domingo, 25 de junio de 2017

(4) CUENTOS DE TOKYO, de Yasujiro Ozu [1953]

Costumbrismo nipón
Las costumbres niponas, -especialmente el compromiso con el trabajo y la asunción de la mujer-, están englobadas en este film que tiene la peculiaridad de introducirnos en la historia desde el primer instante. Su director realiza un retrato realista, jugando muy inteligentemente tanto con la psicología individual de los personajes como con la psicología colectiva de la sociedad japonesa.
Cuentos de Tokio nos propone una reflexión, -en el Japón de la posguerra-, acerca de los contrastes existentes entre lo rural-urbano, la adultez-vejez y las relaciones paterno-filiales (impactante cuando la hija niega a sus padres en el salón de belleza), donde el egoísmo queda metaforizado en la individualidad de la sociedad.
Las exigencias y presiones sociales están presentes en el film; memorable y de actual vigencia la escena en la que se conversa sobre la dificultad de encontrar trabajo y “triunfar” en la vida, la cual nos hace cuestionar aspectos dogmáticos y establecidos en la sociedad; ¿es preciso alcanzar ese “éxito”?, ¿a qué coste?, ¿acaso es sinónimo de felicidad? La expresión aparentemente sencilla del director nos lleva a hacernos preguntas profundas, he aquí la maestría de Ozu.
Continuando con las contraposiciones, el resquicio de esperanza que ofrece la nuera con la conducta hacia sus suegros se torna en desencanto cuando éstos afirman que será algo pasajero, simplemente cuestión de tiempo, porque “al final antepondremos nuestros intereses a los de nuestros padres”. Cruel y decepcionante como la vida misma. Brillante puesta en escena. Magnífico film.
  
CUENTOS DE TOKYO (TOKYO MONOGATARI). 1953. Japón. Blanco y Negro.
Dirección: Yasujiro Ozu
Intérpretes: Chishu Ryu, Chieko Higashimaya, Setsuko Hara, Haruko Sugimura
Guión: Yasujiro Ozu, Kogo Noda
Música: Kojun Saito
Fotografía: Yujaru Atsuta

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