viernes, 21 de septiembre de 2018

(4) LAS NOCHES DE CABIRIA, de Federico Fellini (1957)

Víctimas de un mundo desigual
Sin apartarse de la denuncia social a través de la esclavitud de la prostitución y de las desigualdades sociales, Fellini nos cuenta la historia de Cabiria, una mujer que, a pesar de todos los contratiempos por los que tiene que atravesar, muestra un optimismo vital inquebrantable. Y es que, cual piedra de Sísifo, la protagonista tiene que empezar desde cero cada vez que, dando palos de ciego, intenta conseguir el sueño de una relación afectiva. Es entonces cuando se reivindica y lucha por sobrevivir expresando su fortaleza como mecanismo de defensa ante las adversidades. 
Cabiria vive en un mundo de indefensión, sin embargo, no cesará en su empeño de encontrar su propia felicidad hasta llegar al cruel y duro final que le espera.  La firmeza que manifiesta en sus voliciones no está exenta de una mirada crítica del director hacia la sociedad preponderante, esto es; un pueblo sometido al yugo del poder que cosifica a las mujeres y ofrece la religión como única alternativa en lo que creer y amar. 
Ambos mundos, clase alta y clase baja, aparecen muy bien delimitados. Su punto de encuentro son las ceremonias religiosas en dónde la hipocresía campa a sus anchas con aquellos que instrumentalizan la vulnerabilidad humana (explotación sexual) para después mostrar su devoción ante la Madonna (muy significativa la escena en la que el camionero solicita servicios sexuales y, en frente, la imagen de la procesión alejándose). 
Existe en Cabiria una fuerte creencia en las personas. Se siente muy identificada con el buen samaritano que ayuda a la gente o con el religioso que se preocupa por su bienestar. Su desamparo le llevará a pedir ayuda a la divinidad; es una víctima más de un mundo desigual, un mundo que el realizador italiano retrata magistralmente a lo largo de esta imprescindible película. 
Inmensa Giulieta Massina, tanto en su fantástica vis cómica como en lo dramático.

LAS NOCHES DE CABIRIA (LE NOTTI DI CABIRIA). 1957. Italia. Blanco y Negro.
Dirección: Federico Fellini
Intérpretes: Giulietta Masina, François Périer, Amedeo Nazzari, Aldo Silvani, Franca Marzí, Ennio Girolami, Mario Passante, Dorian Gray, Franco Fabrizi
Guión: Federico Fellini, Ennio Flaiano, Tullio Pinelli
Música: Nino Rota
Fotografía: Aldo Tonti

lunes, 30 de julio de 2018

(4) ANIMALES NOCTURNOS, de Tom Ford (2016)

 
Pensamientos internos en conflicto
Susan se encuentra como vacía. Casada pero con la sensación que, inconscientemente, ha entrado en la “rueda de la vida”. Siempre estuvo renegando de su madre pero al final acabó repitiendo los mismos clichés que ella. Apartó a su amor verdadero no por seguir lo que le dictaba su interior, sino, más bien al contrario, porque se lo ordenaba la norma social. Galerista de arte, profesional de éxito, con independencia económica, pero desmotivada. Su “comodidad incómoda” cambia cuando llega hasta sus manos un libro y una nota adjunta. Es la de su exmarido: “Querida Susan, he escrito una novela que publicaré en primavera. Es distinta a lo que escribía cuando estábamos juntos. Al final me diste la inspiración que necesitaba para escribir de corazón. Quería que fueras la primera en leerlo, así que te envío un borrador. Estaré en Los Angeles hasta el miércoles, podríamos vernos después de tanto tiempo. Te dejo mi correo y mi móvil. Eduard”. 
Susan comienza a leer y nos introducimos en una diégesis estremecedora, una road movie escalofriante, una especie de mezcla entre el Duel de Spielberg y el Funny Games de Haneke. Y es que Animales Nocturnos es una historia dentro de otra historia. Mientras Susan va leyendo su mente empieza a rememorar su relación con Eduard y se va dando cuenta que hay una especie de extraña conexión entre la novela y realidad. 
Tom Ford juega con maestría con estos dos elementos para dejar al espectador sin saber a qué atenerse en esta película con final abierto: ¿es verdad lo que cuenta el libro?, ¿es un mensaje subrepticio el no acudir a la cita en el restaurante?, ¿tal vez un ajuste de cuentas? 
La cinta posee interesantes y detenidas reflexiones acerca de cuál es nuestra mejor manera de obrar en la vida; si seguir nuestros principios y criterios internos o, de otra manera, caer en el pozo sin fondo de la disonancia cognitiva, esto es; proceder cotidianamente bajo el yugo de un estado de desarmonía de nuestros pensamientos. El desasosiego y agobio de la narración del libro junto a la tristeza nostálgica de la trama central conforman una extraña atmósfera que hace inevitable la no identificación del público con todo lo que ocurre detrás de la pantalla. Excelente film y magnífica interpretación de Amy Adams.

ANIMALES NOCTURNOS (NOCTURNAL ANIMALS) 2016. USA. Color.
Dirección: Tom Ford
Intérpretes: Amy Adams, Jake Gillenhaal, Michael Shannon, Aaron Taylor-Johnson, Armie Hammer, Isla Fisher, Michael Sheen
Guión: Tom Ford (Novela: Austin Wright)
Música: Abel Korzeniowosky
Fotografía: Seamus McGarvey

martes, 17 de julio de 2018

(3) VERÓNICA, de Paco Plaza (2017)

 La fantasía como escape del vacío interior
La clara división entre realidad y fantasía que plantea este film se establece a través de una línea de tiempo presente —con unos personajes que tienen que luchar contra los problemas cotidianos— y las alusiones a Béquer, a los rituales aztecas y "a los fenómenos del todo inexplicables" (tal y como manifestaba el estupefacto inspector de policía). 
De esta manera, la película expone muy inteligentemente otro cariz enfrentado a lo fantástico, esto es; la soledad por la que atraviesa la adolescente protagonista ante unos hechos que le han marcado la vida como son la muerte de su padre y el rol de adulto que le tocará desempeñar. Su situación familiar es totalmente atípica: su madre regenta un bar y será ella quién tendrá que hacerse cargo tanto de la casa como del cuidado de sus tres hermanos pequeños (demasiada responsabilidad y presión para una persona de tan solo tres lustros). 
Entre todo ese maremágnum de incomodidades, en el interior de Verónica se aloja el anhelo por hablar con su progenitor que la llevará a utilizar la güija para contactar con él. 
Con todos estos elementos el director construye un relato muy atractivo trufado con imágenes, música y golpes de efecto que consiguen transmitir una tensión constante en el espectador. Así pues, podemos afirmar que estamos ante una obra sólida con las piezas muy bien encajadas (niños, adolescentes, temas de Héroes del Silencio y la inquietante participación de la monja ciega). Interesante film.

VERÓNICA. 2017. España. Color.
Dirección: Paco Plaza
Intérpretes: Sandra Escacena, Bruna Gonzalez, Claudia Placer, Ivan Chaverro, Ana Torrent, Consuelo Trujillo, Sonia Almarcha
Guión: Paco Plaza, Fernando Navarro
Música: Chucky Namanera
Fotografía: Pablo Rosso 


Críticas de Paco Plaza en Rockmatógrafo: 
REC (2007)

viernes, 29 de junio de 2018

(5) EL ÁNGEL AZUL, de Josef Von Stenberg (1930)

  Descenso a los infiernos
Aunque se pueden extraer múltiples lecturas a partir del visionado de este film basado en el libro “El profesor Unrat” de Heinrich Mann, El ángel azul es sobre todo una película psicológica. Analizando el comportamiento y la metamorfosis de su protagonista, es inevitable reflexionar acerca de cuáles son los mecanismos y procesos psicológicos que nos llevan a actuar de una determinada manera (pulsiones sexuales y deseos reprimidos). Ante esta coyuntura no hay que dejar constante una variable externa tan crucial como sería la importancia de la influencia que unos seres humanos tienen sobre otros (cuestiones de índole social como las normas establecidas y los convencionalismos). 
El profesor Immanuel Rath es un hombre soltero de 57 años que ejerce como profesor en el liceo masculino. Aparentemente lleva una vida cómoda; tiene una posición, una economía y es una persona versada y con conocimientos. Su personalidad es la de una persona metódica, ordenada que lo tiene todo categorizado y controlado. Su proceder ante sus alumnos es bastante severo con un sistema de educación análogo al aforismo “la letra con sangre entra”. Poseedor de una moral reprimida, el docente explota cuando descubre a través de unas postales que sus alumnos van cada noche al cabaret “El Ángel Azul” a ver a la bailarina principal. Una vez decide acudir al local a dar un tirón de orejas a sus pupilos, el maestro se introducirá dentro de un camino sin retorno al conocer a la artista principal del espectáculo, la mujer-araña, Lola Lola. 
Rath será anulado como persona a través del inmenso poder seductor y psicológico de la vedette. La fuerza erótica que emana hará añicos su sistema moral y todo lo construido hasta entonces se desvanecerá como un castillo de naipes hasta descender a los infiernos. Al final, su bomba de relojería interior estallará para llegar a la senda de la locura (el monumental cacareo). 
Josef Von Stenberg realiza una magnífica puesta en escena con tintes del expresionismo alemán. El modo de interpretación es claramente deudor del cine mudo, especialmente en su actor principal Emil Janning y en su exageración de los gestos faciales. 
Por último, remarcar la inmensa actuación de Marlene Dietrich en una película absolutamente impactante capaz de alterar la consciencia en el espectador, lo que da una muestra clara de su maestría.

EL ÁNGEL AZUL (DER BLAUE ENGEL). 1930. Alemania. Blanco y Negro.
Dirección: Josef Von Stenberg
Intérpretes: Marlene Dietrich, Emil Jannings, Kurt Gerron, Rosa Valetti, Hans Albers, Eduard Von Winterstein
Guión: Carl Zuckmayer, Karl Vollmuller, Robert Liebmann (Novela; Heinrich Mann)
Música: Robert Liebmann
Fotografía: Günter Rittau, Hans Schneeberger

sábado, 3 de marzo de 2018

(3) GERTRUD, de Carl T. Dreyer (1964)

La imposibilidad del amor 
Dreyer realiza con este film una interesante aproximación sobre el vacío existencial y el amor atormentado donde los personajes —absortos, sin apenas observarse y con la mirada perdida— reflejan su desazón en sus conversaciones.
La historia de Gertrud es la de una mujer que busca el amor sin condiciones a través del triángulo compuesto entre su matrimonio y el joven libertario. La incapacidad por alcanzar ese sentimiento emocional la conducirá a un infierno interior que condicionará su conducta a lo largo de su existencia.
La película es también una sugerente reflexión acerca de la imposibilidad del amor, metaforizada por el director danés a través de ensoñaciones —el cuadro de la jauría de perros— que llevan a su protagonista al desencanto de una realidad no deseada. 

GERTRUD. 1964. Dinamarca. Blanco y Negro.
Dirección: Carl Theodor Dreyer
Intérpretes: Nina Pens Rode, Bendt Rothe, Ebbe Rode, Anna Malberg, Axel Strobye
Guión: Carl Theodor Dreyer (Novela de Hjalmar Soderberg "Gertrud")
Música: Jorgen Jersild
Fotografía: Henning Bendtsen

domingo, 25 de febrero de 2018

(2) EL CAMINO, de Ana Mariscal (1963)

Difícil adaptación 
A pesar de contar con algunas carencias a la hora de captar el espíritu de la obra —el film resulta ser una simple transcripción del libro— estamos ante una correcta adaptación de la espléndida novela de Miguel Delibes. A decir verdad, la directora Ana Mariscal se enfrascó en una empresa difícil como era plasmar una narración que, aunque aparentemente sencilla, guarda una serie de complejidades propias e inherentes al ser humano difícil de establecer en imágenes. A esto hay que añadir tanto las dificultades de la época —fue rodada en pleno franquismo, cosa que obstaculizaba un trabajo en plena libertad— como el metraje (es complicado comprimir en hora y media un relato de ese calibre). No obstante, la película está rodada con oficio, con una excelente ambientación y unas grandes interpretaciones, lástima que le falte la fuerza de Delibes y se quede a medio camino. 
Por finalizar, reseñar que hubo otra adaptación del libro, realizada en 1977 por Josefina Molina en formato de serie de cinco capítulos, con resultados similares al film comentado. 

EL CAMINO. 1963. España. Blanco y Negro.
Dirección: Ana Mariscal
Intérpretes: José Antonio Mejías, Maribel Martín, Angel Díaz, Jesús Crespo, Julia Caba Alba, Mary Delgado, Mari Paz Pondal, Maruchi Fresno, Rafael Luis Calvo,
Guión: José Zamit, Ana Mariscal (Novela de Miguel Delibes "El camino")
Música: Gerardo Combau
Fotografía: Valentín Javier

lunes, 19 de febrero de 2018

LOS DELTONOS "16 Toneladas" - València

 
  Una noche especial
Los DelTonos, influenciados por músicos como los Fabulous Thunderbirds, Albert Collins y Albert King se dieron a conocer a finales de los 80 con una valiente propuesta a través del blues-rock y, especialmente, con ese disco mítico que fue Tres Hombres Enfermos (90). 
El pasado viernes 2 de febrero de 2018, en la sala “16 Toneladas” se encargaron de dar un repaso a la trilogía bluesera concentrada en el período de sus tres primeros discos; el ya mencionado Tres Hombres Enfermos, Bien, mejor (92) y Ríen, mejor (96). Un concierto intenso y con una perfecta ejecución que durante las casi dos horas desfilaron, entre otros, temas como “Siempre me estás llorando”, “Nada que hacer”, “Todavía no sabes mi nombre”, “No, señor”, “Escucha”, “Listo”, “Espérame”…, hasta llegar a la histeria colectiva que se desató en los primeros compases de “Soy un hombre enfermo”, canción con la que el grupo experimentó, -y ensanchó- , de una manera impecable. 
Fue grato observar como la peculiar voz de Hendrik Röver se mantiene intacta y, especialmente, el generoso derroche de energía vertido por el grupo. Por último, sus constantes bises en forma de añejas bombas rockeras dejaron el aroma de una noche única protagonizada por una banda especial.