miércoles, 26 de agosto de 2026

(3) EL CRIMEN DE CUENCA, de Pilar Miró (1980)

Relato impactante
Aunque realidad el matiz preponderante es la atemporalidad, esta obra hace tambalear los cimientos de la justicia española en los primeros años del siglo XX. La realizadora Pilar Miró se decanta por la contundencia y por un estilo directo, pues de la pantalla surgen, sin ningún tipo de tapujos, durísimas escenas de torturas por parte del aparato estatal. De hecho —debido a la narración tan explícita de las torturas por parte del cuerpo de la Guardia Civil— llevó al Gobierno de la UCD, con su ministro Ricardo de la Cierva al frente, a poner la película a disposición de la autoridad militar. De esta forma, la cinta quedó secuestrada durante más de año y medio y su realizadora fue objeto de un proceso militar. Finalmente fue estrenada a mediados de 1981, siendo la única película española prohibida durante la democracia tras la desaparición de la censura en 1977.
Con este film se pone en entredicho el concepto de justicia y la presunción de inocencia en un proceder judicial tercermundista en el que las víctimas eran como funámbulos que caminan por un alambre destensado, pues dependían absolutamente del azar: nótese que la suerte de ambos dependerá del juez de instrucción que en ese momento ostentara el cargo; de esta manera —desafortunadamente para Gregorio y León— pasaron de un primer juez ponderado que sobreseyó la causa a otro que era totalmente parcial. 
La película también hace referencia a las desigualdades sociales existentes y a las condiciones de pobreza a las que estaba sometida la población. La corrupción política junto con el afán de venganza (del diputado Contreras y del cura párroco) también están presentes con la persistente obstinación por parte del sector conservador.
Por último, es muy interesante observar cómo los rumores infundados y la brutalidad coercitiva de las palizas se pueden convertir en potentes argumentos. Así, los dos braceros (también la mujer de Gregorio) dudan de la inocencia del otro. Todo ello nos transporta a una desgarradora reflexión: ¿cómo actuaríamos nosotros en la misma situación?, ¿delataríamos, incluso mintiendo, a un amigo? 
Memorables los actores e impactante la aparición del Cepa cuando escucha la voz del romance del ciego. El crimen de Cuenca es un fantástico alegato contra la tortura y la vulneración de los derechos de la ciudadanía. Recomendable.

EL CRIMEN DE CUENCA. 1980. España. Color. 92 Min.
Dirección: Pilar Miró
IntérpretesAmparo Soler Leal, Fernando Rey, Héctor Alterio, José Manuel Cervino, Mary Carrillo, Francisco Casares, Eduardo Calvo, José Vivó, Félix Rotaeta, Guillermo Montesinos, Mercedes Sampietro, Assumpta Serna, Daniel Dicenta
Guion: Salvador Maldonado, Pilar Miró. Idea: Juan Antonio Porto
Música: Antón García Abril
Fotografía: Hans Burmann

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