cariz añejo al relato.
La película está basada en hechos reales. Cuesta entender cómo a veces se dan situaciones en las que existen actitudes tan diferenciadas entre el bien y el mal, casi sin matices. De un extremo a otro vamos de la bondad del empresario, y de su contable y gerente Itzhak Stern, a la psicopatía de Amon Goeth, fantásticamente interpretado por Ralph Fiennes (con esos aires de emperador y delirios de grandeza, capaz de quitar la vida a alguien según le venga en gana).
Y por encima de toda esa calidad cinematográfica me gustaría destacar dos elementos que me cautivaron.
Uno: el de la niña que llevaba el abrigo de color rojo, una imagen metafórica y turbadora del genocidio infantil, el clic que cambia el cerebro del protagonista. El otro: la emocionante y memorable escena final donde Schindler, modesto mesías, se culpa porque hubiera podido hacer más y, en cierto sentido, también nos lo dice a nosotros. Él llora, los judíos le abrazan y la emotividad y la ternura llenan nuestros corazones.
SCHINDLER'S LIST. 1993. Estadis Unidos. Blanco y Negro. 195 Min.
Dirección: Steven Spielberg
Intérpretes: Liam Neeson, Ben Kingsley, Ralph Fiennes, Caroline Goodall, Embeth Davidtz, Jonathan Sagall, Ezra Dagan, Mark Ivanir, Malgorzata Gebel, Béatrice Macola, Oliwia Dabrowska, Shmuel Levy
Intérpretes: Liam Neeson, Ben Kingsley, Ralph Fiennes, Caroline Goodall, Embeth Davidtz, Jonathan Sagall, Ezra Dagan, Mark Ivanir, Malgorzata Gebel, Béatrice Macola, Oliwia Dabrowska, Shmuel Levy
Guion: Steven Zaillian. Novel·la: Thomas Keneally
Música: John Williams
Fotografía: Janusz Kaminski
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