Trabajando por una sociedad justa
La educación como base para conformar la importancia de las normas y el orden de la ciudadanía. Si esto ya es difícil en la sociedad contemporánea, podemos imaginarnos cómo sería en la época del Viejo Oeste que se muestra en la película. Un Far West —ya en su crepúsculo— donde John Ford hace una aproximación al cambio que supone el impacto del ferrocarril, con unas normas cívicas más cercanas a una sana civilización, alejada de la venganza y del comportamiento asilvestrado (ya se sabe: el conocido y recurrente Wild West). Como decíamos, era época de cambios (o, cuando menos, de intentos de cambio): educación en lugar de ignorancia, sustituir la ley del más fuerte por una ley justa (si se me permite el oxímoron)... En definitiva, modernidad —en el buen sentido del término— que pudiera conducir a la gente hacia una sociedad más igualitaria.Y si también se me concede la licencia para personificar, diría que Ransom Stoddard sería la democracia (pero la democracia verdadera), que Liberty Valance sería la corrupción (característica intrínseca de la violencia), que Tom Doniphon sería el equilibrio y la bravura (la bravura revolucionaria de un pueblo que se levanta contra el poder establecido) y, finalmente, que Marshal Link Appleyard sería la cobardía (el pueblo estulto y acobardado). No hace falta decir que no me olvido de otros personajes importantes como Dutton Peabody, Pompey, Hallie..., cada uno de ellos reforzando algunos o todos los valores mencionados.
Y todo este preámbulo social se sustenta gracias a una historia que contiene un pulso narrativo, unas imágenes, situaciones y una puesta en escena que, desde el primer momento y de alguna manera, nos implican y nos comprometen como espectadores y espectadoras. Los géneros se mezclan desde la tragedia hasta la comedia, con personajes muy acentuados, como hemos dicho antes: el malo, el valiente, el intelectual, el cobarde... Elementos cinéfilos admirables que se combinan con un simbolismo progresista. Sí, progresista, porque este filme es un canto a la libertad, una invitación a ser libres como seres humanos, a poder expresarnos, a tener derechos y a buscar una igualdad —aunque el tema racial y el de la mujer todavía estaban en pañales— que siente las bases de una democracia justa y real.
THE MAN WHO SHOT LIBERTY VALANCE. 1961. Estados Unidos. Color. 119 Min.
Dirección: John Ford
Intérpretes: John Wayne, James Stewart, Vera Miles, Lee Marvin, Andy Devine, John Carradine, Edmond O'Brien, Ken Murray, Jeanette Nolan, Woody Strode, John Qualen, Lee Van Cleef, Denver Pyle, Strother Martin, Willis Bouchey, Carleton Young
Música: Cyril J. Mockridge
Fotografía: William H. Clothier

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