viernes, 29 de diciembre de 2023

(2) EL PROCESO PARADINE, de Alfred Hitchcock (1947)

Sin vigor
Las flaquezas y contradicciones del ser humano deben —de alguna manera— estar presentes en las manifestaciones artísticas. Esto es importante tenerlo en cuenta incluso cuando se utilicen diferentes puntos de vista durante el proceso de creación porque, en cierto sentido, se trata de reflejar la realidad externa. En estas condiciones, no se pueden soslayar en el cine los aspectos psicológicos del comportamiento humano, de lo contrario todo aquello que se representa en la pantalla quedaría como postizo y artificial. 
En esta obra el director británico presenta un drama judicial combinando emociones, sentimientos y dudas en los personajes. Especialmente, se centra en la figura de Anthony Keane, abogado de prestigio que se encarga del caso de la señora Paradine, acusada de haber asesinado a su marido ciego. En dicho proceso el letrado pierde la objetividad debido a que se enamora, a pesar de estar casado, perdidamente de su defendida. A partir de ahí entra un juego de infidelidad, dominio psicológico, amor (André Latour) y desamor (el propio Tony). 
El arranque del film es bastante prometedor con la introducción de los personajes y la explicación —más bien interpretación— acerca de la muerte del señor Paradine. El surgimiento de interrogantes y la puesta en entredicho de la estabilidad del matrimonio Keane nos hacen a los espectadores partícipes del misterio. Sin embargo, ni la trama del proceso judicial (con poca profundidad) ni la historia sentimental nos llegan a cautivar. 
La misoginia, la conformidad de las esposas y el humor negro del juez para con su esposa contrastan con el aura de femme fatale de Maddalena Anna Paradine. Si bien, la fuerza que esconde la historia de la señora Paradine funciona muy bien, la sumisión del resto del elenco femenino deja a esta parte de la cinta sin vigor e incluso a veces, poco creíble. Es por ello que este film de Hitchoock me parece menor, aunque con aspectos de interés, pero me atrevería a decir que hasta fallido.

THE PARADINE CASE. 1947. Estados Unidos. Blanco y Negro. 125 Min.
Dirección: Alfred Hitchcock
Intérpretes: Gregory Peck, Ann Todd, Charles Laughton, Charles Coburn, Ethel Barrymore, Louis Jourdan, Alida Valli, Isobel Elsom, Leo G. Carroll, Joan Tetzel
Guion:  David O. Selznick, Alma Reville. Novela: Robert Hichens
Música: Franz Waxman
Fotografía: Lee Garmes

jueves, 28 de diciembre de 2023

(4) SONATA DE OTOÑO, d'Ingmar Bergman (1978)

Catarsis familiar
La profundidad humana enmarcada dentro de la pantalla. Un lugar en el que los sentimientos y las emociones afloran sin quedarse bajo el maquillaje que a menudo esconde la esencia de las personas. Existe una diferencia abismal entre el cine —llamado— de entretenimiento, tan aséptico y artificial y ese tipo de arte con el que Ingmar Bergman fue un auténtico maestro. Y es que no puede diseccionarse y analizarse mejor el alma humana, y por extensión su psicología, como lo hace el director sueco. 
En Sonata de otoño se muestran unas relaciones aparentemente sanas y honestas que no lo son tanto cuando pasan por el filtro del comportamiento humano junto con el inexorable paso del tiempo. La puesta en escena —absolutamente teatral— contiene escenas memorables como cuando la madre y la hija comienzan a realizar una catarsis relatando sus experiencias interiores hacia sus relaciones. Menciones, recuerdos y retraimientos que si no salen a la luz aún estropean más todo el vínculo personal y familiar. 
La relación conflictiva maternofilial es el eje que conduce el filme, una pugna que en realidad es una mezcla de debate y de tratar de comprender al otro, al menos, para apaciguar una ira latente que ha permanecido a lo largo de los años. 
Es imposible no identificarse con la hija y sentir un vacío ante la distancia y la desconexión de la madre. Al fin y al cabo, son rasgos que están conectados con carencias afectivas y emocionales y que se convierten en forma de egolatría y sumisión. 
Los diálogos, las reflexiones a propósito de los sentimientos interiores son sensacionales y tienen su reflejo en la magistral escena del piano con la ejecución del preludio Opus 28 núm. 2 de Chopin donde no son necesarias las palabras, sólo los hechos y los gestos.

HÖSTSONATEN. 1978. RFA. Color. 99 Min.
Dirección: Ingmar Bergman
Intérpretes: Ingrid Bergman, Liv Ullmann, Lena Nyman, Halvar Björk, Marianne Aminoff, Erland Josephon
Guion:  Ingmar Bergman
Música: Georg Friedrich Händel
Fotografía: Sven Nykvist

miércoles, 27 de diciembre de 2023

(2) POR QUIÉN DOBLAN LAS CAMPANAS, de Sam Wood (1943)

Las campanas doblan por ti
Basada en la obra de Ernest Hemingway, esta película intenta ser fiel al espíritu de la novela del escritor americano consiguiéndolo parcialmente. Las carencias del libro se ven reflejadas aún más en este film con una planificación pedestre y con un casting de actores y actrices bastante desastroso. Si bien, hay que ser benévolos con este trabajo habida cuenta de la fecha en que se realizó. 
En mi modesta opinión, la novela no me entusiasmó, pero sí que contenía en cambio frases y momentos memorables en cuanto a referencias políticas y metáforas poéticas referentes al amor y al existencialismo. Por lo menos, en ambas expresiones artísticas, se enseñó al mundo la barbarie fascista, la lucha fratricida y el compromiso ciego de las brigadas internacionales, que es mucho.
 
FOR WHOM THE BELL TOLLS. 1943. Estados Unidos. Color. 159 Min
Dirección: Sam Wood
Intérpretes: Gary Cooper, Ingrid Bergman, Akim Tamiroff, Arturo de Córdova, Mikhail Rasumny, Fortunio Bonanova, Victor Varconi, Katina Paxinou, Joseph Calleia, Vladimir Sokoloff, Eric Feldary, Alexander Granach, Lilo Yarson, Leo Bulgakov
Guion: Dudley Nichols. Novela: Ernest Hemingway Reparto
Música: Victor Young
Fotografía: Ray Rennahan

(4) EL TERCER HOMBE, de Carol Reed (1949)

Víctimas del desengaño
Lo que en un principio parecía un viaje para empezar una nueva aventura laboral se vuelve —inesperadamente— en una pesadilla para Holly Martins. Al llegar a su destino, le comunican que su amigo Harry Lime, quien le había prometido trabajo, está a punto de ser enterrarlo porque ha muerto en un accidente. A raíz de ese suceso empezarán a surgir una serie de episodios que cambiarán su punto de vista inicial, más aún cuando —a través del jefe de la policía militar británica— se entera que su amigo está implicado en el mercado negro. 
Desde el arranque del metraje, Carol Reed nos presenta una película misteriosa e intensa donde tanto el protagonista como el espectador se verán introducidos en una vorágine de eventos que tendrán que ordenarlos del mismo modo que un rompecabezas. 
La cinta está ubicada en el comienzo de la guerra fría en Viena, cuando la capital austríaca estaba dividida en cuatro zonas ocupadas por los estados aliados de la II Guerra Mundial. Esta contextualización nos da a entender la época convulsa en la que los personajes se mueven y las dificultades que arrastran para alcanzar un lugar digno en un espacio tan desdibujado. Uno de los méritos de la narración, sin embargo, es la perfecta combinación de los diferentes aspectos planteados que le dan especial interés a las situaciones que se exponen en el film. De esta forma, se conjuga la relatividad de la amistad, el amor (en este caso, no correspondido), el mercado negro llevado hasta unos límites macabros (traficar con penicilina robada en los hospitales militares, para después adulterarla produciendo con esto la muerte o lesiones incurables a los niños). Es duro —y con ello el público asistente empatiza con el protagonista— descubrir que el amigo de tu vida y de la infancia es un ser sin escrúpulos capaz de cometer semejantes atrocidades. 
Aparte de jugar exquisitamente con la trama, la obra destaca por una sorprendente utilización de los claros y oscuros, jugando con las sombras de una forma metafórica y expresionista que refuerza aún más el lenguaje formal aparente. La intervención de Orson Welles es impactante y le da un cariz grandilocuente a la estructura y la atmósfera cinematográfica.
 
THE THIRD MAN. 1949. Estados Unidos. Color. 104 Min
Dirección: Carol Reed
Intérpretes: Orson Welles, Joseph Cotten, Alida Valli, Trevor Howard, Bernard Lee, Paul Hörbiger, Ernst Deutsch, Siegfried Breuer, Erich Ponto, Wilfrid Hyde-White, Hedwig Bleibtreu, Paul Birch
Guion: Graham Greene. Novela: Graham Greene
Música: Anton Karas
Fotografía: Robert Krasker

(4) LA PASIÓN DE JUANA DE ARCO, de Carl Theodor Dreyer (1928)

Muerte y liberación en primeros planos
Una obra cinematográfica es un medio por el cual se transmite una información que el espectador deberá decodificar e interpretar según sus procesamientos cognitivos. Nuestra primera sensación y percepción nos llega a través del guion y su puesta en escena, sin embargo, en esta cinta, Dreyer le añade otro cariz ampliando el interior y, por ende, la psicología de los personajes mediante movimientos de cámara magistralmente medidos y estudiados, con unas imágenes que dicen mucho más que las palabras. Con ello consigue un efecto impactante, retratado a base de innovadores primeros planos e imposibles contrapicados. Esta conjunción vanguardista consagra al director danés como un auténtico adalid del lenguaje fílmico otorgándole, además, una gran importancia e influencia en la historia del cine. 
Las secuencias se centran en el proceso y condena por herejía de esta campesina francesa, es por ello que todo ocurre durante el espacio de tiempo que va desde su juicio hasta la decisión final del tribunal eclesiástico. El sufrimiento, las dudas, las presiones para abjurar, la paranoia inquisitiva religiosa, el clamor de indulgencia por parte del pueblo…, conceptos que aparecen reflejados en la película con una intensa profundidad confinada en unos opresivos espacios cerrados henchidos por los rostros de los protagonistas. Si sumamos los aspectos comentados al fantástico trabajo actoral (magnífica, María Falconetti) y a los guiños metafóricos que ofrece (p. ej., el contraste entre la vida la muerte cuando aparece una mujer amamantando a su bebé y la posterior imagen de Juana de Arco en la hoguera), el resultado es un film muy sugestivo y original —fue rodado en 1927— que se ha convertido en un clásico imprescindible de la cinematografía universal.

LE PASSION DE JEANNE D'ARC 1928. Francia. Blanco y Negro. 110 Min.
Dirección: Carl Theodor Dreyer
Intérpretes: Maria Falconetti, Antonin Artaud, Eugène Silvain, André Berley, Maurice Schutz, Michel Simon
Guion:  Carl Theodor Dreyer, Joseph Delteil
Fotografía: Rudolph Maté, Goestula Kottula


martes, 26 de diciembre de 2023

(4) EL INCREÍBLE HOMBRE MENGUANTE, de Jack Arnold (1957)

Maravilla del cine fantástico
Esta maravilla del cine fantástico bien podría ser una metáfora de los cambios de vida sobrevenidos. Aquellos en los que nos convertimos en víctimas de algo que pensábamos que nunca nos podría pasar (impensable, en este caso), parecido a una especie de macabra distopía capaz de hacer añicos nuestros proyectos y nuestros sueños. 
La historia arranca en un feliz viaje al bordo de una barca en el mar. Una pareja acomodada, típica de la sociedad americana de los 50, cada uno con su rol bien definido y con el objetivo conjunto de construir un futuro fructífero para ambos. Sin embargo, algo sucede (subrepticio alegato antinuclear) que les amargará la existencia para siempre. A partir de ahí, Jack Arnold hace un magistral juego narrativo y fílmico, con imágenes impactantes manteniendo una perturbadora tensión a lo largo del metraje y utilizando, además, una banda sonora muy apropiada a cada disminución de estatura del protagonista o ante los ataques de su entorno. 
El gran mérito del director radica en ajustar —en apenas ochenta y pocos minutos— una gran cantidad de sucesos y emociones. Así, podemos observar con nuestros sorprendidos ojos la desesperación del personaje principal ante un hecho tan aterrador que comportaba una desaparición inminente. Este hecho conlleva a que muestre sus altibajos —estupendo el análisis psicológico desde su soledad— durante el proceso: los cambios bruscos de humor ante su pareja, los pensamientos de suicidio, la relación terapéutica y sana que encuentra con su igual (la enana de la feria), la esperanza de encontrar un remedio a su enfermedad, la odisea en el sótano donde se crea un microcosmos personal junto a agujas, arácnidos y una instintiva lucha por la supervivencia. 
La puesta en escena, la fotografía y la aparente sencillez de la propuesta de la obra se tornan en un complejo universo. Un espacio reducido con multitud de lecturas que se puede adivinar en la interesante reflexión final de su protagonista que va desde la filosofía más profunda hasta concepciones panteísticas. Esta cinta se convirtió a lo largo de los años en un film de culto que hay que ir revisitando y difundiendo a las nuevas generaciones. Filmoteca básica.
 
THE INCREDIBLE SHRINKING MAN. 1957. Estados Unidos. Color. 81 Min
Dirección: Jack Arnold
Intérpretes: Grant Williams, Randy Stuart, April Kent, Paul Langton, Raymond Bailey, Billy Curtis, William Schallert, Frank J. Scannell, Helene Marshall, Diana Darrin
Guion: Richard Matheson. Novela: Richard Matheson
Música: Joseph Gershenson
Fotografía: Ellis W. Carter

lunes, 25 de diciembre de 2023

(3) OPPONENT, de Milad Alami (2023)

Libertades restringidas
Cuando te encuentras inmerso en una sociedad que no respeta los derechos humanos más elementales es complicado llevar a cabo una vida plena. El caso de Irán, un lugar donde la homosexualidad está penada, es un claro ejemplo. Puede que las circunstancias del azar te conduzcan a nacer en ese país, y si tu orientación sexual se decanta por aquellos que pertenecen tú mismo género, estarás en peligro de ser represaliado (incluso con la pena de muerte). 
El film denuncia la homofobia de este estado teocrático opresor, sin embargo, indaga también en sus efectos colaterales para las personas de alrededor de la víctima. De esta manera, la obra se centra en la figura de Iman, campeón de lucha libre que se ve forzado a escapar de su país, por falta de libertad personal, rumbo hacia Suecia. El director trata el drama de la inmigración junto con los esfuerzos ímprobos que tienen que realizar los recién llegados para conseguir el permiso de residencia, teniendo que lidiar con decisiones injustas. Y luego aborda dramas personales y psicológicos. Iman se lleva al país escandinavo a su mujer y sus dos hijas. Su mujer tenía una vida cómoda. Era profesora de piano. Sus hijas tuvieron que sacrificarse también, debiendo cambiar a un entorno totalmente diferente. Iman se encuentra en un bucle, en una dicotomía que le bloqueará a la hora de tomar decisiones Las dudas rondarán constantemente en la mente de nuestro protagonista: su familia o renunciar a uno mismo. 
La película refleja toda la suerte de sucesos durante su estancia en Suecia: cambios de vivienda, barrera idiomática y problemas con la aprobación de su expediente de asilo. Su esposa, consciente de la homosexualidad de su marido, sabe lo que la lucha libre supone y significa para él. Iman quiere ayudar a su familia compitiendo con el equipo sueco, cosa que implicará miedo e incertidumbre para ambos. Milad Alami retrata una historia tensa y angustiante, donde los sentimientos y las emociones pujan contra el dolor que siente Iman ante la restricciónn de sus libertades. El realizador aglutina los distintos elementos humanos de manera brillante a través de un guion, una planificación y una puesta en escena verdaderamente convincentes.  
 
MOTSANDAREN. 2023. Suecia. Color. 119 Min
Dirección: Milad Alami
Intérpretes: Peyman Moaadi, Arvin Kananian, Ardalan Esmaili, Björn Elgerd, Joonas Saartamo, Magnus Mark
Guion: Milad Alami
Música: Jan Ekstrand, Carl-Johan Sevedag
Fotografía: Sebastian Winterø